jueves, 10 de febrero de 2022

"Atticus Finch" y la jauría mediática

 


Gracias a Archie Cochrane y su imprescindible Efectiveness and Efficiency aprendí hace ya muchos años que la eficacia que tiene de un determinado fármaco en condiciones de laboratorio no es nunca la misma que la efectividad del mismo cuando se administra en la vida real, con pacientes de muy diversas edades, culturas y antecedentes. Gracias a David Sackett y su Epidemiología Clínica aprendí a interpretar los resultados de los ensayos clínicos aleatorizados y los innumerables sesgos que éstos esconden en especial cuando su promotor es la industria farmacéutica, que publica los que conviene a sus intereses y oculta los que no le son beneficiosos. Y gracias a Joan Ramón Laporte vengo aprendiendo desde hace varias décadas lo que es la investigación rigurosa en medicamentos y los principios de una farmacovigilancia seria que brilla por su ausencia en España; pero de quien he aprendido, sobre todo, lo que supone mantener unos principios éticos que todo el mundo médico invoca en los saraos y muy pocos aplicancuando llega el momento de aplicarlos, por el inevitable costo personal que implican cuando vas en serio. Laporte ya lo asumió cuando tuvo que enfrentarse a una demanda de la todopoderosa MSD por denunciar el fraude científico de la empresa farmacéutica al manipular los resultados del ensayo CLASS sobre los Antiinflamatorios No esteroideos selectivos sobre la Cox 2, publicado en el Butlletí Groc. Otro en su lugar se hubiera arrugado ante la magnitud del oponente, cuya facturación supera el PIB de muchos países. Laporte, a la manera de un Atticus Finch farmacólogo se mantuvo impasible. Y ganó. Su defensa no se basaba en opiniones, se basaba en datos y evidencias.

De nuevo  Laporte se presentó en el Congreso de los Diputados sólo, a petición de los grupos parlamentarios del partido Socialista y Unidas Podemos para aportar su opinión en la Comisión de Investigación relativa a la gestión de las vacunas y el Plan de Vacunación en España. Su comparecencia y el revuelo posterior generado describe claramente la situación actual de este país y las razones por las que nunca seremos capaces de aprender de nuestros errores: Laporte no pide acudir: le llaman. Frente a él, de 349 diputados y diputadas solo acuden tres, cuya argumentación ante la explicación de Laporte es (siendo benévolo) discreta y escasamente preparada. El resto de señorías no debían considerar importante escuchar a un experto mundial en farmacovigilancia analizar algo tan aparentemente relevante con la vacunación con la que cada día se llenan la boca.

La intervención de Laporte fue respetuosa, clara y documentada en todas y cada una de sus afirmaciones. Afuera, (como a Atticus Finch en el juicio de Tom Robinson) le esperaba una jauría a la puerta, algunos que se la tenían guardada (al fin y al cabo siempre fue crítico con la industria farmacéutica, poderoso enemigo) y otros que se incorporaron a la fiesta puesto que la infamia es gratis. El linchamiento físico está mal visto, pero no el linchamiento moral ni la censura, a la que el periodismo actual considera horrible o deseable en función de sus propios intereses:el Cuarto Poder ejerce cada vez más como tal ( aunque sean títeres de quienes mueven los hilos en la oscuridad)  y en este caso, tanto medios de la derecha ( El Mundo, ABC) como la izquierda (La Sexta, Maldita) salieron a la calle para linchar al farmacólogo bajo la grave acusación de negacionista y antivacunas.

Si uno revisa el video y el texto de su comparecencia (que puede encontrarse en la web de No Gracias) no encontrará ningún argumento negacionista: ni niega la existencia de la pandemia, ni la utilidad de la vacuna para reducir enfermedad grave. Pero sí  valora críticamente el proceso de investigación y transparencia de las empresas farmacéuticas, y cuestiona severamente el proceso de farmacovigilancia y las evidencias que sustentan la administración indefinida hasta el final de los tiempos de dosis de recuerdo sin tener en consideración el riesgo (tanto de la infección como de la vacuna) en diferentes grupos, no todos igualmente vulnerables.

Entre el blanco inmaculado de los defensores de la única religión verdadera y el negro zaino de los creyentes en la teoría de la conspiración del microchip, emerge el gris y sus tonalidades…pero no es tiempo para tibios ni país para escépticos.

Revolucionando sus calderas, la depositaria del saber absoluto Maldita y sus filiales ha salido en tromba a “desmontar” los argumentos de Laporte, dotada de sus mágicos "superpoderes" (sic). No es novedad: hace unos días redobló también sus esfuerzos para intentar desacreditar el metanálisis de los  Herby, Jonung y Hanke (éste último Co Director del Johns Hopkins Institute for Applied Economics, Global Health, and the Study of Business Enterprise),  sobre los efectos de los confinamientos en la mortalidad de la pandemia, y en el que no encontraron efecto.

Los argumentos esgrimidos por Maldita son enternecedores: “el contenido deja claro que sus ideas no representan a la Johns Hopkins ni a instituciones a las que están afiliadas sus autores” ( como ocurre en cualquier artículo científico salvo que vaya firmado por la institución),los autores no tienen experiencia en salud pública o ciencias de la salud ( como si éste fuera un argumento para no poder investigar, ¿o es que desconocen una disciplina llamada economía de la salud?, “ el contenido emplea la mortalidad como único criterio para medir la eficacia de los confinamientos” (obvio, era ese su objetivo, ni no hubieran hecho otro estudio), aunque el más maravilloso es el que dice que “de una selección inicial de 1.048 estudios, se analizan únicamente 34” (¡¡). El problema no es que Maldita y sus clones desconozcan cómo se realizan las revisiones sistemáticas y los metaanálisis ( y que de un número muy elevado inicial se analicen finalmente sólo los que cumplan criterios de inclusión) sino ese tono apocalíptico similar al que utilizaba mi abuelo cuando no quería que salera de noche: ¡“Cuidado con el contenido atribuido la Universidad Johns Hopkins sobre el efecto de cierres y confinamientos en la mortalidad por COVID-19: es un metaanálisis limitado y con fallos metodológicos, y hay evidencias de que sí han evitado contagios y muertes¡”. ¿Por qué tanto interés en afirmar que sí hay estudios que lo demuestran? ¿Por qué la discusión no puede ser científica, sino mediada por periodistas ignorantes?

Laporte lo es el único ejemplo. El mismo linchamiento han sufrido o sufre gente como John Ioannidis, Peter Gotzche, Alyson Pollock, Carl Henegan. Cualquiera que ose cuestionar la “religión verdadera”.

Da realmente miedo el invierno postpandémico.

27 comentarios:

  1. "La intervención de Laporte fue respetuosa, clara y documentada en todas y cada una de sus afirmaciones", muy exacta definición de la intervención. Laporte mucha veces "provoca" porque lo que dice no se ajusta a la "normalidad" pero sus argumentos siempre tienen fundamento. Pero desmarcarse de la opinión de los "expertos" tiene un riesgo evidente en un entorno cada vez más polarizado entre el negro y el blanco donde los numerosos matices grises han desaparecido.
    En el año 2000, David Sackett publicaba en el BMJ el artículo "los pecados de los expertos y propuestas para su redención". Afirmaba que los expertos impiden el avance de la ciencia porque quién presenta propuesta diferentes de las "oficiales" es ninguneado o repudiado por el oficialismo científico-mediático.
    Lo ocurrido con Laporte no es más que un ejemplo (otro más) de lo que expresaba Sackett en su artículo, invitando a todos los expertos del mundo a dimitir y dedicarse a otra cosa (como él demostro con su ejemplo) para favorecer el avance de la ciencia.
    Gracias Sergio!!!

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    1. Muchas gracias Josep. Nunca escuché a Laporte obviedades y lugares comunes, tan habituales en comparecencias y entrevistas supuestamente "científicas";y precisamente por ello algunos lo tildan de provocador. Sus opiniones fueron como dices absolutamente contrastadas; se puede en desacuerdo por supuesto pero la forma de expresarlo es con argumentos no con censura e insulto. Lo más preocupante es el daño que se produce en la reputación de una persona honrada que no ha mentido ni engañado, simplemente dio su opinión.Gracias de nuevo¡

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  2. Totalmente de acuerdo,la comparecencia de Laporte por mucho que no quieran ha dejado mella en muchas personas que pensaran y verán las cosas d otra manera no de creer todo lo q salga en la TV a pie juntillas sino q creo que ya discerniran si es verdad o no

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  3. Ojalá todo el mundo leyera esto... Por desgracia cuantos "creyentes" tan fieles a la "religión verdadera". 👏👏 Gracias por el excelente artículo.

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  4. Hola, Sergio.

    Veo en El País artículos de hace bastantes años, unos escritos por él
    https://elpais.com/autor/joan-ramon-laporte/ y otros que le mencionan https://elpais.com/noticias/joan-ramon-laporte/ En algunos de ellos se hace referencia a las batallas que ha tenido con la industria farmacéutica. Qué necesarios son en este mundo las personas que son capaces de ver lo que los demás no ven (o que quieren que no se vea), y que pelean por hacer relucir la verdad, luchando contra los poderosos. Porque el resultado de su lucha redunda en el beneficio de la sociedad.

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    1. Muchas gracias por el comentario Oscar. Es deprimente comprobar como el mismo medio que durante años elogió a Laporte y buscó sus opiniones, ignora una intervención tan importante. Muy triste

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    2. Por si interesa https://www.youtube.com/watch?v=5IIfBTTWw1M

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  5. La forma de actual me recuerda a la mostrada en el vídeo de YouTube en el que el senador Robert McGovern dice (en la comisión del Senado de 1972 que investigaba las enfermedades cardiovasculares) que los políticos no pueden permitirse el lujo de los investigadores científicos de esperar a tener todas las pruebas.

    Vídeo completo en Youtube

    https://www.youtube.com/watch?v=xbFQc2kxm9c&feature=youtu.be

    Instante concreto de la parte relevante:

    https://www.youtube.com/watch?v=xbFQc2kxm9c&feature=youtu.be&t=31s


    La frase exacta que dice ante la petición del Dr. Robert Olson de la St Louis University de que es necesario hacer una investigación más exhaustiva antes de emitir las recomendaciones publicas, es:

    “I would only argue that Senators don’t have the luxury that the research scientist does, of waiting until every last shred of evidence is in.”


    Referencias adicionales en las que se menciona la frase:

    * Dietary Fats and Heart Disease – Exposing the Villain http://www.docsopinion.com/2013/02/17/fat-and-heart-disease-exploring-the-villain/
    * I Can't Believe It's Not Science http://www.realclearpolicy.com/blog/2016/07/16/i_cant_believe_its_not_science.html

    Y con políticos así, --o peores, como los que tenemos por aquí-- así nos luce el pelo...

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    1. Muchas gracias Oscar por las aportaciones que sirven muy bien para entender ciertos comportamientos. Saludos

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  6. Los tentáculos de la industria farmacéutica son muy largos. Los fondos de inversión de la industria son los mismos que controlan los medios de comunicación. Por eso la sexta ha atacado sin piedad a Laoprte. Explicación: BlackRock es un fondo de inversión mayoritario en Pfizer y también en A3Media. Por lo tanto nunca consentirá que nadie se atreva a poner en entredicho la vacuna de pfizer. Y la sexta como parte del conglomerado de atresmedia se se ha lanzado al cuello de Laporte. Si tengo que elegir, Laporte siempre en mi equipo.

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    1. Muchas gracias Paco. Ignoraba los datos que aportan y que me parecen claves. Está claro que la financiación de los medios es muy oscura, y es mmás que evidente que con la gran industria no se atreven a destapar; en cambio presumen de sus primicias de medio pelo

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  7. Muchas gracias por tu artículo y por tu apoyo a Laporte.

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  8. Gracias Sergio por estas reflexiones. Han querido robar a Laporte el derecho que ejerció al expresar tantas verdades. Decía José Martí:

    “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro.”

    Pienso en Laporte, pero también en ti. Aunque youtube borró raudamente el video inicial con la comparecencia de Laporte, subsistió en el propio youtube otro link que aún no eliminaron (https://youtu.be/Y0Iu8xInZMo) . Me encantó ver que tenía un impactante número de “visualizaciones”: 600 mil personas han escuchado a un "negacionista", que lo es no por negar la validez de las vacunas, aunque exprese serias y documentadas reservas, sino por negar la verdad única que defiende la bigfarma.

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    1. Muchisimas gracias¿ Pocas citas más precisas para lustrar la situación que la que aportas de Marti
      Copio de nuevo el enlace porque no sale el vinculo , Los tentaculos de la censura en este pais son inescrutables
      Saludos
      (https://youtu.be/Y0Iu8xInZMo) .

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    2. Martí siempre sorprende. Afortunadamente el texto de Laporte está en otros sitios (varios). De hecho lo "preservé" poniéndolo en mi sitio web (por si hiciera falta "revivirlo"). Aparezco como "lcs (Google)" pero no para ocultar mi identidad, sino por alguna razón técnica que ahora se me escapa. Soy Luis Carlos Silva. Un abrazo más, estimado Sergio.

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    3. ¡Que alegria volver e eocntrarte amigo¿ Y como extraño aquellas años gloriosos en que bajabas a enseñarnos a la Escuela. Abrazo grande

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  9. Consuela tu voz, Sergio, en medio de atronar de una salud pública moribunda sólo permite los ayes que dificultan la respuesta ética y científica a la pandemia.
    Y sí, como señala Josep Casajuana, son los expertos (pseudo) los que llevan soplando en contra de la lógica, con los muertos consiguientes. Lo dejó claro David Sackett, al certeramente criticar la medicina preventiva, y las vacunas por tanto:
    "La medicina preventiva presenta los tres elementos de la arrogancia. El primero es que es agresivamente asertiva, persiguiendo a las personas sin síntomas y diciéndoles lo que tiene que hacer para permanecer sanos. En ocasiones y apoyándose en el valor de la ley (vacunas, cinturones de seguridad), prohíbe y prescribe a los pacientes y al público en general de cualquier edad y condición. Segundo, la medicina preventiva es presuntuosa, confiada en que las intervenciones que adoptara, en promedio, harán más bien que daño a aquellos que aceptan seguirlas. Finamente, la medicina preventiva es arrogante, arremetiendo contra los que cuestionan el valor de sus recomendaciones". https://rafabravo.blog/2019/08/08/la-arrogancia-de-la-medicina-preventiva/
    Incidentalmente, Joan Ramon Laporte fue quien tradujo al español el libro de Archie Cochrane que citas, y se publicó por Salvat en 1985.
    Pretenden hacernos creer que Joan Ramon Laporte "fue" importante en seguridad del paciente y en farmacovigilancia, pero que está anclado en la "tarjeta amarilla", como si fuera un defecto seguir una línea de trabajo de más de medio siglo, del correo postal a las bases de datos de Eudravigilance.
    Sus preocupaciones son las de los mejores profesionales y científicos del mundo,como los que citas (John Ioannidis, Peter Gotzche, Alyson Pollock, Carl Henegan) y muchos más, de Juan Erviti a Peter Doshi, pasando por Tom Jefferson y una miriada aplastados por el pensamiento único irracional, por el bárbaro salubrismo que favorece el negocio y la desigualdad.
    En fin.
    Un abrazo Juan Gérvas jjgervas@gmail.com @JuanGrvas

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    1. ¡Que enorme alegría Juan ver tu comentario en este blog , señal y signo de que estás bien
      Y como siempre aprendiendo de ti: no sabia que Laporte tradujo por primera vezz el libro de Cochrane, algo que me resulta completamente coherente por otro lado. La trayectoria de Laporte como la tuyate y la de los pocos que se han atrevido a cuestionar la versión oficila apoyados en datos ( que a menudo brillan por su ausencia en los expertos oficialistas)es impecable. Es esa trayectoria de vida la que hace aun más garnde y admirable ese testimonio.
      Los trabajos de Sackett , en especial los últimos como el que señalas siguen siendo de una claridad, brillantez y honestidad que aun dejan más en evidencia a tanto mediocre, envidioso y malvado.
      Un abrazo

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  10. No puedo mas que repetir el agradecimiento por tus palabras y dar pie a los comentarios que anteceden, el Blog hoy me resulta un oasis en la ignorancia social planificada que padecemos globalmente y en particular en nuestro mundo sanitario. Joan Ramón y tu mismo en este blog habéis levantado la voz para aportar lucidez y seriedad en análisis mucho mas complejos del discurso predominante entre los profesionales, y como dice Irigoyen también arrostrando un linchamiento cobarde. Saludo agradecido.

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  11. Galo Sánchez me regaló está frase. Creo que se puede aplicar aquí en aquellos ciegos o creyentes en dogmas incuestionables
    "Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda".

    Upton Sinclair (EE UU, 1878-1968)

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  12. Muy buen articulo. Joan Ramon Laporte lo merece. Gracias!

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  13. Excelente artículo. Desnuda lo que hace años se sabe y se viene denunciando, con el riesgo de ser desprestigiados por el solo hecho de poner en duda ciertas aberraciones

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  14. La intervención de Laporte fue para mi como un rayo de esperanza. Los artículos que menciona los había leído previamente, pero no se pueden hablar de ellos sin que te tilden de negacionista y conspiranoica. A pesar de haber estado en una UCI durante los peores meses de 2020 y de que en ese contexto nadie puede ser negacionista sobre la existencia de este virus.
    Gracias a Laporte y a todos los que seguís dando información "distinta" a la narrativa oficial.

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