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miércoles, 31 de agosto de 2016

Agregue años a la vida a través de Pokemon Go

El  sentido pierde a menudo actualidad: El sin sentido nunca”
Stanislav Jerzy Lee

El final del artículo del periodista Dave Scilling en  The Guardian no deja lugar a dudas: “Puede que no seamos capaces de hacer más saludable la comida basura o desalentar la glotonería que nuestra cultura tanto venera, pero quizá podamos hacer menos desagradable el caminar.  Es muy posible que nunca encuentres interesante los trinos del pájaro real, pero al menos podrás encontrar el placer en el canto de sirena de un Togepi salvaje o Fearrow. Solo trata de no ser atropellado por un autobús mientras estás en ello”.
La sociedad moderna acaba de encontrar el remedio ideal para reducir la epidemia de obesidad, la carga de la diabetes o la tendencia al muermo interior que será catalogado de enfermedad mental en alguna  próxima edición del DSM. Por no hablar de la solución al déficit de vitamina D en países con pocas horas de sol.La solución se llama Pokemon Go, ese juego tan inteligente que consiste en buscar , capturar o eliminar a criaturas generadas por el dispositivo móvil que se tenga a mano en entornos del mundo real. Los seres pokemitas salen a la calle de su localidad dotados del artilugio ,dispuestos a toparse con los engendros , ya sean en formato virtual o real ( sus congéneres aficionados al mismo delirio), y tanta pasión ponen en el juego que atropellan o son atropellados, y caen a ríos o alcantarillas en su ansia de convertirse en líderes del pokemismo. En el paroxismo de la alucinación, los promotores del juego ofrecen las llamadas PokesStops, paradas en las que se pone a disposición del jugador recursos relacionados con el arte , la cultura o los lugares históricos de la ciudad, como si semejantes asuntos fueran de algún interés para el habitante del planeta Pokemon.
Aficiones hay muchas y entretenimientos aún más, y la cuestión no tendría mayor importancia si no fuera porque han entrado en juego una especie mucho más peligrosa que el habitante Pokemon, los salubristas, entendiendo como tal a los interesados en mejorar la salud de sus conciudadanos a toda costa.  Éstos últimos han descubierto que , a diferencia de otros juegos de ordenador, el Pokemon Go impele a los sedentarios aficionados a salir de casa y caminar de forma errática sin ningún fin hasta ahora conocido.
Hasta alguien tan respetada  como Margaret McCartney , según cuenta en su sección del BMJ, acompaña durante millas y millas a su hijo pequeño , caminando como borracho de vuelta a casa, a la búsqueda de estos seriecillos. Como no podría ser de otra forma, serias y respetables instituciones se han afanado en publicar panfletos y dípticos para que los padres enseñen a sus hijos como interactuar con los diablillos de forma segura. Pronto aparecerá un check list para comprobar que todas las precauciones han sido tomadas para regresar sano y salvo después del vagabundeo.
No tendremos que esperar mucho para que los servicios sanitarios de medio mundo incorporen la recomendación de practicar el Pokemon Go en su bonito catálogo de actividades preventivas. Los profesionales sanitarios enseñarán a sus pacientes como colocar el app en su móvil, les regañarán si no han salido en su búsqueda en la última semana, y recibirán los correspondientes incentivos por clicar la casilla de “incluido en programa Pokemon” que reflejará su historia clínica electrónica.
La actividad física ha dejado de ser un medio para hacer algo ( cortar leña, ir al colegio o disfrutar del cánto de los pájaros) para convertirse en un fin en sí mismo.

De esta forma alcanzaremos una mayor longevidad, años suplementarios de vida rica y productiva que no emplearemos en cosas tan trasnochadas como charlar, beber vino con los amigos, practicar sexo , ver como baja la marea o se pone el sol por el oeste, sino algo mucho más interesante: conseguir tiempo extra para perseguir seres imaginarios. Lo que antes hacían los esquizofrénicos.

3 comentarios:

  1. Uno de los necesarios requisitos para que una ideación sea señalada como delirante es su consideración de "inadecuada" por el contexto socio-cultural de la persona que la sostiene, aunque tanta "adecuación" nos aboque cada vez más a la inhibición intelectual y emocional que Aldous Huxley descríbia en Un Mundo Feliz.
    En cuanto al papel de los Servicios Sanitarios, ¿y si determinados estándares y parámetros de salud controlados exclusivamente desde el ámbito profesional, "culturalmente" bendecidos y bajo intereses, en ocasiones nada ocultos, difícilmente tuviesen en cuenta cada proyecto individual de vida?
    Pero tranquilos, aunque sin entrar en determinantes presupuestos psicológicos, nadie nos encerrará por aclamar al representante de Dios en la Tierra, ni por idolatrar al poderoso caballero don dinero. De otra manera, y mejor acompañado, estoy de acuerdo contigo en cultivar los holgazanes malvas y rosas apurando cada tarde su efímera existencia.

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  2. Gracias Rafa por tu clarividente explicación que aclara conceptos que a menudo utilizamos sin la precisión deseada
    Cada uno pierde ( o emplea) el tiempo en lo que mejor le parece. Si hay gente que disfruta persiguiendo ilusiones ópticas allá él ( o ella). El problema es cuando eso se utiliza como una conducta saludable.
    ¿Para quien? ¿para que?

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  3. Aceptemos la diversidad. Efectivamente debemos respetar variedad de proyectos de vida:
    Que nadie me critique porque salgo a correr con los cascos (auriculares) para hacer ejercicio o para relajarme. Si otros necesitan un pokemon, me sorprenderá pero, ante gustos....
    Lo dicho: cuidado con los autobuses....advertencia válida también para los sordos paseadores con cascos.
    La desconexión está servida....

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