lunes, 13 de septiembre de 2021

Atención Primaria: se acabó el tiempo

 


La última pregunta realizada en la mesa estrella del congreso de la SEE, la Sociedad Española de Epidemiología (Evaluación de la gestión de la pandemia de COVID-19. Lo que se esperaba y lo que pasó) la formuló Eduardo Satué de la Red Española de Atención Primaria (REAP, quien preguntó:

“Se ha hablado aquí de la resiliencia de los sistemas, la solución del shock. Simplemente preguntar a la mesa si de alguna manera se es consciente de que se ha focalizado mucho el refuerzo del sistema en lo hospitalario, porque tenía al principio de la epidemia toda la presión de las UCIs, pero que esa presión ahora está siendo fundamentalmente del sistema de la Atención Primaria que ya venía de una situación digamos, de estrés y de debilitamiento, y que ahora está en una situación muy dura y muy complicada, y si somos conscientes de la necesidad de reforzar el sistema de la AP para responder a esa endemia que viene”.

Se desconoce si alguno de los cuatro ponentes (Bárbara Oliván, Helena Legido-Quigley, Henrique Barros o Fernando Simón) es consciente de dicha necesidad, porque se quedaron mudos. Si contestó el moderador de la mesa, Pere Godoy, con una frase que lo resume todo muy adecuadamente: "se acabó el tiempo".

La categórica expresión admite al menos tres interpretaciones. La primera es la más obvia: se acabó el tiempo para responder a una pregunta tediosa, manida y molesta, que ni siquiera merece contestación alguna:uno se pregunta por qué se permite entonces la pregunta si no se autoriza la respuesta, y si eso se hubiera hecho igual con cualquier otra cuestión, por ejemplo respecto a las necesidades de refuerzo en UCIs, el proceso de vacunación o la interpretación de los datos. Aunque sea con la boca pequeña, un poco más de respeto a la Atención Primaria sería deseable.

Una segunda interpretación, de mayor profundidad es si en realidad se acabó el tiempo de la Atención Primaria (AP) sobrepasada y desbaratada por escenarios futuros y realidades presentes, todos ellos poco compatible con sus valores esenciales. El mundo reclama hoy genómica, proteómica e inteligencia artificial, teleasistencia para que no tengamos que salir de casa y mucha tecnología tan del gusto del presidente del gobierno, y en ese contexto la vieja imagen del médico de familia auscultando o tocando la barriga queda bien en serie de televisión nostálgicas, pero no es acorde con el brillante futuro que se abre ante nosotros.

La tercera interpretación es menos apocalíptica: es probable que se nos esté agotando el tiempo de que la Atención Primaria reciba el refuerzo y apoyo que necesita. En una conferencia de la OCDE en la que participé hace poco más de un mes se analizó el papel que debía jugar la AP en las pandemias. El encuentro estuvo organizado por la citada OCDE junto a la OMS/OPS , las Naciones Unidas y la Comisión Europea, y en él participaron representantes de todas estas instituciones. La conclusión era unánime: sin AP no es posible enfrentarse adecuadamente a una pandemia en el momento actual. Pero como todos los participantes reconocían la falta de prioridad política de la misma, se señaló la necesidad de aprovechar las “ventanas de oportunidad” que se presentan precisamente en este momento, porque de no ser así probablemente no haya muchas más oportunidades.

Pero volvamos a la mesa: Helena Legido Quigley, profesora de la LSHTM y de la Universidad de Singapur (una de las mayores expertas mundiales en evaluación de sistema sanitarios y de forma muy especial en el análisis de su resiliencia), y entre cuyas últimas actividades se encuentra , no la de participar en “la evaluación de la pandemia en algunos países” como dijo el moderador, sino ser miembro del Secretariado independiente de “la” evaluación internacional de la gestión de la covid-19 realizada hasta la fecha (The Independent Panel), la evaluación encargada por el Director General de la OMS a dos mujeres de gran prestigio internacional: Ellen Johnson Sirleaf, expresidenta de Liberia y premio Nobel de la paz y Helen Clark, ex Primera ministra de Nueva Zelanda.

La Dra Legido Quigley presentó el enfoque realizado en la citada evaluación (por si pudiera sernos de alguna utilidad,, que consta de un Informe principal y 15 documentos que le dan soporte además de amplio material audiovisual fruto del trabajo a lo largo de 8 meses. De nuevo volvió a insistir en la necesidad de realizar una evaluación de la gestión de la pandemia en España algo que venimos reclamando desde hace más de un año. Propuesta que primero fue respondido con silencio, después con irritación evidente (¿Quiénes son éstos para solicitar una evaluación de nuestro trabajo?) y al final con promesas de que se constituirían grupos de trabajo, sin precisar fechas de realización. Ocho meses después de aquello se comprueba una vez más la falsedad de aquellos compromisos, y que nunca estuvo en el espíritu de los responsables del Ministerio español llevar a cabo evaluación alguna.

Por si hubiera dudas, Fernando Simón, coordinador y máximo responsable de la gestión técnica de la pandemia lo ratificó en su intervención. Sus argumentos son irrefutables: “es muy difícil evaluar, y comparar en esta epidemia es casi imposible”. Lo que hacen Helena Legido Quigley y la propia OMS debe ser ciencia-ficción por tanto. Como señala hoy El Pais en un reportaje sobre el citado congreso de dos páginas sin una mención a la Atención Primaria, están claras para Simón de por qué no se ha hecho una evaluación independiente:  “Es difícil que haya habido una revisión independiente porque todos los que conocen mejor lo que estaba pasó han estado trabajando sin parar para hacer frente a la pandemia”. Extraordinario argumento: los que están implicados son los únicos que pueden hacer la evaluación independiente. Le faltó decir a Simón: l’evaluation est moi”

lunes, 30 de agosto de 2021

La dictadura de Twitter y la condena a Gervas

  


Hace un mes, el 30 de julio, informábamos en este blog de la censura realizada por la red social Twitter sobre Juan Gervas. El delito no fue otro que publicar este tweet:

"Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19 (https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/)".

Twitter, el gran hermano del siglo XXI, bajo el que se esconde una mano anónima que determina lo que está bien y lo que está mal, lo correcto o lo incorrecto, lo verdadero y lo falso, instó a Gervas a retractarse o ser condenado al infierno del silencio y el ostracismo. Porque como en la época de Clístenes, la comunidad que se esconde en Twitter ha decidido que este hombre ha traspasado la línea y merece ser excluido, si no asume su error y dobla la cerviz.

Y mientras tanto, como en Grecia, el resto de la comunidad otorga y calla, cómplices con su silencio de lo que ocurre, aceptando de manera miserable esa censura con la que tanto se indignan, a la que tanto critican si afecta a lejanos países o es ejercida por los sospechosos habituales.Asombra leer su ruta de escape ante las posibles prohibiciones futuras como si vivierámos en alguna dee las dictaduras de principios del siglo pasado.

Ante este panorama es probable que después vendrá su silenciamiento en Facebook, Instagram y demás redes oscuras. Mientras tanto , y dada la necesidad de seguir leyendo y escuchando voces como la suya, aunque no se esté de acuerdo ésta es la información que Juan Gervas me envía para todos aquellos que quieran seguirle:

 

1/ LA SITUACIÓN ACTUAL

-me imagino que sabes del bloqueo en Twitter, pero quiero que tengas noticias directas de cómo está la situación, y lo que planeo en el próximo futuro.

-respecto a Twitter, apelé el 13 de julio, sin respuesta.

-me despido de Twitter, pues.

-tienes una valoración de la censura de Twitter de mi caso en:

La ciencia crea monstruos al convertirse en religión. Un ejemplo: censura sin límites en Twitter

http://saludineroap.blogspot.com/2021/07/la-ciencia-crea-monstruos-al.html

-por supuesto, puedo evitar el bloqueo y me desbloquean de inmediato si elimino el tweet de la discordia, que ponía literalmente
"Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19
https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/  "   

-es el título de un trabajo científico, importantísimo para la seguridad del paciente y publicado en una revista científica.
-creo que no debo eliminarlo y que no debo admitir que una empresa comercial de la Red pueda decidir a este respecto.

-lo de Twitter carece de sentido, un comentario con el propio título del estudio sobre efectos adversos de hidroxicloroquina en España e iba como respuesta a otro a partir de los datos de la OMS con los mismos resultados internacionales, de la base de datos VigiBase https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7571787/

-la Agencia Española del Medicamento ya había avisado en abril de 2020 de este efecto adverso, gravísimo y conocido https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/2020-seguridad-1/cloroquina-hidroxicloroquina-precauciones-y-vigilancia-de-posibles-reacciones-adversas-en-pacientes-con-covid-19/

2/ CAMBIOS EN LA DIFUSIÓN DE NOTICIAS Y CONOCIMIENTO

He abierto un canal en Telegram, que me parece lo más seguro y por ello te sugiero que me sigas en dicho canal Gérvas Salud/Health. https://t.me/gervassalud

Difundo en Telegram lo que difundo en las Redes en general (Facebook, Instagram y Linkedin, y varios grupos de correo electrónico, nacionales e internacionales).

En caso de que Facebook, Instagram y/o Linkedin me bloqueen la cuenta publicaría una nota en El Mirador de Acta Sanitaria para explicar qué propongo en concreto. Por si acaso, sígame sobre todo en la nota semanal de El Mirador (https://www.actasanitaria.com/category/el-mirador/) y en el Equipo CESCA (http://equipocesca.org/) y ocasionalmente en las bitácoras de Juan Simó (http://saludineroap.blogspot.com/), NoGracias (http://www.nogracias.org/) y RafaBravo https://rafabravo.blog/about-2/

También estoy participando activamente en el Grupo de Vacunas de la REAP (Red Española de Atención Primaria), coordinado por Luis Palomo. Es una alternativa imprescindible ante la parálisis (¿inocente?) del Grupo de Vacunas de SESPAS (Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria), al que también pertenezco. Por ello te recomiendo que sigas a la REAP; por ejemplo, dos textos:

La tercera dosis de vacuna covid19 (frente al SARS-CoV-2). Hechos, especulación y esperanza

http://blog-reap.blogspot.com/2021/08/la-tercera-dosis-de-vacuna-covid19.html

La inmunidad de grupo/rebaño frente al coronavirus SARS-CoV-2 no se logrará cuando el 70 % de la población esté vacunada (tampoco con el 94%)

http://blog-reap.blogspot.com/2021/08/la-inmunidad-de-gruporebano-frente-al.html?m=1

La página del Equipo CESCA recobrará vigor, con incremento del número de enlaces y comentarios.

-en fin

-vivimos tiempos convulsos en los que se cercena el debate sereno científico, ético y filosófico con narrativas violentas y simples como "conspiranoico", "negacionista" y demás lindezas

-conviene abrir canales que permitan valorar alternativas a los autoritarismos de políticos, expertos y, sobre todo, negociantes (en el fondo hay mucha codicia y más corrupción)

jueves, 12 de agosto de 2021

SIAP COVID19: Posicionamiento en contra de los pasaportes y vacunas obligatorias

Los Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP) , iniciativa insólita para la reflexión y el aprendizaje colectivo liderada desde su inicio en 2005 por Juan Gervas y Mercedes Pérez Fernández, inición al comenzar la pandemia un Seminario especial, virtual, sobre la Covid-19, con el objetivo de compartir conocimiento y analizar y debatir las alternativas para su abordaje. Las personas que han participado en dicho Seminario han escrito su Posicionamiento sobre la obligatoriedad de vacunas y pasaportes que se reproduce a continuación:

Las personas tenemos sensibilidades, experiencias y comprensiones muy diferentes respecto del sentido de nuestra vida, en general, y del modo de entender la salud, en particular. Las falsas dicotomías surgidas alrededor de la pandemia de covid19 han polarizado el debate y simplificado cuestiones complejas al obviar los matices, la escala de grises, que les acompañan (aquí). Seguir este camino solo nos lleva al deterioro de las relaciones sociales.

Para afrontar colectivamente de la mejor manera los desafíos globales ante los que nos sitúa  la pandemia de covid19 necesitamos debates abiertos e inclusivos y no paripés mediáticos de supuestos expertos alineados en una única visión reduccionista, utilitarista, tecnocrática e infantilizadora.

La salida de la pandemia no debería centrarse exclusivamente en las vacunas sino en la co-creación colectiva de entornos de cuidado y el diálogo para el mantenimiento de la cohesión social. En este momento de la pandemia, la participación social, el debate no polarizante y la comunicación empática permitirán, sin duda, mejores resultados que las imposiciones. Además, la obligatoriedad de una medida por parte de la autoridad, cuando se hace con escaso respaldo en pruebas, suele activar la rebeldía (con o sin causa) de parte de la población, lo que reduce, sin duda, la efectividad de tal medida.

Los más de 300 profesionales sanitarios y no sanitarios participantes desde marzo de 2020 en el Seminario de Innovación en Atención Primaria dedicado a la covid19 (aquí) estamos muy preocupados por la deriva autoritaria de muchos gobiernos de todo el mundo, pero especialmente de los europeos, en las medidas adoptadas en el contexto de la pandemia covid19. Especialmente nos preocupan la implantación del llamado "certificado" o "pasaporte" covid19 y la obligatoriedad de la vacunación.

Como profesionales, queremos aportar hechos y sosiego para un debate científico y ético que consideramos prácticamente ausente en el momento actual.

España se ha caracterizado por la adhesión a los calendarios de vacunaciones y a todas las recomendaciones sanitarias en mayor grado que otros países como demuestran:

1/ el hecho de que seamos líderes en la Unión Europea en vacunación contra la covid19;

2/ el que una vez retirada la obligatoriedad del uso de la mascarilla en exteriores, muchos ciudadanos continúan llevándola a pesar de mantener la distancia de seguridad, y

3/ el hecho de que ha sido ejemplar la adhesión de la mayoría de la ciudadanía a confinamientos, toques de queda, cierres perimetrales  y demás medidas no farmacológicas pese a la más que dudosa eficacia de muchas de ellas en frenar de forma efectiva la diseminación del virus.

Pese a todo ello, vemos atónitos que se plantea la obligatoriedad de la vacunación y se implementa un "pasaporte" o "certificado" para poder acceder al ocio o a la restauración y que, nos tememos, se amplíe al acceso a la educación, al trabajo y a la libre circulación y desplazamientos. Contemplamos con temor la práctica ausencia de debate y la imposición de un planteamiento único que juega con el miedo, los sentimientos de culpa y las medias verdades para imponer el uso de dicho "certificado" o "pasaporte" y, quizá, la vacunación obligatoria.

El propio concepto de "pasaporte" o "certificado" nos parece peligroso porque fomenta la discriminación de las personas sin aportar claros beneficios. Las consideraciones éticas en contra de su implantación ya fueron discutidas en el seno de este Seminario (aquí) y alguna sentencia judicial en contra de exigirlo para el ocio nos da la razón (aquí).

Ahora, contemplamos con estupor cómo la exigencia de este "pasaporte" se une a la exigencia vacunal, incluso para concursar a puestos de trabajo en la Administración Pública (aquí). Deseamos que la denuncia por discriminación interpuesta por el sindicato CCOO en éste caso concreto llegue a buen puerto porque este tipo de exigencias suponen una discriminación desde la ética y, además, carecen de soporte científico puesto que las vacunas hoy disponibles no evitan totalmente la enfermedad ni, sobre todo, reducen suficientemente la circulación del virus.

Hablamos de vacunas que ni siquiera están definitivamente aprobadas por las agencias reguladoras, sólo han sido provisionalmente aprobadas "de urgencia" dada la situación de emergencia pandémica. Vacunas lastradas por una falta de transparencia desde el inicio de su andadura, y que persiste en la actualidad (aquí). Se trata de vacunas que, lamentablemente, no evitan suficientemente la transmisión del virus, especialmente en el caso de la variante delta, actualmente la más frecuente en España. Es decir, las personas vacunadas son capaces de transmitir, de contagiar, el virus ,en muchos casos en la misma medida que las no vacunadas, motivo por el cual los CDC de EEUU han cambiado recientemente su política, instando a los vacunados a tomar exactamente las mismas medidas de seguridad que los no vacunados (aquí).

Se plantea ya, por políticos e industrias con intereses, una tercera dosis aún en contra del criterio tanto de la OMS como de las agencias reguladoras (aquí). Se plantea vacunar a preadolescentes, incluso a la infancia, que tienen una incidencia mínima de covid19 grave o persistente, con una vacuna que, probablemente, proporcione menor inmunidad duradera que la propia infección natural. Es decir, se plantea vacunar a una población, infantil y adolescente, en la que el balance beneficio-riesgo de la vacunación es, probablemente, inferior al de la infección natural. Se dice, además, que la vacunación es la única manera de llegar a la inmunidad de rebaño o colectiva, algo imposible de alcanzar con una vacuna que no evita suficientemente ni la reinfección sintomática ni, muchísimo menos, la transmisión o contagio del virus por parte de los vacunados (aquí).

Por todo lo expuesto, por ética y por ciencia, nos posicionamos en contra del uso del "pasaporte" o "certificado" covid19 y de la vacunación obligatoria y nos gustaría promover con este comunicado el debate sereno y profundo sobre estas cuestiones, abierto a profesionales, expertos, autoridades y población general.

viernes, 30 de julio de 2021

Conspiración de silencio.III. Gervas

 


 Se incluye a continuación escrito completo de Juan Gervas publicado en No Gracias y el blog de Juan Simó sobre la cansura a su cuenta por parte de Twitter.

 

Un poco de historia

Los bulos y las noticias falsas (“fake news”) han existido siempre y probablemente van parejos al desarrollo del lenguaje y de la comunicación (1,2). Es buen ejemplo el generado por Octavio Augusto para desacreditar a Marco Antonio en su pugna por el poder para convertirse en el que sería el primer emperador romano, hace más de dos mil años. A su modo, ya existían los medios de comunicación y las mentiras con fines políticos y económicos, que en este caso se transmitieron a través de frases cortas impresas en monedas.

Los libelos han sido frecuentes y transmitidos por todos los medios posibles pero la invención de la imprenta permitió su difusión mundial y por escrito, ya hace más de quinientos años.

La invención de la prensa de masas y de los periódicos diarios, a finales del siglo XIX, hizo más fácil la manipulación, que llegó a ser el lema de William Hearts (1863-1951), el empresario estadounidense que se proclamaba “creador de noticias” («make news»”) y que sirvió de arquetipo para la crítica de Orson Welles en su película Ciudadano Kane, en 1941.

La radio y la televisión se sumaron al repertorio de medios de masas para difundir noticias falsas, y a finales del siglo XX la aparición de Internet y de las Redes sociales añadió la espontaneidad a la instantaneidad, de forma que cualquiera puede difundir universalmente bulos y noticias falsas.

En cierto sentido, con Internet, la manipulación se democratizó y en el siglo XXI no se requiere ser dueño o acceder a los medios de comunicación de masas (periódicos, radios, televisiones, revistas, etc) para difundir información parcial y/o interesada que manipule la realidad.

 

Frente a la manipulación, la contramanipulación (y la censura)

Son bulos y noticias falsas las “informaciones y noticias elaboradas deliberadamente para confundir o engañar a quien las lee” y suelen contar con un titular llamativo, un contenido emocional fácil de entender y un marco que las haga creíbles (2).

En general, los bulos y noticias falsas se han difundido en medio de un ambiente hostil, pues habitualmente expresan la reacción del débil y periférico frente al fuerte y central. Puesto que la verdad no existe, por definición es bulo y noticia falsa cualquier información, sea cierta o falsa, que discrepe de lo que sostenga el poder (político, económico, científico, religioso, etc).

Por supuesto, el poder también utiliza bulos y noticias falsas, pero se convierten en verdad por su origen.

Es buen ejemplo la contramanipulación de la Iglesia Católica intentando dominar la imprenta y la impresión de libros y panfletos desde la invención de la imprenta.

Han sido cuatro siglos de persecución para mantener la verdad oficial a través de la Santa Inquisición y en concreto del Índice de Libros Prohibidos (“Index librorum prohibitorum”) que duró hasta 1966 y contó con más de cuarenta ediciones, desde la primera en 1571 a la última de 1948 (3).

George Orwell alertaba en su novela ’1984′, publicada en 1949, sobre un Ministerio de la Verdad que decidía si las noticias eran ciertas o falsas según los intereses del poder. Setenta y un años después de la publicación de esta novela distópica, el Gobierno de España instauró algo similar, un órgano  para “controlar a los medios” tras aprobar un protocolo contra las “fake news” por el que se atribuye la capacidad de “monitorizar y vigilar” las campañas de desinformación (y decidir cuáles lo son y cuáles no). Ello obedece a una estrategia europea para “luchar contra las injerencias externas” aprobada por la Unión Europea en 2018 (4).

A este ejemplo de España se suman otros muchos, especialmente de los grandes proveedores de servicios de Internet como Google o las Redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin e Instagram.

La pandemia covid19 ha incrementado el ansia de control para impedir el debate científico y la transparencia política respecto a las decisiones tomadas por las autoridades con el asesoramiento científicos de sus expertos. Así, se han implantado algoritmos que permiten el análisis de millones de comentarios diarios y la censura y bloqueo de todo lo que se considere bulo y noticia falsa.

Ese es el riesgo, que el Ministerio de la Verdad cuando funcione se convierta en una máquina de censurar que transforma a los expertos, científicos y políticos en sacerdotes de una nueva religión, la religión de la ciencia, en que se considere pecado y anatema todo lo que ponga en cuestión las normas establecidas.

Se declara bulo y falsa noticia todo lo que discrepe de las normas establecidas, políticas, científicas, epidemiológicas y virológicas, especialmente si  proceden del “margen”, o incluso del mismo núcleo duro “verdadero” sin son de dudosa fe.

La declaración de anatema se hace desde una inmensa suficiencia (a)moral pues anatema es la condena moral, prohibición o persecución que se hace de una persona o de una cosa (actitud, ideología, etc.) que se considera perjudicial.

 

Un ejemplo de censura por Twitter

La hidroxicloroquina fue tratamiento universal durante los primeros meses de la covid19, y millones de personas lo recibieron de rutina.

Nunca hubo ningún fundamento científico para su uso, y las agencias oficiales de medicamentos estuvieron en contra, destacando además sus efectos adversos. Por ejemplo, en abril de 2020 la Agencia Española del Medicamento decía literalmente sobre hidroxicloroquina y cloroquina: “Actualmente ningún ensayo clínico controlado y aleatorizado ha demostrado la eficacia de estos medicamentos para el tratamiento de pacientes con COVID-19” al tiempo que destacaba sus importantes efectos adversos como alteraciones del ritmo cardíaco (más probables si además se emplea azitromicina) y trastornos neuropsiquiátricos graves (5).

Sin embargo, los médicos y los protocolos sanitarios recomendaron el uso de la hidroxicloroquina y de otros muchos tratamientos de probada ineficacia y con efectos adversos graves (6).

Pues bien, son muchas las publicaciones científicas que han demostrado empíricamente tales daños, por ejemplo mentales (suicidios incluidos) por el uso innecesario de la hidroxicloroquina. Así, en octubre de 2020 con la base de datos VigiBase de efectos adversos de medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (7).

Los mismos resultados, suicidios incluidos, se publicaban en un estudio español de farmacéuticos hospitalarios liderados por el del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, titulado: «Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19», publicado en julio de 2021 en la Revista de la OFIL (Revista de la Organización de Farmacéuticos Iberolatinoamericanos) (8).

Difundí en Twitter, Facebook y Linkedin este artículo español el 12 de julio de 2021, lunes, literalmente con su título:

Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19

https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/

De inmediato Twitter bloqueó mi cuenta por:

“Incumplir la política relativa a divulgar información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la COVID-19”.

“Para restablecer la cuenta tenía que eliminar ese comentario, o apelar la decisión”.

El martes 13 de julio apelé, recibí acuse de recibo, y hasta hoy, sin respuesta. Twitter me escribió:

“Hola

Recibimos tu solicitud de apelación.  

Nuestro equipo de soporte revisará la información que proporcionaste en relación con tu apelación. Te responderemos por correo electrónico lo antes posible.

Ten en cuenta que, mientras revisamos tu apelación, no podrás acceder a tu cuenta de Twitter.  

Si lo prefieres, puedes optar por cancelar tu solicitud de apelación y corregir los incumplimientos. Para ello, ve a Twitter y sigue las instrucciones que aparecen en pantalla para restablecer toda la funcionalidad de tu cuenta.   Gracias, Twitter”.

Ni Facebook ni Linkedin han dicho/hecho nada al respecto, y en esas dos Redes sigo participando con normalidad.

 

Síntesis

Twitter considera que la difusión de un artículo científico español con datos de la práctica clínica sobre graves efectos adversos psiquiátricos (suicidios incluidos) de la hidroxicloroquina es información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la covid19.

Es decir, la ciencia crea monstruos al convertirse en religión y la censura en Twitter llega a extremos que ni en la novela “1984”.

No pienso eliminar ese comentario que me parece relevante para médicos honrados y para pacientes necesitados de tratamiento.

Es hora de reconocer el error del uso de la hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19, de pedir perdón, de reparar el daño en lo que se pueda y de tomar medidas para que no se repita. Twitter está en la dirección opuesta.

 

Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España

jjgervas@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas

 

Bibliografía

1.- Una Breve Guía de la Historia de las «Noticias Falsas» y la Desinformación: Un Nuevo Módulo de Aprendizaje por ICFJ

https://www.icfj.org/news/una-breve-guia-de-la-historia-de-las-noticias-falsas-y-la-desinformacion-un-nuevo-modulo-de

2.- Fake News. La verdad de las noticias falsas. Plataforma Editorial, Barcelona, 2018

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7862262

3.-  Index libror https://es.wikipedia.org/wiki/Index_librorum_prohibitorum

4.- Alerta de periodistas y medios españoles por el “Ministerio de la Verdad” que impulsa el gobierno para combatir las “fake news”

https://www.infobae.com/america/mundo/2020/11/15/alerta-de-periodistas-y-medios-espanoles-por-el-ministerio-de-la-verdad-que-impulsa-el-gobierno-para-combatir-las-fake-news/

5.- Cloroquina/Hidroxicloroquina: precauciones y vigilancia de posibles reacciones adversas en pacientes con COVID-19

https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/2020-seguridad-1/cloroquina-hidroxicloroquina-precauciones-y-vigilancia-de-posibles-reacciones-adversas-en-pacientes-con-covid-19/

6.- Los médicos como peligro mortal. Covid19 tratada con hidroxicloroquina, azitromicina, etc

https://www.actasanitaria.com/los-medicos-como-peligro-mortal-covid19-tratado-con-remdesivir-hidroxicloroquina-azitromicina-etc/

7.- Psychiatric Disorders and Hydroxychloroquine for Coronavirus Disease 2019 (COVID-19): A VigiBase Study

https://link.springer.com/article/10.1007/s40264-020-01013-3

8.-  Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19

https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/

Conspiración de silencio.II. España

 


A finales de abril de 2021 Ediciones el Salmón publicó "Covid-19.La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo” cuyos autores son Paz Francés (jurista), José Ramón Loayssa (médico) y Ariel Petruccelli  (historiador). Es un texto que analiza la pandemia y su gestión desde una visión integral, desde múltiples puntos de vista, con una mirada crítica a las medidas tomadas por las autoridades políticas y sanitarias, muchas de ellas carentes del mínimo fundamento. Uno puede decidir leerlo o no leerlo, y en caso de hacerlo refutar todas y cada una de sus afirmaciones. En eso se basa la libertad de expresión y el debate científico. El medio de comunicación El Salto Diario, el más progre entre los progres de los medios de comunicación, la cima del periodismo comprometido y alternativo censuró el artículo de los autores del libro tras haberlo publicado en su web durante unas horas. Según informaba la propia editorial el acuerdo con el medio era publicar un resumen de las principales tesis del libro. Las razones de la censura eran cuatro: “El contenido del artículo no es compatible con la postura de El Salto, sSe mezcla análisis científico y opiniones políticas, siendo un formato incompatible con el del medio, se podría herir la sensibilidad de miles de personas que han perdido a seres queridos. Y el artículo contendría «afirmaciones falsas”. Asombran los argumentos especialmente el segundo para cualquiera que haya leído alguna vez este medio.

Pocas semanas después el libro sufrió un segundo episodio de censura, en este caso en la "Fira Literal de Libros e Ideas Radicales" (sic) de Barcelona donde se impidió la presentación del libro apenas 24 horas antes de la misma. La razón principal: “Avisados por diversos periodistas y miembros de la comunidad médica, hemos procedido a anular una de las presentaciones de libros para mañana. La situación es muy grave como para alimentar discursos ambiguos sobre la pandemia de la Covid-19”.  En su reciente viaje a Estados Unidos el presidente del gobierno de España con el mayor de los sarcasmos decía en una de las conferencias de prensa hechas a su medida y agrado que le gustaría ser recordado por la respuesta a la pandemia. Cuando España fue el país OCDE que peor gestionó la pandemia en términos sanitarios y económicos según la Universidad de Cambridge. Cuando se negó sistemáticamente a permitir una evaluación independiente de la misma como se le había solicitado reiteradamente. No parece estar permitida la crítica, el disenso y la opinión propia, aunque este basada en datos. Solo se admite una verdad, sustentada en la complicidad de los epidemiólogos de cámara.

El 12 de julio Juan Gervas publicó este tweet: “Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19. https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-aluc inaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamientode-la-enfermedad-por-coronavirus-19/”. Acto seguido su cuenta fue bloqueada por “Incumplir la política relativa a divulgar información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la COVID-19”. Como él mismo señala “para restablecer la cuenta tenía que eliminar ese comentario, o apelar la decisión”. El martes 13 de julio apelé, recibí acuse de recibo, y hasta hoy, sin respuesta… Twitter considera que la difusión de un artículo científico español con datos de la práctica clínica sobre graves efectos adversos psiquiátricos (suicidios incluidos) de la hidroxicloroquina es información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la covid19”

Para cualquiera que lea este blog el nombre de Juan Gervas resultará no solo conocido sino muy probablemente fundamental. Entre las personas que más me han enseñado en mi vida sin duda alguna se encuentra él , de quien aprendí y sigo aprendiendo desde que era residente y me susscribi a sus maravillosos Boletines Bibliográficos CESCA de sobre naranja. La tarea que viene realizando desde 2005 con los Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP) es algo inaudito en la formación continuada y la investigación mundial. No sólo han permitido aprender colaborativamente a cientos de personas de buena parte de España y Latinoamérica ( en cuyo continente se han realizado muchos de ellos) sino que además han transmitido la antorcha a muchos de los que hoy ocupan púlpitos, estrados y tarimas y que comenzaron aprender mucho de lo que hoy saben en sus seminarios. Por eso es tan atronador el silencio desde que su cuenta enmudeció, silencio que ocupó en muchas ocasiones la denuncia indignada ante atropellos mucho menores que éste. Porque al final y al cabo por lo que se le censura es por haber dado difusión a un estudio científico. Y la ciencia dispone de múltiples instrumentos para refutar tesis erróneas, donde hasta ahora el debate se realizaba mediante cartas a la revista, artículos de refutación o conferencias y reuniones.

Para entender lo que esta censura supone de limitación de libertades y autocensura nada mejor que leer los dos artículos que escribe Juan Irigoyen en su blog sobre el libro de Francés y el ataque a Gervas. Veremos por cuanto tiempo el Gran Hermano Twitter sigue permitiéndole que escriba.

Tanto Conspiración de silencio (Bad Day at Black Rock) de John Sturges de 1954, como La Conspiración de silencio (Im Labyrinth des Schweigens) de Giulio Ricciarelli de 2014 describen con brillantez el clima que existe en dos sociedades diferentes ( americana  y alemana ambas tras la 2ª Guerra Mundial) cuando se instala la conspiración para silenciar lo que no quiere escuchar el poder…o los poderes. El papel miserable de los que callan. Y el daño que sufren los que se atreven a tener una voz propia.

En el próximo post publicaremos en su totalidad el articulo que publicó sobre esta censura de Twitter Juan Gervas