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viernes, 14 de noviembre de 2025

En apoyo a Pablo Simón y su compromiso ético

 


Conozco a Pablo Simón desde que comenzó su residencia en Medicina Familiar y Comunitaria como residente de primer año en el hospital Ramón y Cajal de Madrid hace más de 30 años. Desde aquellos primeros momentos , en la incertidumbre de las guardias de puerta de urgencias y el trabajo en los pasillos del hospital o en las consultas de l centro de salud destacó siempre no sólo por una gran competencia clínica, sino especialmente por un impresionante compromiso personal con los pacientes y con los verdaderos valores de la profesión médica. Cuando en aquel entonces buena parte de sus compañeros desconocían lo que era la bioética, él se embarcó primero en un Magister en Bioética liderado por el profesor Diego Gracia, y más además en la elaboración de una tesis de las de antes ( no de las de ahora, de entrar en grupito puntero de investigación para publicar de décimo autor tres artículos en un año). Le dedicó varios años de su vida y se convirtió e un documento de referencia sobre El consentimiento informado, de la teoría a la práctica. Recorrió todos los escenarios profesionales: la clínica, la gestión, la academia, y de nuevo volvió a la clínica , como médico rural en la localidad granadina de Chauchina. En ese camino fue vocal de la comisión autonómica de ética e investigación de Andalucía y de la Comisión Nacional de Bioética. Su papel en la promulgación de leyes fundamentales en el terreno de la bioética ( específicamente en el de voluntades vitales ) fue esencial. Ha sido profesor invitado en Universidades como Oxford y Columbia, y es reconocido como uno de  los mayores expertos en esta materia a nivel nacional e internacional.

Son precisamente su compromiso y sus valores profesionales los que le llevaron a implicarse completamente en la denuncia del genocidio sobre la población de Gaza y la agresión a los profesionales sanitarios que ahí asisten a través especialmente de HW4PS (Profesionales de la Sanidad por Palestina, España). Precisamente sobre este conflcito publicó un trabajo excepcional en su análisis desde el punto de vista ético en AMF. A título exclusivamente personal planteó su objeción ética a prescribir medicamentos de la compañía Teva Pharmaceutical Industries, señalada por diversas organizaciones internacionales por su participación en el suministro y financiación del aparato militar israelí. No se ha escondido para ello, sino que ha manifestado públicamente su decisión, como tantas otras veces en su vida. Por ello ciertas organizaciones, como la autodenominada “Comisión Sanitaria contra el Antisemitismo” ha formulado una queja al Colegio de Médicos de Granada, imputándole de conductas de incitación al odio y de antisemitismo. Curiosa esta forma de proceder que considera que cualquier crítica a un individuo u organización concreta supone una llamada al odio a la nación o etnia entera a la que pertenece.

El Colegio de Médicos de Granada se encuentra ante una tesitura clave:  tiene la obligación institucional de proteger el honor y la libertad de conciencia de sus colegiados, y más específicamente de uno de sus colegiados más brillantes y comprometidos con los valores éticos y humanitarios nucleares a la profesión médica. No sería comprensible en modo alguno que no fuera apoyado, protegido y respaldado, precisamente en la defensa de dichos valores.

lunes, 30 de agosto de 2021

La dictadura de Twitter y la condena a Gervas

  


Hace un mes, el 30 de julio, informábamos en este blog de la censura realizada por la red social Twitter sobre Juan Gervas. El delito no fue otro que publicar este tweet:

"Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19 (https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/)".

Twitter, el gran hermano del siglo XXI, bajo el que se esconde una mano anónima que determina lo que está bien y lo que está mal, lo correcto o lo incorrecto, lo verdadero y lo falso, instó a Gervas a retractarse o ser condenado al infierno del silencio y el ostracismo. Porque como en la época de Clístenes, la comunidad que se esconde en Twitter ha decidido que este hombre ha traspasado la línea y merece ser excluido, si no asume su error y dobla la cerviz.

Y mientras tanto, como en Grecia, el resto de la comunidad otorga y calla, cómplices con su silencio de lo que ocurre, aceptando de manera miserable esa censura con la que tanto se indignan, a la que tanto critican si afecta a lejanos países o es ejercida por los sospechosos habituales.Asombra leer su ruta de escape ante las posibles prohibiciones futuras como si vivierámos en alguna dee las dictaduras de principios del siglo pasado.

Ante este panorama es probable que después vendrá su silenciamiento en Facebook, Instagram y demás redes oscuras. Mientras tanto , y dada la necesidad de seguir leyendo y escuchando voces como la suya, aunque no se esté de acuerdo ésta es la información que Juan Gervas me envía para todos aquellos que quieran seguirle:

 

1/ LA SITUACIÓN ACTUAL

-me imagino que sabes del bloqueo en Twitter, pero quiero que tengas noticias directas de cómo está la situación, y lo que planeo en el próximo futuro.

-respecto a Twitter, apelé el 13 de julio, sin respuesta.

-me despido de Twitter, pues.

-tienes una valoración de la censura de Twitter de mi caso en:

La ciencia crea monstruos al convertirse en religión. Un ejemplo: censura sin límites en Twitter

http://saludineroap.blogspot.com/2021/07/la-ciencia-crea-monstruos-al.html

-por supuesto, puedo evitar el bloqueo y me desbloquean de inmediato si elimino el tweet de la discordia, que ponía literalmente
"Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19
https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/  "   

-es el título de un trabajo científico, importantísimo para la seguridad del paciente y publicado en una revista científica.
-creo que no debo eliminarlo y que no debo admitir que una empresa comercial de la Red pueda decidir a este respecto.

-lo de Twitter carece de sentido, un comentario con el propio título del estudio sobre efectos adversos de hidroxicloroquina en España e iba como respuesta a otro a partir de los datos de la OMS con los mismos resultados internacionales, de la base de datos VigiBase https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7571787/

-la Agencia Española del Medicamento ya había avisado en abril de 2020 de este efecto adverso, gravísimo y conocido https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/2020-seguridad-1/cloroquina-hidroxicloroquina-precauciones-y-vigilancia-de-posibles-reacciones-adversas-en-pacientes-con-covid-19/

2/ CAMBIOS EN LA DIFUSIÓN DE NOTICIAS Y CONOCIMIENTO

He abierto un canal en Telegram, que me parece lo más seguro y por ello te sugiero que me sigas en dicho canal Gérvas Salud/Health. https://t.me/gervassalud

Difundo en Telegram lo que difundo en las Redes en general (Facebook, Instagram y Linkedin, y varios grupos de correo electrónico, nacionales e internacionales).

En caso de que Facebook, Instagram y/o Linkedin me bloqueen la cuenta publicaría una nota en El Mirador de Acta Sanitaria para explicar qué propongo en concreto. Por si acaso, sígame sobre todo en la nota semanal de El Mirador (https://www.actasanitaria.com/category/el-mirador/) y en el Equipo CESCA (http://equipocesca.org/) y ocasionalmente en las bitácoras de Juan Simó (http://saludineroap.blogspot.com/), NoGracias (http://www.nogracias.org/) y RafaBravo https://rafabravo.blog/about-2/

También estoy participando activamente en el Grupo de Vacunas de la REAP (Red Española de Atención Primaria), coordinado por Luis Palomo. Es una alternativa imprescindible ante la parálisis (¿inocente?) del Grupo de Vacunas de SESPAS (Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria), al que también pertenezco. Por ello te recomiendo que sigas a la REAP; por ejemplo, dos textos:

La tercera dosis de vacuna covid19 (frente al SARS-CoV-2). Hechos, especulación y esperanza

http://blog-reap.blogspot.com/2021/08/la-tercera-dosis-de-vacuna-covid19.html

La inmunidad de grupo/rebaño frente al coronavirus SARS-CoV-2 no se logrará cuando el 70 % de la población esté vacunada (tampoco con el 94%)

http://blog-reap.blogspot.com/2021/08/la-inmunidad-de-gruporebano-frente-al.html?m=1

La página del Equipo CESCA recobrará vigor, con incremento del número de enlaces y comentarios.

-en fin

-vivimos tiempos convulsos en los que se cercena el debate sereno científico, ético y filosófico con narrativas violentas y simples como "conspiranoico", "negacionista" y demás lindezas

-conviene abrir canales que permitan valorar alternativas a los autoritarismos de políticos, expertos y, sobre todo, negociantes (en el fondo hay mucha codicia y más corrupción)

jueves, 12 de agosto de 2021

SIAP COVID19: Posicionamiento en contra de los pasaportes y vacunas obligatorias

Los Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP) , iniciativa insólita para la reflexión y el aprendizaje colectivo liderada desde su inicio en 2005 por Juan Gervas y Mercedes Pérez Fernández, inición al comenzar la pandemia un Seminario especial, virtual, sobre la Covid-19, con el objetivo de compartir conocimiento y analizar y debatir las alternativas para su abordaje. Las personas que han participado en dicho Seminario han escrito su Posicionamiento sobre la obligatoriedad de vacunas y pasaportes que se reproduce a continuación:

Las personas tenemos sensibilidades, experiencias y comprensiones muy diferentes respecto del sentido de nuestra vida, en general, y del modo de entender la salud, en particular. Las falsas dicotomías surgidas alrededor de la pandemia de covid19 han polarizado el debate y simplificado cuestiones complejas al obviar los matices, la escala de grises, que les acompañan (aquí). Seguir este camino solo nos lleva al deterioro de las relaciones sociales.

Para afrontar colectivamente de la mejor manera los desafíos globales ante los que nos sitúa  la pandemia de covid19 necesitamos debates abiertos e inclusivos y no paripés mediáticos de supuestos expertos alineados en una única visión reduccionista, utilitarista, tecnocrática e infantilizadora.

La salida de la pandemia no debería centrarse exclusivamente en las vacunas sino en la co-creación colectiva de entornos de cuidado y el diálogo para el mantenimiento de la cohesión social. En este momento de la pandemia, la participación social, el debate no polarizante y la comunicación empática permitirán, sin duda, mejores resultados que las imposiciones. Además, la obligatoriedad de una medida por parte de la autoridad, cuando se hace con escaso respaldo en pruebas, suele activar la rebeldía (con o sin causa) de parte de la población, lo que reduce, sin duda, la efectividad de tal medida.

Los más de 300 profesionales sanitarios y no sanitarios participantes desde marzo de 2020 en el Seminario de Innovación en Atención Primaria dedicado a la covid19 (aquí) estamos muy preocupados por la deriva autoritaria de muchos gobiernos de todo el mundo, pero especialmente de los europeos, en las medidas adoptadas en el contexto de la pandemia covid19. Especialmente nos preocupan la implantación del llamado "certificado" o "pasaporte" covid19 y la obligatoriedad de la vacunación.

Como profesionales, queremos aportar hechos y sosiego para un debate científico y ético que consideramos prácticamente ausente en el momento actual.

España se ha caracterizado por la adhesión a los calendarios de vacunaciones y a todas las recomendaciones sanitarias en mayor grado que otros países como demuestran:

1/ el hecho de que seamos líderes en la Unión Europea en vacunación contra la covid19;

2/ el que una vez retirada la obligatoriedad del uso de la mascarilla en exteriores, muchos ciudadanos continúan llevándola a pesar de mantener la distancia de seguridad, y

3/ el hecho de que ha sido ejemplar la adhesión de la mayoría de la ciudadanía a confinamientos, toques de queda, cierres perimetrales  y demás medidas no farmacológicas pese a la más que dudosa eficacia de muchas de ellas en frenar de forma efectiva la diseminación del virus.

Pese a todo ello, vemos atónitos que se plantea la obligatoriedad de la vacunación y se implementa un "pasaporte" o "certificado" para poder acceder al ocio o a la restauración y que, nos tememos, se amplíe al acceso a la educación, al trabajo y a la libre circulación y desplazamientos. Contemplamos con temor la práctica ausencia de debate y la imposición de un planteamiento único que juega con el miedo, los sentimientos de culpa y las medias verdades para imponer el uso de dicho "certificado" o "pasaporte" y, quizá, la vacunación obligatoria.

El propio concepto de "pasaporte" o "certificado" nos parece peligroso porque fomenta la discriminación de las personas sin aportar claros beneficios. Las consideraciones éticas en contra de su implantación ya fueron discutidas en el seno de este Seminario (aquí) y alguna sentencia judicial en contra de exigirlo para el ocio nos da la razón (aquí).

Ahora, contemplamos con estupor cómo la exigencia de este "pasaporte" se une a la exigencia vacunal, incluso para concursar a puestos de trabajo en la Administración Pública (aquí). Deseamos que la denuncia por discriminación interpuesta por el sindicato CCOO en éste caso concreto llegue a buen puerto porque este tipo de exigencias suponen una discriminación desde la ética y, además, carecen de soporte científico puesto que las vacunas hoy disponibles no evitan totalmente la enfermedad ni, sobre todo, reducen suficientemente la circulación del virus.

Hablamos de vacunas que ni siquiera están definitivamente aprobadas por las agencias reguladoras, sólo han sido provisionalmente aprobadas "de urgencia" dada la situación de emergencia pandémica. Vacunas lastradas por una falta de transparencia desde el inicio de su andadura, y que persiste en la actualidad (aquí). Se trata de vacunas que, lamentablemente, no evitan suficientemente la transmisión del virus, especialmente en el caso de la variante delta, actualmente la más frecuente en España. Es decir, las personas vacunadas son capaces de transmitir, de contagiar, el virus ,en muchos casos en la misma medida que las no vacunadas, motivo por el cual los CDC de EEUU han cambiado recientemente su política, instando a los vacunados a tomar exactamente las mismas medidas de seguridad que los no vacunados (aquí).

Se plantea ya, por políticos e industrias con intereses, una tercera dosis aún en contra del criterio tanto de la OMS como de las agencias reguladoras (aquí). Se plantea vacunar a preadolescentes, incluso a la infancia, que tienen una incidencia mínima de covid19 grave o persistente, con una vacuna que, probablemente, proporcione menor inmunidad duradera que la propia infección natural. Es decir, se plantea vacunar a una población, infantil y adolescente, en la que el balance beneficio-riesgo de la vacunación es, probablemente, inferior al de la infección natural. Se dice, además, que la vacunación es la única manera de llegar a la inmunidad de rebaño o colectiva, algo imposible de alcanzar con una vacuna que no evita suficientemente ni la reinfección sintomática ni, muchísimo menos, la transmisión o contagio del virus por parte de los vacunados (aquí).

Por todo lo expuesto, por ética y por ciencia, nos posicionamos en contra del uso del "pasaporte" o "certificado" covid19 y de la vacunación obligatoria y nos gustaría promover con este comunicado el debate sereno y profundo sobre estas cuestiones, abierto a profesionales, expertos, autoridades y población general.

viernes, 8 de mayo de 2020

"El amor en los tiempos del Coronavirus".( Traducción del ensayo de Iona Heath)



(Se incluye a continuación, con permiso de su autora, el imprescindible ensayo de la Dra. Iona Heath sobre El amor en los tiempos del Coronavirus publicado en el BMJ).







El amor en los tiempos del coronavirus.
Por Iona Heath
La novela de John Berger  de 1995 “Hacia la Boda” (1) fue escrita en respuesta a los horrores de la epidemia de SIDA que tuvo una tasa de letalidad mucho mayor que el Covid-19, y un perfil de edad que afectaba desproporcionadamente a niños y adultos jóvenes . Refiriéndose a esa primera década de epidemia de SIDA, Berger escribió:
“Vivimos en el filo, lo que resulta difícil porque hemos perdido el hábito. Hubo una vez en que todos, viejos y jóvenes, ricos y pobres, lo dábamos por descontado. La vida era dolorosa y precaria. La suerte era cruel”.
Los afortunados habitantes de los países más ricos del mundo, habían perdido su dolorosa familiaridad con la arbitrariedad de la muerte.
“En los últimos dos siglos hemos creído que la historia era una autopista que nos llevaba a un futuro que nadie había conocido antes. Pensamos que estábamos exentos…Ahora la gente vive muchos más años. Hay anestésicos. Alunizamos…Aplicamos razones a todo. Condonamos al pasado sus errores porque ocurrieron en la Edad Oscura. Ahora, de repente, nos encontramos a nosotros mismos lejos de cualquier autopista, encaramados como frailecillos al borde de un precipicio sobre la oscuridad".
Volvamos a los 80 y los 90; las minorías estigmatizadas fueron entonces colocadas sobre el precipicio. Ahora, lo estamos todos, aunque el virus actual parece especialmente habilidoso en explotar cada dimensión de cualquier desventaja preexistente, cebándose sistemáticamente en personas pobres, viejas o encarceladas, quienes viven en condiciones de hacinamiento, o proceden de comunidades étnicas minoritarias.
Antes del SIDA, SARS, Ébola , y ahora del Covid-19, fueron la tuberculosis, la peste, el cólera, las tifoideas, y la gripe las que causaron estragos en la población mundial. Estar encaramados como frailecillos sobre el precipicio es la situación históricamente normal de la humanidad, pero lo hemos olvidado. En los países más ricos hemos olvidado el poder de la infección como azote de la humanidad arrogándonos el derecho de la salud. Las infecciones se cobra cada vez menos vidas, aunque siga siendo la primera causa de muerte prematura en África. Cada vez más personas viven lo suficiente para morir de enfermedades no transmisibles, por lo que la atención se focalizó en ellos (2).Sin embargo, incluso aunque el creciente número de personas que mueren de enfermedades no transmisibles en los países más pobres mueren más tempranamente que aquellos que mueren en los países más ricos, son todavía más viejos que los que mueren de infecciones.
De alguna manera nos hemos permitido a nosotros mismos olvidar que todos debemos morir y que aquellos que son suficientemente afortunados para morir en edades avanzadas, morirán con una o varias enfermedades no transmisibles. Hemos comenzado a creer que teníamos el derecho a una larga y saludable vida y que cualquier desviación de ellos debía ser algún tipo de negligencia. Sin embargo todo el mundo morirá y, como Philip Larkin escribió, “lo único que sobrevivirá de nosotros es el amor”.
Austeridad y desgaste del amor
La creación idealista de robustos estados de bienestar en Europa en el velatorio de la Segunda Guerra Mundial , puede ser vista como una expresión de amor al conjunto de la humanidad.
Nadie debería ser excluido, nadie debería estar en peligro. Pero la validez de esto nunca fue aceptada por todo el espectro político. Después de la crisis financiera global de 2008, las personas que ideológicamente se opusieron a la solidaridad social aprovecharon la situación para reducir la inversión a través de políticas de austeridad. En Reino Unido y muchos otros países, los gastos en casi cualquier aspecto de la solidaridad social se redujeron: el número de enfermeras y médicos disminuyeron, desaparecieron camas de hospital, los sistemas locales de servicios sociales fueron eviscerados, y todos los servicios de emergencia reducidos. Todo ello dejó el esqueleto de los servicios sin reservas para enfrentarse a la actual crisis infecciosa (4).
Especialmente relevante es la destrucción de los sistemas públicos locales y de salud ambiental que habían  sido la línea de defensa tradicional contra los brotes epidémicos, mediante las actividades de testeo, aislamientos y seguimiento de contactos(5). Los profesionales de los servicios de salud repetidamente alertaron a los políticos (y con creciente desesperación) sobre la insuficiencia de los recursos y la falta de dotación de los servicios, así como la completa falta de preparación ante cualquier crisis.
En 2020 estamos pagando las consecuencias de una combinación fatal de incredulidad, improvisación, o simple despreocupación, hijas de la arrogancia e inmunidad. Pese a los reiterados avisos de los expertos en enfermedades infecciosas respecto al hecho de que otra pandemia era inevitable, los gobiernos fueron incapaces de reconocer el riesgo (6). Esta falta de reconocimiento fue agravada por una ausencia de preparación del gobierno de Reino Unido, dejando caducar las reservas existentes, siendo incapaces de asegurar suficientes pruebas diagnósticas y el suministro adecuado de equipos de protección.
Es más, en el contexto actual de optimismo beligerante respecto a la creación de una vacuna efectiva, deberíamos recordar que llevó casi una década producir fármacos antivirales efectivos contra el SIDA; en 1984 existía la esperanza de disponer de una vacuna frente al retrovirus de inmunodeficiencia humana en un par de años (7). A estas alturas, seguimos sin vacunas frente a él.
Los trabajos del amor.
En este momento, cuando resaltamos nuestro respeto y gratitud a los trabajadores sanitarios aplaudiéndoles cada jueves en la noche, es importante recordar que ,hasta muy recientemente, el NHS ha sido repetidamente censurado por estar mucho más interesado por la enfermedad que por la salud. Y sin embargo, en este momento estamos desesperados por disponer de servicios de atención a la enfermedad eficientes y bien equipados, apoyado en servicios sociales compasivos.
El momento en el que el Primer Ministro británico, Boris Johnson, reconoció públicamente que la atención de enfermería que él recibió en cuidados intensivos fue un acto de amor (8) ,fue vivido como un punto de inflexión; sin embargo no permite hacernos esperar que este hecho cambiará su actitud respecto al amor implícito en cada aspecto de solidaridad social.
No hay duda  de la motivación para el amor altruista hacia el conjunto de la humanidad que tienen todos aquellos que se arriesgan a contraer una enfermedad (e incluso acabar muriendo), con tal de continuar asumiendo un trabajo que vacía física y emocionalmente, sin conocer siquiera si ellos ( o sus colegas) están ya infectados, ante la falta de equipos de protección adecuados. E incluyo no sólo al personal médico y de enfermería, sino a celadores, limpiadores,suministradores, responsables de la atención a domicilio, trabajadores del transporte, mensajeros, tenderos o reponedores. Cada uno de ellos está llevando a cabo  la máxima de Franklin D Roosvelt: “ la valentía  no es la ausencia de miedo,sino más bien el convencimiento de que hay algo más importante que el miedo”.Y ese algo es el amor.
El inmenso compromiso y coraje de los inmigrantes de primera y segunda generación entre esos trabajadores esenciales, y el número desproporcionado de muertes por Covid-19 entre ellos, debería avergonzar aún más al país entero de las décadas de racismo y actitudes hostiles anti-inmigración que, a través de los escándalos de Windrush y quizá incluso Grenfell, culminaron en el Brexit de enero.
El amor de la gente mayor
Todos sabemos que el Covid-19 afecta y mata a los más mayores de forma desproporcionada, quizá por sus comorbilidades, quizá por un cierto grado de inmunosenescencia. 
Muchas personas de edad avanzada, incluida yo misma, no queremos ingresar en los hospitales para morir sólos, conectados a un ventilador o sometidos a maniobras de resucitación cardiopulmonar. No queremos sufrir tratamientos estresantes e invasivos con escasas posibilidades de éxito, y ciertamente no queremos utilizar un ventilador que podría ser mucho más útil para una persona joven, exponiendo además a algún profesional sanitario a riesgos adicionales de  contagio mientras realiza la intubación.
Los profesionales sanitarios podrían encontrar difícil responder a estas actitudes por el temor generalizado a ser acusado de discriminación por cuestiones de edad. Quizá la crisis del coronavirus pueda ser el mediador para llegar a compartir la idea de que la orden de“ no intentar resucitación” no es la sentencia de muerte a una vida devaluada, sino un intento de asegurar dignidad en el momento de morir. ¿Quién quiere morir con las costillas rotas y una opción mínima de resucitación exitosa cuando puede morir en paz en su propia cama agarrando la mano de la persona que más ama?
Muchas personas mayores tienen temores justificados de exceso de intervenciones y no quieren sobrevivir a cualquier precio. Las hospitales están abarrotados, son ruidosos e intensamente estresantes; y en esta pandemia además son focos de infección también. Necesitamos urgentemente mantener a las personas frágiles  mayores, en sus hogares tanto como sea posible, si allí es donde quieren estar. Para hacer esto posible necesitamos aumentar el apoyo médico y social a las familias que quieren ayudar a sus mayores en ese sentido.

Amor y agonía
Las impactantes cifras de muertes de y con Covid-19 nos disminuyen a todos, y las implicaciones trágicas para individuos y familias nunca deberían ser minimizadas.Sin embargo, se ha permitido que la muerte desplace al amor de muchas formas. Hagamos lo que hagamos,por mucho que nos confinemos y lavemos las manos, la gente va a morir. No deberíamos sacrificar nuestra humanidad frente a esta infección. La prohibición de visitarles ha sido imperdonablemente dura.
Supongamos que nadie muriera de Covid-19, o (algo más) aislado de aquellos a quien ama y por quienes es amado. Si estamos de acuerdo en esto, podemos aproximarnos a la atención de las personas gravemente enfermas desde una perspectiva completamente diferente. Este compromiso excede el ingenio y los recursos de una nación: pocas personas ingresadas en hospital; muchos más con apoyo disponible en casa y residencias; pruebas  diagnósticas para todos aquellos que quieren estar con las personas que aman, y aislamiento físico de cualquier contacto de riesgo. Porque sin esto, las parejas, los familiares y los amigos se ven privados de la oportunidad de decir adiós, de expresar las cosas esenciales que necesitamos decir al final de la vida.
El duelo en tales circunstancias se vuelve tan traumático como el que se produce en las muertes súbitas debidas a guerras o desastres, y el legado de la pandemia incluirá una sucesión de duelos profundamente perturbadores, vividos por los que sobreviven, quienes no necesitaban ser excluidos de la forma en que lo han sido. Nadie debería ser forzado a morir solo, y nadie debería soportar sobre sus hombros la carga de saber que  dejaron morir solo a alguien muy querido.
Incluso frente a la muerte no hay nada más importante que el amor.

Biografía: Iona Heath fue médico general durante más de 35 años en una consulta del interior de Londres y fue presidenta del Royal College of General Practitioners de 2009 a 2012. Ella escribió una columna periódica en el BMJ hasta 2013.
Referencias.
1 Berger J. To the Wedding. Bloomsbury Publishing, 1995.

2 World Health Organization. Non-communicable diseases country profiles 2018. 2018https:
//apps.who.int/iris/handle/10665/274512.

3 Larkin P. An Arundel Tomb. In: Collected Poems. Marvell Press and Faber and Faber,
1988.

4 United Nations Human Rights Office of the High Commissioner. Statement on visit to the
United Kingdom, by Professor Philip Alston, United Nations Special Rapporteur on extreme
poverty and human rights. 16 Nov 2018. https://www.ohchr.org/en/NewsEvents/Pages/
DisplayNews.aspx?NewsID=23881&LangID=E

5 Pollock AM, Roderick P. To tackle this virus, local public health teams need to take back
control. Observer 2020 Apr 26. https://www.theguardian.com/world/2020/apr/26/to-tacklethis-
virus-local-public-health-teams-need-to-take-back-control
6. Hopkins N. Revealed: UK ministers were warned last year of risks of coronavirus pandemic.
7. Guardian 2020 Apr 24. https://www.theguardian.com/world/2020/apr/24/revealed-ukministers-
were-warned-last-year-of-risks-of-coronavirus-pandemic

7 HIV.gov. A timeline of HIV and AIDS. https://www.hiv.gov/hiv-basics/overview/history/hivand-
aids-timeline

8 Coronavirus: Boris Johnson thanks NHS for “saving his life” after hospital discharge.
Guardian News. YouTube. 12 Apr 2020. https://www.youtube.com/watch?
v=gNuL1wgTVYU