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sábado, 16 de mayo de 2026

Menospreciando al elector


Maria Jesus Montero, candidata del partido socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, anunció hace una semana en un mitin de su campaña electoral que “la primera medida que va a adoptar el nuevo gobierno de la Junta de Andalucía presidido por mi  será eliminar por ley las listas de espera, al médico de familia, al especialista, a las intervenciones quirúrgicas”.

Las listas de espera son consustanciales, en mayor o menor medida, a la mayor parte de organizaciones sanitarias, públicas o privadas. En cualquier caso, son especialmente habituales en los prestadores públicos, y de forma habitual en los modelos de sistema nacional de salud: la “cola” es el medio más habitual de racionamiento de servicios en los sistemas públicos, debido a que a menudo suele existir una falta de adecuación de la oferta existente en los servicios sanitarios a la demanda de la población a la que atiende.

Ningún sistema sanitario está exento de este problema. En el Sistema Nacional de Salud británico (NHS), modelo de referencia clásico para los partidarios de un sistema sanitario público, según NHS England la lista de espera “se ha reducido” a 7,11 millones ( de 7,8 en 2024), y con cerca de dos millones de personas esperando para una prueba diagnóstica según Statistics  (la página del NHS se encuentra información actualizada de la prestación del servicio en Inglaterra que por supuesto aquí ni se plantea tener). Son múltiples los planes, informes de centros de conocimiento (tcomo éste del Nuffield Trust) y artículos científicos que analizan el problema. Porque éste es un problema complejo y las intervenciones para gestionarlas múltiples.

En España todos los servicios regionales de salud presentan listas de espera, en Atención Primaria, en pruebas diagnósticas, en consultas externas, en intervenciones quirúrgicas…Aunque la información sobre su dimensión exacta no siempre es fiable, ante la opacidad con la que los diferentes servicios de salud presentan dicha información: la lista y los tiempos de espera es un arma arrojadiza que suele utilizar la oposición para atacar al gobierno de turno, de forma que éstos tienden en general a ocultarla, cuando no a maquillarla directamente utilizando diferentes mecanismos.

El elevado tiempo de espera para ser atendido ha sido una constante en la atención hospitalaria o en especialidad focales, tanto para consulta, como para procedimientos diagnósticos o quirúrgicos, por supuesto también en los tiempos en que la Sra. Montero fue Consejera de Salud en Andalucía. En Atención Primaria en cambio, había sido muy escasa en España hasta hace relativamente poco tiempo. No así en otros países: en la mayor parte de los sistemas sanitarios europeos , incluso con una Atención Primaria “fuerte” es habitual desde hace años la existencia de tiempos de espera elevados para ser atendido por su médico de cabecera. Valga como ejemplo este artículo de van Loenen en que comparaba los tiempos de espera hace diez años en Alemania, Reino Unido y Países Bajos y solo la mitad de los pacientes conseguían una cita en los dos días siguientes. O este informe de la Commonwealth Fund donde cerca del 20% esperaban más de una semana en ser atendidos en AP en Canadá, Nueva Zelanda, Suecia o Reino Unido.

El tiempo de espera para ser atendido en AP en España llega a las tres semanas en muchas comunidades autónomas, y por supuesto, desacredita cualquier opinión (de políticos, sociedad científicas o sindicatos ) de que nuestra AP es accesible. Son múltiples la causas de este deterioro: en primer lugar, del lado de la oferta las políticas de racionamiento y reajuste exigidas desde Bruselas en la crisis financiera del 2008 sirvió de excelente excusa para dejar sin cubertura plazas en AP de forma temporal (ante bajas laborales, vacaciones o formación de sus profesionales), o de forma indefinida ( inicialmente por imposición gerencial y más tarde por la falta de disponibilidad de profesionales ante los contratos eventuales miserables, precarios y de corta duración que se les ofrecía). A ellos contribuyeron políticos a los que no tembló el pulso para aplicar con rigidez extrema ese recorte, entre ellos la Sra. Montero durante su desempeño como consejera de Hacienda de Andalucía entre 2013 y 2018.

Del lado de la demanda, suele emplearse el tópico del envejecimiento de la población y la multimorbilidad que lleva asociada. Es cierto que la población española está cada año más envejecida, pero no hay que olvidar que el factor más determinante del incremento de la demanda es la innovación tecnológica y la propia generación de demanda desde los servicios de salud. Nadie quiere hablar de la permanente inflación de estímulos para acudir al sistema que realizan al unísono políticos de todo signo y estirpe, medios de comunicación, empresas tecnológicas y por supuesto los propios profesionales y sus sociedad científicas tan amantes de cribados y chequeos ante cualquier problema que aparezca en nuestras vidas. Este es otro de los “elefantes en la habitación” que nunca aparecen cuando se habla de listas de espera.

Por último, no hay que olvidar que la demanda en AP depende también en buena medida de la forma de gestionar cada cupo de paciente, en donde de nuevo mantener la continuidad de la relación a lo largo del tiempo entre  el médico de familia y el paciente es esencial, otro aspecto descuidado endémicamente en nuestro sistema. Para mejorar la  gestión de la propia demanda en AP, España hemos tenido auténticos maestros, como demostraron desde Juan Bellón a Pep Casajuana o Angel Ruiz Tellez

Los políticos capacitados, honrados y sensatos no niegan la realidad del problema. Baste como ejemplo estas declaraciones de la ex Ministra de salud de Chile cuando se le preguntaba inquisitivamente sobre las listas de espera en su país.

Declaraciones como la de la Sra. Montero solo pueden deberse a ignorancia o a manipulación.

La Sra Montero fue Consejera de salud en Andalucía durante 8 años, tras los cuales pasó a desempeñar la Consejeria de Hacienda otros 5 años antes de convertirse en Ministra de Hacienda. Con ella al mando la Atención Primaria nunca fue una prioridad en Andalucía, Y Juan Simó lo demostraba entonces con la evolución de la distribución de presupuestos en AP y en hospitales. Parte del desastre actual en Andalucía se comenzó a construir en aquellos años cuando dirigía los servicios sanitarios en Andalucía, con un seguidismo incomprensible de las sociedades científicas andaluzas. Porque en aquel tiempo, las prioridades eran la competencia nacional por ver quien trasplantaba más órganos y realizaba más cirugía de vanguardia. 

Por el ejercicio de sus variados cargos políticos la Sra.Montero sabe perfectamente que las listas de espera no se pueden eliminar por ley. En el mejor de los casos se podrían establecer (al igual que ocurrió durante su ejercicio de poder) decretos de demora máxima en atención especializada (no en AP) que permitían ser atendido en instituciones privadas si no se había realizado la atención en los centros públicos en un plazo determinado. 

Pero al margen de que éstos pudieran volverse a introducir si la Sra. Montero llegara a gobernar, la introducción exclusivamente de medidas legales para solucionar un problema tan complejo equivaldría a bajar la fiebre a un enfermo sin buscar la causa: y la causa es múltiple y compleja, depende de demanda y oferta, donde de poca ayuda es la demagogia con la que los políticos tratan temas de tal complejidad.

Descartada la causa de la ignorancia solo queda la posibilidad de la manipulación. Una afirmación así, con esa vehemencia y rotundidad menosprecia a los ciudadanos, al considerar que no tenemos ni información, ni memoria ni criterio para valorar sus afirmaciones, seres incapaces de entender los problemas, meros objetos depositarios de papeletas, que ejercitamos ese derecho, de la manera irracional del hooligan que apoyaba su equipo de fútbol.

No es menor desprecio a la ciudadanía lo que hace el actual presidente de Andalucía cuando afirma que “los andaluces tenemos una semana para pensar: queremos que Juanma gobierno solo o acompañado”. Debe pensar que es una gran ocurrencia, pero de nuevo se menosprecia al elector, puesto que no es lo mismo (según él mismo dice) votarle a él o votar a Vox. Porque votar a Voz es votar la repugnante propuesta de la prioridad nacional, tan alejada del mínimo principio ético cuando se habla de salud. Con semejante afirmación cualquier elector normal entendería que votarle podría llegar a suponer aplicar dicha prioridad.

No todo vale. Y los electores no son niños a los que poder embaucar.


(Imagen de El Roto en el Pais)


martes, 12 de agosto de 2025

Carta abierta a WONCA: ¡israel fuera ya¡

 

Carta abierta al Comité Ejecutivo y a las asociaciones miembro de WONCA Mundial: ¿Por qué se ignora a la población y a los médicos de familia de Gaza en su momento de mayor necesidad?

WONCA es la Organización Mundial de Médicos de Familia/Médicos Generales, con 500.000 miembros en 111 países.

 

Llamamos a todos los médicos de familia/generales y residentes a firmar esta carta dirigida a la WONCA para pedirles que: 

 

1. Condenen el asedio y la hambruna en Gaza, así como la destrucción de la atención médica y el asesinato de profesionales sanitarios y sus familias.

 

2. Exijan la provisión inmediata de ayuda humanitaria y suministros médicos.

3. Insten a los médicos de sus países a no recetar medicamentos fabricados por TEVA, la farmacéutica israelí, a menos que no haya alternativa.

 

4. Brinden material y otro tipo de apoyo a los médicos y estudiantes de medicina palestinos.

 

5. Suspender a la Asociación Israelí de Médicos de Familia (IAFP) de WONCA World por graves violaciones de la ética médica y por violar los objetivos y la misión fundamentales de WONCA.

 

6. Soliciten a las organizaciones nacionales de médicos de familia que rompan vínculos con la IAFP hasta que esta condene la hambruna en Gaza, la destrucción de la atención médica y el asesinato de profesionales sanitarios.

 

Por favor, firme y comparta esta carta abierta con médicos de cabecera, médicos de familia y médicos residentes en formación.


https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScV91BV8LjHhypYlZVapXWsku0PJ9yTOPxJtcu3-mRvZ8VCRg/viewform?usp=header

viernes, 30 de julio de 2021

Conspiración de silencio.III. Gervas

 


 Se incluye a continuación escrito completo de Juan Gervas publicado en No Gracias y el blog de Juan Simó sobre la cansura a su cuenta por parte de Twitter.

 

Un poco de historia

Los bulos y las noticias falsas (“fake news”) han existido siempre y probablemente van parejos al desarrollo del lenguaje y de la comunicación (1,2). Es buen ejemplo el generado por Octavio Augusto para desacreditar a Marco Antonio en su pugna por el poder para convertirse en el que sería el primer emperador romano, hace más de dos mil años. A su modo, ya existían los medios de comunicación y las mentiras con fines políticos y económicos, que en este caso se transmitieron a través de frases cortas impresas en monedas.

Los libelos han sido frecuentes y transmitidos por todos los medios posibles pero la invención de la imprenta permitió su difusión mundial y por escrito, ya hace más de quinientos años.

La invención de la prensa de masas y de los periódicos diarios, a finales del siglo XIX, hizo más fácil la manipulación, que llegó a ser el lema de William Hearts (1863-1951), el empresario estadounidense que se proclamaba “creador de noticias” («make news»”) y que sirvió de arquetipo para la crítica de Orson Welles en su película Ciudadano Kane, en 1941.

La radio y la televisión se sumaron al repertorio de medios de masas para difundir noticias falsas, y a finales del siglo XX la aparición de Internet y de las Redes sociales añadió la espontaneidad a la instantaneidad, de forma que cualquiera puede difundir universalmente bulos y noticias falsas.

En cierto sentido, con Internet, la manipulación se democratizó y en el siglo XXI no se requiere ser dueño o acceder a los medios de comunicación de masas (periódicos, radios, televisiones, revistas, etc) para difundir información parcial y/o interesada que manipule la realidad.

 

Frente a la manipulación, la contramanipulación (y la censura)

Son bulos y noticias falsas las “informaciones y noticias elaboradas deliberadamente para confundir o engañar a quien las lee” y suelen contar con un titular llamativo, un contenido emocional fácil de entender y un marco que las haga creíbles (2).

En general, los bulos y noticias falsas se han difundido en medio de un ambiente hostil, pues habitualmente expresan la reacción del débil y periférico frente al fuerte y central. Puesto que la verdad no existe, por definición es bulo y noticia falsa cualquier información, sea cierta o falsa, que discrepe de lo que sostenga el poder (político, económico, científico, religioso, etc).

Por supuesto, el poder también utiliza bulos y noticias falsas, pero se convierten en verdad por su origen.

Es buen ejemplo la contramanipulación de la Iglesia Católica intentando dominar la imprenta y la impresión de libros y panfletos desde la invención de la imprenta.

Han sido cuatro siglos de persecución para mantener la verdad oficial a través de la Santa Inquisición y en concreto del Índice de Libros Prohibidos (“Index librorum prohibitorum”) que duró hasta 1966 y contó con más de cuarenta ediciones, desde la primera en 1571 a la última de 1948 (3).

George Orwell alertaba en su novela ’1984′, publicada en 1949, sobre un Ministerio de la Verdad que decidía si las noticias eran ciertas o falsas según los intereses del poder. Setenta y un años después de la publicación de esta novela distópica, el Gobierno de España instauró algo similar, un órgano  para “controlar a los medios” tras aprobar un protocolo contra las “fake news” por el que se atribuye la capacidad de “monitorizar y vigilar” las campañas de desinformación (y decidir cuáles lo son y cuáles no). Ello obedece a una estrategia europea para “luchar contra las injerencias externas” aprobada por la Unión Europea en 2018 (4).

A este ejemplo de España se suman otros muchos, especialmente de los grandes proveedores de servicios de Internet como Google o las Redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin e Instagram.

La pandemia covid19 ha incrementado el ansia de control para impedir el debate científico y la transparencia política respecto a las decisiones tomadas por las autoridades con el asesoramiento científicos de sus expertos. Así, se han implantado algoritmos que permiten el análisis de millones de comentarios diarios y la censura y bloqueo de todo lo que se considere bulo y noticia falsa.

Ese es el riesgo, que el Ministerio de la Verdad cuando funcione se convierta en una máquina de censurar que transforma a los expertos, científicos y políticos en sacerdotes de una nueva religión, la religión de la ciencia, en que se considere pecado y anatema todo lo que ponga en cuestión las normas establecidas.

Se declara bulo y falsa noticia todo lo que discrepe de las normas establecidas, políticas, científicas, epidemiológicas y virológicas, especialmente si  proceden del “margen”, o incluso del mismo núcleo duro “verdadero” sin son de dudosa fe.

La declaración de anatema se hace desde una inmensa suficiencia (a)moral pues anatema es la condena moral, prohibición o persecución que se hace de una persona o de una cosa (actitud, ideología, etc.) que se considera perjudicial.

 

Un ejemplo de censura por Twitter

La hidroxicloroquina fue tratamiento universal durante los primeros meses de la covid19, y millones de personas lo recibieron de rutina.

Nunca hubo ningún fundamento científico para su uso, y las agencias oficiales de medicamentos estuvieron en contra, destacando además sus efectos adversos. Por ejemplo, en abril de 2020 la Agencia Española del Medicamento decía literalmente sobre hidroxicloroquina y cloroquina: “Actualmente ningún ensayo clínico controlado y aleatorizado ha demostrado la eficacia de estos medicamentos para el tratamiento de pacientes con COVID-19” al tiempo que destacaba sus importantes efectos adversos como alteraciones del ritmo cardíaco (más probables si además se emplea azitromicina) y trastornos neuropsiquiátricos graves (5).

Sin embargo, los médicos y los protocolos sanitarios recomendaron el uso de la hidroxicloroquina y de otros muchos tratamientos de probada ineficacia y con efectos adversos graves (6).

Pues bien, son muchas las publicaciones científicas que han demostrado empíricamente tales daños, por ejemplo mentales (suicidios incluidos) por el uso innecesario de la hidroxicloroquina. Así, en octubre de 2020 con la base de datos VigiBase de efectos adversos de medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (7).

Los mismos resultados, suicidios incluidos, se publicaban en un estudio español de farmacéuticos hospitalarios liderados por el del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, titulado: «Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19», publicado en julio de 2021 en la Revista de la OFIL (Revista de la Organización de Farmacéuticos Iberolatinoamericanos) (8).

Difundí en Twitter, Facebook y Linkedin este artículo español el 12 de julio de 2021, lunes, literalmente con su título:

Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19

https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/

De inmediato Twitter bloqueó mi cuenta por:

“Incumplir la política relativa a divulgar información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la COVID-19”.

“Para restablecer la cuenta tenía que eliminar ese comentario, o apelar la decisión”.

El martes 13 de julio apelé, recibí acuse de recibo, y hasta hoy, sin respuesta. Twitter me escribió:

“Hola

Recibimos tu solicitud de apelación.  

Nuestro equipo de soporte revisará la información que proporcionaste en relación con tu apelación. Te responderemos por correo electrónico lo antes posible.

Ten en cuenta que, mientras revisamos tu apelación, no podrás acceder a tu cuenta de Twitter.  

Si lo prefieres, puedes optar por cancelar tu solicitud de apelación y corregir los incumplimientos. Para ello, ve a Twitter y sigue las instrucciones que aparecen en pantalla para restablecer toda la funcionalidad de tu cuenta.   Gracias, Twitter”.

Ni Facebook ni Linkedin han dicho/hecho nada al respecto, y en esas dos Redes sigo participando con normalidad.

 

Síntesis

Twitter considera que la difusión de un artículo científico español con datos de la práctica clínica sobre graves efectos adversos psiquiátricos (suicidios incluidos) de la hidroxicloroquina es información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la covid19.

Es decir, la ciencia crea monstruos al convertirse en religión y la censura en Twitter llega a extremos que ni en la novela “1984”.

No pienso eliminar ese comentario que me parece relevante para médicos honrados y para pacientes necesitados de tratamiento.

Es hora de reconocer el error del uso de la hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19, de pedir perdón, de reparar el daño en lo que se pueda y de tomar medidas para que no se repita. Twitter está en la dirección opuesta.

 

Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España

jjgervas@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas

 

Bibliografía

1.- Una Breve Guía de la Historia de las «Noticias Falsas» y la Desinformación: Un Nuevo Módulo de Aprendizaje por ICFJ

https://www.icfj.org/news/una-breve-guia-de-la-historia-de-las-noticias-falsas-y-la-desinformacion-un-nuevo-modulo-de

2.- Fake News. La verdad de las noticias falsas. Plataforma Editorial, Barcelona, 2018

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7862262

3.-  Index libror https://es.wikipedia.org/wiki/Index_librorum_prohibitorum

4.- Alerta de periodistas y medios españoles por el “Ministerio de la Verdad” que impulsa el gobierno para combatir las “fake news”

https://www.infobae.com/america/mundo/2020/11/15/alerta-de-periodistas-y-medios-espanoles-por-el-ministerio-de-la-verdad-que-impulsa-el-gobierno-para-combatir-las-fake-news/

5.- Cloroquina/Hidroxicloroquina: precauciones y vigilancia de posibles reacciones adversas en pacientes con COVID-19

https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/2020-seguridad-1/cloroquina-hidroxicloroquina-precauciones-y-vigilancia-de-posibles-reacciones-adversas-en-pacientes-con-covid-19/

6.- Los médicos como peligro mortal. Covid19 tratada con hidroxicloroquina, azitromicina, etc

https://www.actasanitaria.com/los-medicos-como-peligro-mortal-covid19-tratado-con-remdesivir-hidroxicloroquina-azitromicina-etc/

7.- Psychiatric Disorders and Hydroxychloroquine for Coronavirus Disease 2019 (COVID-19): A VigiBase Study

https://link.springer.com/article/10.1007/s40264-020-01013-3

8.-  Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la enfermedad por Coronavirus-19

https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-alucinaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamiento-de-la-enfermedad-por-coronavirus-19/

Conspiración de silencio.II. España

 


A finales de abril de 2021 Ediciones el Salmón publicó "Covid-19.La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo” cuyos autores son Paz Francés (jurista), José Ramón Loayssa (médico) y Ariel Petruccelli  (historiador). Es un texto que analiza la pandemia y su gestión desde una visión integral, desde múltiples puntos de vista, con una mirada crítica a las medidas tomadas por las autoridades políticas y sanitarias, muchas de ellas carentes del mínimo fundamento. Uno puede decidir leerlo o no leerlo, y en caso de hacerlo refutar todas y cada una de sus afirmaciones. En eso se basa la libertad de expresión y el debate científico. El medio de comunicación El Salto Diario, el más progre entre los progres de los medios de comunicación, la cima del periodismo comprometido y alternativo censuró el artículo de los autores del libro tras haberlo publicado en su web durante unas horas. Según informaba la propia editorial el acuerdo con el medio era publicar un resumen de las principales tesis del libro. Las razones de la censura eran cuatro: “El contenido del artículo no es compatible con la postura de El Salto, sSe mezcla análisis científico y opiniones políticas, siendo un formato incompatible con el del medio, se podría herir la sensibilidad de miles de personas que han perdido a seres queridos. Y el artículo contendría «afirmaciones falsas”. Asombran los argumentos especialmente el segundo para cualquiera que haya leído alguna vez este medio.

Pocas semanas después el libro sufrió un segundo episodio de censura, en este caso en la "Fira Literal de Libros e Ideas Radicales" (sic) de Barcelona donde se impidió la presentación del libro apenas 24 horas antes de la misma. La razón principal: “Avisados por diversos periodistas y miembros de la comunidad médica, hemos procedido a anular una de las presentaciones de libros para mañana. La situación es muy grave como para alimentar discursos ambiguos sobre la pandemia de la Covid-19”.  En su reciente viaje a Estados Unidos el presidente del gobierno de España con el mayor de los sarcasmos decía en una de las conferencias de prensa hechas a su medida y agrado que le gustaría ser recordado por la respuesta a la pandemia. Cuando España fue el país OCDE que peor gestionó la pandemia en términos sanitarios y económicos según la Universidad de Cambridge. Cuando se negó sistemáticamente a permitir una evaluación independiente de la misma como se le había solicitado reiteradamente. No parece estar permitida la crítica, el disenso y la opinión propia, aunque este basada en datos. Solo se admite una verdad, sustentada en la complicidad de los epidemiólogos de cámara.

El 12 de julio Juan Gervas publicó este tweet: “Sospechas de ideación suicida y alucinaciones atribuibles a hidroxicloroquina en el tratamiento de la covid19. https://www.ilaphar.org/sospechas-de-ideacion-suicida-y-aluc inaciones-atribuibles-a-hidroxicloroquina-en-el-tratamientode-la-enfermedad-por-coronavirus-19/”. Acto seguido su cuenta fue bloqueada por “Incumplir la política relativa a divulgar información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la COVID-19”. Como él mismo señala “para restablecer la cuenta tenía que eliminar ese comentario, o apelar la decisión”. El martes 13 de julio apelé, recibí acuse de recibo, y hasta hoy, sin respuesta… Twitter considera que la difusión de un artículo científico español con datos de la práctica clínica sobre graves efectos adversos psiquiátricos (suicidios incluidos) de la hidroxicloroquina es información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la covid19”

Para cualquiera que lea este blog el nombre de Juan Gervas resultará no solo conocido sino muy probablemente fundamental. Entre las personas que más me han enseñado en mi vida sin duda alguna se encuentra él , de quien aprendí y sigo aprendiendo desde que era residente y me susscribi a sus maravillosos Boletines Bibliográficos CESCA de sobre naranja. La tarea que viene realizando desde 2005 con los Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP) es algo inaudito en la formación continuada y la investigación mundial. No sólo han permitido aprender colaborativamente a cientos de personas de buena parte de España y Latinoamérica ( en cuyo continente se han realizado muchos de ellos) sino que además han transmitido la antorcha a muchos de los que hoy ocupan púlpitos, estrados y tarimas y que comenzaron aprender mucho de lo que hoy saben en sus seminarios. Por eso es tan atronador el silencio desde que su cuenta enmudeció, silencio que ocupó en muchas ocasiones la denuncia indignada ante atropellos mucho menores que éste. Porque al final y al cabo por lo que se le censura es por haber dado difusión a un estudio científico. Y la ciencia dispone de múltiples instrumentos para refutar tesis erróneas, donde hasta ahora el debate se realizaba mediante cartas a la revista, artículos de refutación o conferencias y reuniones.

Para entender lo que esta censura supone de limitación de libertades y autocensura nada mejor que leer los dos artículos que escribe Juan Irigoyen en su blog sobre el libro de Francés y el ataque a Gervas. Veremos por cuanto tiempo el Gran Hermano Twitter sigue permitiéndole que escriba.

Tanto Conspiración de silencio (Bad Day at Black Rock) de John Sturges de 1954, como La Conspiración de silencio (Im Labyrinth des Schweigens) de Giulio Ricciarelli de 2014 describen con brillantez el clima que existe en dos sociedades diferentes ( americana  y alemana ambas tras la 2ª Guerra Mundial) cuando se instala la conspiración para silenciar lo que no quiere escuchar el poder…o los poderes. El papel miserable de los que callan. Y el daño que sufren los que se atreven a tener una voz propia.

En el próximo post publicaremos en su totalidad el articulo que publicó sobre esta censura de Twitter Juan Gervas

Conspiración de silencio: I. China

 


Hace unas semanas la directora del BMJ, Fiona Godlee escribía en “la Elección del Director” ( Editor’s Choice) sobre el origen de la pandemia Covid-19. La hipótesis de que el virus podría haber sido originado en un laboratorio, más específicamente en el especializado en investigación sobre coronavirus de la ciudad de Wuhan, fue “rápidamente etiquetado como teoría de la conspiración, descartado por los medios de comunicación más influyentes y hasta censurada por Facebook”. Godlee añade:”la teoría de la fuga del laboratorio naufragó bajo una campaña concertada por investigadores con serios conflictos de interés,generando un año de sesgos e información falsa por parte de periodistas y revistas científicas”. En el mismo número de la revista, Paul Thacker explica que el descarte de la teoría de la fuga del laboratorio no está basado en una clara evaluación científica, máxime cuando no existe evidencia sólida de la alternativa (la transmisión de animales a la especie humana). Sobre el escandaloso papel representado por Peter Daszak en esta campaña de confusión, presidente de EcoHealth Alliance (organización que recibe millones de dólares del gobierno norteamericano en la investigación sobre coronavirus, financiador del laboratorio de Wuhan y lider de la representación de expertos que realizó la supuesta evaluación en Wuhan por mandato de la OMS) ya escribimos hace un tiempo en este blog. Daszak utiliza el Lancet, Science y Nature periódicamente para desprestigiar cualquier intento de evaluación real de los orígenes de la pandemia, tachando de conspiranoico todo lo que no sea la hipótesis de que el virus se transmitió de un animal ( que sigue sin parecer) al ser humano, de la cual ésta es la muestra más reciente. Las revistas científicas más influyentes han participado de esta conspiración de silencio desacreditando continuamente la hipótesis del laboratorio pero sin pruebas concluyentes en su contra. Lancet ha censurado e impedido un debate abierto sobre este tema.Ante la reiterada demanda de investigación realmente independiente sobre el origen de la pandemia por parte de la OMS el gobierno chino ha respondido con la soberbia propia de las dictaduras, negando cualquier posibilidad de acceso a sus instalaciones y las fuentes de información necesarias para una evaluación de este tipo. Sorprendentemente la inmensa mayoría de epidemiólogos, virólogos, salubristas y periodistas “científicos” que asolan los medios de comunicación y las redes sociales permanecen mudos ante este elefante en la habitación del origen del virus:diariamente comentan y difundan cualquier estudio, por nimio que sea, sobre el SARS Cov_2…salvo los que afectan a su origen. De muestra bien vale el botón de Javier Sanpedro, que ha mantenido a su disposición una columna diaria en El Pais y un espacio estelar en el programa A Vivir que son dos días. Sanpedro,tras guardar silencio durante meses escribía con una contundencia impropia de un científico : …” y no , no fue que el virus escapara del laboratorio sino otra cosa que ignoramos “ (a propósito de las dudas sobre el inicio de la pandemia”.Casi un mes después de que buena parte de los periódicos del mundo se habían hecho eco de las dudas sobre dicho origen y comenzaba a intensificarse las demandas de investigación independiente sobre el asunto, de nuevo Sanpedro lo despachó desde su columna diaria con este comentario “..la posibilidad del escape no se puede descartar.Pero no hay nuevos datos que alimenten esa idea, que ya avanzó hace meses la misión que la OMS envió a Wuhan justo para investigar el origen del virus”. Pero nada escribía sobre los evidentes conflictos de interés del líder de la misión, Daszak. Ni tampoco sobre que el propio Director General instó a realizar más investigaciones independientes ante la falta de colaboración del gobierno chino y la ausencia de investigación en profundidad. El propio Tedros que fue técnico de laboratorio alertaba de que los incidentes de laboratorio no son excepcionales, como refleja de nuevo el BMJ.No estamos afirmando, ni afirma Goodle, ni Gotzsche, que el virus se escapara del laboratorio de Wuhan. Estamos pidiendo simplemente que se investigue. ¿Por qué este tema no es interesa a todos los que se pasan el día hablando de la pandemia, definiendo la verdad desde sus púlpitos y no desde las pruebas?  Godlee concluye su Editor Choice: “¿Importa cómo se originó el virus? Para prevenir futuras pandemias el mundo necesitará afrontar riesgos de todas las fuentes, tanto de contagios naturales como de accidentes de laboratorio. Y esto implica controles mucho más estrictos sobre granjas de animales salvajes y también mejorar de forma sustancial la bioseguridad en investigación”. ¿Es algo tan insensato como para continuar ignorándolo?

lunes, 31 de agosto de 2020

Un país indecente


 Aunque la oficina abre a las 9 y solo permiten la entrada con cita previa, desde las 8 de la mañana hay gente haciendo cola. El policía que custodia férreamente la entrada despeja sin miramientos a los demandantes; pero aunque no deja pasar a nadie sin el salvoconducto correspondiente, raciona su condescendencia en función del perfil del extranjero: con algunos hay hasta cierta amabilidad que desaparece radicalmente si el individuo es de otro color, no entiende, persevera o muestra desesperación. La mayor parte de ellos solicitan angustiados una cita para imprimir simplemente sus huellas, proceso que si ya de por si presentaba una demora inaceptable, sin el confinamiento, con éste se ha convertido en una quimera. Han pasado ya varios meses del levantamiento de la cuarentena pero sigue sin ser posible acceder a una cita. Un día el policía de la puerta de Extranjería les dio el soplo de que lo intentaran a las 2 o las 3 de la madrugada; no saben si se agotó en seguida o simplemente fue un artilugio del agente para quitárselos de encima. Otro día el consejo fue el de hacerlo a las 9 de la mañana de cada viernes. Algunos afortunados consiguieron así su cita pero otros veteranos miembros de la cola cuentan que llevan semanas intentándolo cada viernes sin éxito: a muchos les escupe el sistema ( en el doble sentido de la palabra); otros , más ilustrados, cuentan que es más fácil conseguir una entrada de Coldplay o de los Stones que pillar alguna de las citas que el gobierno otorga como migajas.

La cita previa era a las 10 pero son las 10.50 y sigue en la cola; cuando por fin pasa tras el chequeo preceptivo del agente observa con sorpresa que le dan un nuevo número para otra cita, convirtiendo el supuesto sistema de cita previa en una mofa. Los afortunados que entraron en la oficina llevan una hora y media de retraso de media; algunas personas mayores solicitan ir al baño pero no hay baño abierto para los extranjeros. Cabe suponer que los funcionarios de extranjería dispondrán de baño propio por lo que sólo caben dos interpretaciones, habida cuenta de que algún servicio de limpieza ha de limpiar la oficina: o bien las autoridades consideran que los extranjeros no necesitan orinar, o bien es que creen que la covid-19 se transmite mucho más entre esta chusma. Una señora mayor, de origen asiático, insiste en que ella sacó una cita para toma de huellas; la funcionaria de turno, inflexible en el ejercicio de su deber, corrobora con satisfacción que se ha equivocado, que lo que sacó fue una cita de asignación de NIE y no de huellas, y que debe pedir otra cita para otro día; las protestas de la señora duran lo que tarda el policía en echarle a la calle. El presunto cargo de conciencia de la funcionaria le empuja a decir a los extranjeros que esperan en la oficina que no es culpa suya, que hay que pedir bien las citas porque si no aquello sería un caos.

Cuando por fin alcanza a llegar a la mesa, la extranjera ruega al funcionario de turno que le permita tomar también las huellas de su hija, que espera fuera con su padre ante la cerrazón del policía a facilitar el paso a la niña. El funcionario, que ha estado más de 45 minutos ausente ( los extranjeros son extranjeros pero no tontos y observan las salidas y entradas), le dice que no se pueden hacer excepciones. La extranjera insiste ante la imposibilidad de conseguir una cita, pero el hombre estricto la tranquiliza con una humanidad inusitada: no tiene por qué preocuparse porque en septiembre vuelven muchos de sus compañeros de vacaciones y habrá más citas.

Al salir de la oficina, dos horas y media más tarde de la hora prevista, la extranjera se acerca al bar de enfrente a tomar un café: junto a él un negocio publicita en un cartel en la vía pública sus servicios ( ver foto): además de fotocopias,fotos y recargos, se ofrecen sin complejos citas de extranjería y toma de huellas.Por curiosidad entra y pregunta como es el servicio de cita: sencillo, se pagan 100 euros y se consigue inmediatamente la cita Apenas a cincuenta metros de donde el policía estricto despeja la entrada de molestos migrantes.

El país en que este curioso incidente ocurre no es uno de los que España cataloga despecctivamente como "países bananeros". Es la propia España y la ciudad en que ocurre Granada. Cuando un negocio se atreve a ofrecer entre su cartera de servicios, citas de una administración pública por un precio abusivo son evidentes dos cosas: una que el dueño del negocio en cuestión se sabe impune: no se atreve a ofertar venta de cocaína, pero sí de citas de extranjería. La otra consecuencia evidente es que la garantía de obtener cita en cualquier momento, todos los días del años,sólo puede ser posible con la connivencia de algunos de los responsables o funcionarios que participan en la gestión de esa cita, y que permiten que el respetable negocio logre lo que para un extranjero es casi imposible.

El problema de las citas para extranjeros, migrantes y refugiados ha sido denunciado ante el defensor del pueblo y recogido por diversos medios de comunicación. A los responsables de los ministerios de Interior y Administraciones Públicas les trae al pairo. España puede seguir presumiendo de que es un país amigo de los migrantes, que trata con amor a sus refugiados, donde todos (y todas) son bienvenidos. Pero sepan ustedes, si leen esto desde cualquier otro lugar que es pura farsa. No es mejor ni peor que otros; es simplemente un país indecente.

viernes, 21 de agosto de 2020

La nueva normalidad (X): la residencia como prisión de alta seguidad

 


Cada muerte de aquellos a los que amas es la muerte también de tantos recuerdos compartidos y conocimiento de una ahora irrecuperable parte de tu propia vida; que cada muerte es otro paso irrevocable hacia tu propia muerte”.

Wanting. Richard Flanagan. 2008

 Vivía en una residencia, de las mejores de la ciudad desde hacía varios meses ante la imposibilidad de su marido de poder seguir cuidándola. Aunque tenía un estado de salud excelente (no tomaba ningún fármaco a sus 80 años), su demencia había ido progresando hasta hacer imposible darle el cuidado que merecía. Cada día pasaba buena parte de las horas con ella, a veces le reconocía, a veces no, pero en cualquier caso estaban juntos. Cuatro días después de la declaración del estado de alarma le prohibieron acceder a la residencia. Intentó argumentar de todas las formas posibles que quería verla, que necesitaba hacerlo, que además era sanitario y se comprometía a confinarse con ella, a atender no sólo a su pareja sino a cuantas personas pudiera ser de utilidad. El protocolo lo prohibía, le dijeron. No pudo volver a verla. Ella murió veinte días después, veinte días de persecución de la supervisora de turno para que le dijera algo, sentado en la butaca esperando alguna novedad. La novedad vino en forma de notificación de que se iba a proceder a su sedación. Según la escueta información que iban suministrándole se había ido poniendo peor hasta no encontrar otra solución que acabar definitivamente: nunca le hicieron PCR, no le hicieron nunca una radiografía de tórax, primero porque era muy evidente desde la puerta de la habitación que tenía una neumonía bilateral, y además porque el protocolo no permitía la derivación al hospital de este tipo de pacientes. Tardó cinco días en morir. Murió sola. Y él esperó su muerte solo. Dos días después le permitieron contemplar el féretro, cerrado, un féretro como otros tantos: “¿Y como se que es ella?”-preguntó. “Hombre Mauricio, cómo no te vas a fiar de nosotros”. Tres días más tarde le entregaron los restos de la cremación en una caja.

A los presidentes de comunidad autónoma, consejeros y consejeras de salud y asuntos sociales y responsables de residencias no les va a temblar la mano. No están dispuestos a volver a sufrir la vergüenza de las cifras escalofriantes de los meses de marzo y abril donde probablemente más de 30.000 personas murieron en residencias en condiciones inhumanas, como se desprende del informe de Médicos Sin Fronteras sobre la atención en este tipo de establecimientos. Para evitar volver a una situación semejante recurren a la estrategia más fácil, sencilla y rastrera: culpa y penalizar a la víctima.

De esta forma todas y cada una de las comunidades autónomas han ido restringiendo derechos fundamentales a estas personas sin que apenas nadie ponga reparos: prohibición o en el mejor de los casos limitación del número de visitas, siempre con tiempo limitado, siempre por parte de la misma persona. Como si el cariño, la palabra o la broma de un hijo, una nieta, un amigo pudiera delegarse en un portavoz. Restricciones de visitas para “proteger” a los ancianos: ¿a a ellos o al responsable político de turno?

Hasta la fecha ninguna de las personas que residen en estos lugares ha sido condenada en firme por ningún tribunal de justicia; se desconoce el presunto delito que cometieron, el contenido de las sentencias, los factores agravantes de la conducta que les impiden acogerse a los mínimos beneficios penitenciarios. No vis a vis. No tercer grado.Basta que un presidente, consejero, epidemiólogo se sienta incómodo con las cifras existentes para que se cierre a piedra y lodo. Condenas sin juicio que la sociedad acepta impasible, cómplice de una forma indigna de acompañar a sus conciudadanos en sus últimos momentos.

Sólo hay un criterio a en el cuadro de mandos de la gestión de la pandemia: número de casos, de PCRs, de ingresados, de muertos. No se contempla ningún otro elemento para tomar decisiones. En previsión del incremento de los casos se suspenden consultas y cirugías electivas en los hospitales: sólo importan las muertes por COVID-19, las otras pasan desapercibidas, no son materia de interés para la prensa, la oposición o los expertos de turno. Si hay un caso positivo en una colonia de verano, un colegio, una residencia se cierra y asunto arreglado. Sin tener en cuenta el efecto en el desarrollo global de las personas, en sus expectativas vitales, en sus relaciones, en su felicidad en suma. Todo ello ha quedado relegado al año 2022 en que (según Bill Gates) habrá pasado la pandemia. Hasta entonces quedan suspendidas las conversaciones cara a cara, las caricias, los abrazos, los aniversarios o las despedidas.

Probablemente la experiencia vital más impactante de mi vida fue la muerte de mi padre a los 94 años. No era un mueble, un bulto, una rémora; por el contrario, nada menos que una persona que poco a poco se apaga. Poder acompañarle a él y a mi madre en sus últimos días dio sentido a buena parte de lo que soy, y dejó para siempre la vivencia en todos nosotros de que habíamos hecho lo que había que hacer en ese momento, dándole la importancia que merece el final de una vida. No quiero imaginar lo que hubiera significado no poder hacerlo, lo que ha podido significar para muchas ( no todas) de las 30.000 familias el no poder hacerlo. En todos los pueblos originarios, la muerte es uno de los momentos claves del ciclo vital. Su descuido o deterioro no afecta sólo a la persona que muere sino al grupo entero. Una sociedad que no permite realizar el proceso de acompañamiento en la agonía y la muerte deja de ser humana. Si no lo revertimos, el grado de embrutecimiento al que nos está llevando la gestión de la pandemia pondrá en cuestión buena parte de nuestro supuestos avances como especie, cada vez más en tela de juicio.