domingo, 27 de septiembre de 2009

¿Una estafa planetaria?


Ca me fait penser irrésistiblement aux élixirs de jouvence ou à faire pousser les cheveux que les charlatans vendent dans les westerns, avant de quitter la ville nuitamment pour ne pas se faire lyncher au petit matin quand les habitants auront découvert que c’est de l’eau sucrée.Mais cette fois-ci, le charlatan est le consortium d’entreprises les plus riches au monde, et l’escroquerie est planétaire.

Winckler's Webzine. Martin Winckler.12 septiembre 2009.


Siguiendo con la literatura. Como comentaba el jueves, Martin Winckler, o Marc Zaffran para ser más precisos, es un médico general francés , nacido en Argel, que sustituyó el cuidado de sus pacientes por la literatura tras el éxito cosechado por su segunda novela le Maladie de Sachs ( Las confesiones del doctor Sachs, Akal Literaria,1999). En 2004 publicó les Trois Médicins ( Los Tres Médicos también en Akal) que suponía, más que una continuación del anterior, una "anticipación", al narrar los años de formación del futuro Dr. Sachs.

La Enfermedad de Sachs es uno de las novela clave de la medicina general como, lo es , aunque en un enfoque diferente Un hombre Afortunado de John Berger, también comentado en este blog. Analizado desde múltiples puntos de vista ( sus pacientes, sus vecinos, su amante...) el Doctor Sachs representa una descripción muy precisa de lo que es ( y sobre todo debería ser) el trabajo de un médico de cabecera. Lectura que debería ser tan recomendada en la residencia de los médicos de familia como el Rakel o el Harrison. Es curioso que la novela haya sido escrita en un país que no se caracteriza precisamente por la fortaleza de su atención primaria. pero describe como pocas las angustias, presiones y continuos desbordamientos que puede tener un generalista empeñado en hacer dignamente su trabajo. Además de ello, Michel Deville dirigió una magnífica película sobre dicha novela.

Winckler ( Zaffran) tiene su propia página web. En su último comentario hace una crítica demoledora a lo que él considera una "estafa a nivel planetario", la presión existente respecto a la necesidad de vacunación contra el virus de la gripe A H1N1: "Ahora que las evidencias epidemiológicas de benignidad de la gripe A H1N1 se acumulan, el argumento número 1 para invocar a la vacunación masiva es la posibilidad de mutación del virus. Pero esa eventualidad no solo es improbable científicamente, sino también el principal argumento para descalificar la vacunación: contra un virus mutante, una vacuna no sirve de nada". También censura la estrategia en materia de política sanitaria existente en su país: "En los países desarrollados como Francia que ha encargado millones de dosis de vacunas se continua enviando mensajes terroristas (sic) para incitar a la población a vacunarse.Pero es una vacuna muy cara, tal vez eficaz ( pero esto no es seguro) frente a un virus...benigno" .Winckler termina su comentario de forma contundente: "Esto me hace pensar irresistiblemente en los elixiris de la etrna juventud o los crecepelos que los charlatanes vendían en el oeste antes de abandonar rápidamente el pueblo por la noche para no dejarse linchar cunado los habitantes del lugar comprobaran a la mañana sigueinte que les habian vendido agua azucarada...pero esta vez el caharlatán es el consorcio de empresas más ricas del mundo y la estafa es planetaria".

Mientras en España se sigue insistiendo en los ominosos peligros de la epidemia, parece que cada vez hay más voces significativas que no piensan de la misma manera.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Retorno a la Casa de Dios


Leyes de la Casa de Dios.

En un paro cardiaco lo primero que hay que hacer es tomarse el propio pulso.
Es el paciente el que tiene la enfermedad.
No hay cavidad corporal a la que no pueda llegarse con una aguja del 14 y un brazo fuerte.
“Ellos” siempre peden hacerte más daño
El único ingreso bueno es el ingreso muerto.
Si no tomas la temperatura no puedes detectar una fiebre.
Si el residente de Rayos y el estudiante ven la misma lesión en una plca de tórax no puede
haber tal lesión.
La prestación de la asistencia médica consiste en “No hacer absolutamente nada” tantas veces como sea posible.
Samuel Shem. The House of God..1978


Hace treinta años Samuel Shem ( el pseudónimo de Stephen Bergman), psiquiatra, director de la división clínica de la Facultad de Medicina de Harvard publicó La Casa de Dios, novela que se convertiría con el tiempo en el retrato más ácido, pero también más realista, de lo que constituye uno de los momentos más excitantes en el curso vital de todo médico: la residencia. Varios millones de ejemplares vendidos atestiguan la repercusión de su obra. Posteriormente escribió también Monte Miseria, en su ámbito de trabajo, la salud mental, sin tanto éxito.
Bien es cierto que, como comenta en el prólogo John Updike (el escritor americano creador del mítico Conejo) , posiblemente no podría escribirse hoy en día, dada su tremenda incorrección política. Pero afortunadamente todavía podemos disfrutar de las peripecias del residente Roy Basch, sus agotadoras guardias y su permanente obsesión sexual
La novela incluía un glosario final, de orientación para neófitos en la jerga, algunas decuyas expresiones han acabado teniendo fortuna en textos y autores mucho más “serios”.
Como, por ejemplo, Acicalar , el hecho de “adecentar algo o a alguien para que mejore en apariencia; se puede acicalar un coche, un cuadro clínico, un gomer.( acrónimo de Get Out of My Emergency Room, ser humano que ha perdido los elementos que lo constituyen como tal)”. O
Largar, “zafarse de un paciente, a menudo precedido de un Acicalamiento”. Según el Gordo ( otro personaje clave de la novela), Acicalar y Largar es la esencia de la prestación médica, el concepto de la puerta giratoria.
Recientemente los Annals of Internal Medicine reseñaban como uno de los libros del mes el texto Return to the House of God, de Martin Kohn Y Carol Donley, en el que se incluyen ensayos críticos y reflexivos conmemorando el treinta aniversario del libro. La injusticia, el mantenimiento de la humanidad en entornos de excesiva presión, la agenda oculta de la formación de residentes. son temas analizados con detalle . En el libro colaboran desde Updike de nuevo a Martin Winckler el autor de la maravillosa La Enfermedad de Sachs. Tan recomendable a residentes actuales como a los ancianos que disfrutamos con el libro de Shem hace ya demasiados años.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Wicked Messengers ( Mensajeros depravados)




There was a wicked messenger
From Eli he did come.
With a mind that multiplied
The smallest matter

(Hubo un depravado mensajero
que vino desde Eli
con un cerebro que hinchaba
el hecho más insignificante)
The Wicked Messenger. John Wesley Harding. Bob Dylan.1968.

Afortunadamente, el cáncer de mama no es una enfermedad de mujeres jóvenes: solo el 16% de las mujeres son menores de 50 años en el momento del diagnóstico; el 3.6% menores de 40. Sin embargo en la prensa las cosas son diferentes. El grupo de la Universidad de Washington liderado por Wylie Burke publicó en ACP Effective Clinical Practice, en el año 2001 , un interesante análisis de los artículos sobre cáncer de mama publicados en las principales magazines americanas en el periodo comprendido entre 1993 y 1997: el 84% de las mujeres que aparecían en dichas noticias tenían menos de 50 años, y casi la mitad ,menos de 40. Es casi inevitable por ello que la percepción de cualquier mujer sin especiales conocmientos médicos sea que el cáncer de mama es una enfermedad de mujeres jóvenes.
Dan Gardner en Risk ( uno de nuestros libros favoritos del año) señala en este sentido una encuesta realizada en mujeres británicas por investigadores de la Universidad de Oxford. Se les preguntaba a qué edad creían que es más frecuente el cáncer de mama: para el 56.2% la edad no influye, para el 9.3% era más frecuente en menores de 40. Solo el 0.7% eligió la respuesta correcta ( 0.7%).Burke señalaba las consecuencias que puede tener una percepción tan poco adecuada de la enfermedad: las mujeres que podrían beneficarse del cribado pueden considerarlo innecesario, mientras que las mujeres jóvenes pueden preocuparse innecesariamente.
¿Por qué los medios dan información engañosa? Para Gardner los medios de comunicación al igual que los políticos, las corporaciones , los activistas diversos ,son los grandes beneficiarios del temor en la sociedad. El miedo significa vender más periódicos, alcanzar más "share" de audiencia: solo vende la verdad si es dramática, emotiva, amenazante. Si tranquiliza, no alarma ni excita, no interesa: una mujer de 70 años diagnosticada de cáncer de mama no es noticia; sí lo es si tiene treinta años y deja dos niños húerfanos de corta edad.
El trabajo de Burke puede servir para entender mejor algunas paradojas en relación con la información sanitaria en el momento actual. Los mensajes tranquilizando respecto a la gravedad de la gripe A H1N1 ( como los del grupo Gripe y Calma) no son noticia, por mucho que estén basados en información científica tan sólida como fiable. Por contra, los medios siguen publicando casi exclusivamente aquellas noticias que incidan en los aspectos graves de la enfermedad ( sirva de muestra lo que hoy publica el Pais) aunque sean poco frecuentes.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

La clase de Don Leonardo



They sentenced me to twenty years of boredom

For trying to change the system from within

I'm coming now, I'm coming to reward them

First we take Manhattan, then we take Berlin



First we take Manhattan. Leonard Cohen.




Estuvo en Atarfe. Apenas a dos kilómetros de mi casa. El regalo se debe a la codicia de su amante y manager ocasional según cuentan las malas lenguas. Leonard Cohen es uno de los grandes, posiblemente entre los cinco músicos más influyentes del pasado siglo. Basta con ver la nómina de los participantes en su disco de homenaje más reciente , donde están todas las rutilantes estrellas del momento: desde el oscuro Nick Cave al melifluo Antony (el de los Johnsons) pasando por Beth Orton o la familia Wainwright( Rufus y Martha) no había representante de la última vanguardia que no quisiera ayudar al abuelo, como antes lo habían hecho la anterior generación de vacas sagradas, de Springsteen a Dylan.

Tiene 75 años y mucha vida pasada: ha sido músico, poeta, novelista, admirador apasionado de García Lorca, meditador zen. Y mientras buena parte de sus coetáneos vegetan ante el televisor, él lleva varios meses ofreciendo inmensos conciertos de más de tres horas: "vamos a darles cuanto tenemos", pronunció.Y comenzó la fiesta.
Pero lo que más me llamó la atención no fue la belleza de sus letras, ni la calidad de sus canciones, no por conocido menos sorprendente. Tampoco fue la imponente banda de músicos que le acompañan. Lo que impresionó fue, en cambio, el enorme respeto que transmitía por éstos, por los colaboradores que le siguen día tras día en una gira interminable. Estamos acostumbrados a líderes sobrados, que solventan la papeleta de presentar a sus colaboradores ( si es que los presentan) de cualquier manera. Para don Leonardo las cosas son distintas y tras quitarse el sombrero ( no solo físicamente ) ante el virtuoso guitarrista Xabier Más, reconoce el papel de hilandero que tiene el solista de la steel guitar Bob Metzger, o la importancia de Sharon Robinson, más que vocalista, coautora de algunas canciones. Para cada uno tiene un comentario, una reverencia un agradecimiento. Y por supuesto para sus clientes, los miles de personas en todo el mundo dispuesto a pagar por escucharle, tal vez por última vez en vivo.

En la gestión sanitaria comportamientos semejantes no son frecuentes. El equipo se supone que debe cumplir su trabajo, "va en la nómina". ¿A cuento de qué reconocer lo que es obligatorio?. Lo bien hecho a lo sumo tiene su reflejo en los incentivos, al final de año, frente a la fría planilla de objetivos: 80% de cumplimiento y puerta.

Por desgracia, más a menudo de lo deseable, el jefe es el JEFE, la diva, el "figura". El que se lleva el premio, pero ni se se descubre ante el trabajo ajeno ni lo reconoce en público. Don Leonardo nos hizo ver lo esencial que puede llegar a ser para un músico de su nivel el trabajo asombroso de un tipo que toca el laúd, de una mujer que hace coros, de un individuo que mete la armónica en el momento justo.

Además de un recital de música dio una lección de gestión... Y se fue dando saltos





lunes, 14 de septiembre de 2009

The Gatekeeper and the Wizard: el retorno del Mago

"Érase una vez un lejano país donde la gente, cuando enfermaba, acudía a ver al Mago instalado en una humilde choza. Tal fue su éxito que, ante la muchedumbre que se agolpaba ante ésta, la Reina decidió instalarle en un fabuloso castillo construido al efecto; como aún así las colas no dejaban de aumentar, en un ataque de clarividencia encontró la forma de solucionar el problema de una vez por todas: a la puerta del castillo construyó una humilde casa para un nuevo invitado: el Portero quien, con su sabiduría, debía decidir quien accedía a la torre del castillo para ser atendido por el Mago: al fin y al cabo, habíase conocido que éste también la pifiaba a veces y entonces era mayor el daño que el beneficio; no hay que olvidar que el Mago utilizaba tecnología dura (bola de cristal, viajes astrales, conjuros, a veces magia negra…). El Sereno apenas disponía de una varita mágica: su portentosa capacidad de escuchar, de conocer a sus vecinos, de haberles visto nacer y crecer, hasta morir.
Las cosas fueron bien durante mucho tiempo, pero los éxitos de ambos aumentaron la expectación para llegar al castillo. Unos nuevos personajes, los “goblins” fueron contratados bajos los auspicios de un Canciller moderno, para controlar a ambos: el objetivo, hacer cada vez más con cada vez menos. Portero y Mago coincidían en que ambos habían perdido algo, pero no sabían como recuperarlo".
Nigel Mathers, profesor de la Medical School of Sheffield, publicó en el BMJ en 1989 con Hodgkin la primera versión del cuento “The Gatekeeper and the Wizard: a fairytale” . Wizard ( Mago) no tiene problemas de traducción, lo que en cambio sí tiene Gatekeeper: al fin y al cabo, somos más clasistas de lo que creemos, y nunca nos gustó a los generalistas ser considerados “porteros, guardeses, administradores de fincas”: todos llevan una connotación subalterna que nos repugna. Mathers publicó posteriormente dos nuevas aventuras, siempre en el BMJ: en 1992 con Usherwood y en 1995 con los Herd: eran los años del thatcherismo feroz y tenían su reflejo en la historia.
Aparte de que permite explicar muy bien el papel del médico de cabecera y el especialista a familiares y amigos cuando te preguntan a que te dedicas, el cuento de Mathers viene reflejando desde hace 20 años la historia de la atención primaria.
Hace unos días, el 7 de septiembre el editor asociado del BMJ Douglas Kamerow volvía a rescatar, el cuento, con homenaje incorporado a Mathers: los tiempos ,de nuevo, han cambiado: ahora los Porteros, antes numerosos, se han convertido casi en especie en extinción porque nadie quiere serlo, y los súbditos ya no precisan de pasar por el Portero para llegar al Mago. Los costes son enormes, la gente está insatisfecha. Hay un nuevo Príncipe que tiene intención de reconducir las cosas pero la “Casa de los Gnomos” no está por la labor…
Aunque las referencias a Obama son evidentes, el cuento refleja muchas realidades cercanas.