miércoles, 2 de marzo de 2022

La teoría de la reina Roja aplicada a la Atención Primaria: ¿muta o se extingue?

 

 -¡Creo que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que estaba!

-¡Por supuesto! -dijo la Reina- ¿cómo iba a estar?

-Bueno, en mi país -dijo Alicia, aun jadeando-, si corres tan rápido durante tanto tiempo, sueles llegar a algún otro sitio…

-¡Un país bastante lento! -replicó la Reina-. Aquí, hay que correr todo lo posible para permanecer en el mismo lugar. Para llegar a otro sitio hay que correr el doble de rápido.”

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí ( Through the Looking-Glass, and What Alice Found There). Lewis Carroll.1871.

El biólogo Leig Van Halen formuló la teoría de la Reina Roja inspirado en el cuento de Carroll para describir la situación en que las poblaciones deben evolucionar continuamente si quieren permanecer en el mismo sitio, es decir, sobrevivir. Thomas Henry Huxley (aquel que exclamó ¡cómo no lo pensé yo antes¡ al conocer la teoría de la selección natural de Darwin) descubrió que los individuos que sobreviven son los que mejor se adaptan al entorno, los más hábiles para encontrar alimento, pareja o huir del enemigo. Y su competencia no viene de fuera, sino de individuos de la misma especie. Kauffman describió muy claramente el fenómeno con el ejemplo de la charca;en ella hay un equilibrio inestable entre ranas y moscas: las primeras quieren comer más de las segundas, y las segundas escapar mejor de las primeras. Si una rana desarrolla una lengua larga y pegajosa empezará a cazar muchas más moscas, pero con el tiempo las moscas que se vuelven más escurridizas propagarán sus genes al resto de la población y volverán al status quo inicial. Es decir ambas habrán corrido mucho para mantener la misma situación, el mismo equilibrio.Es preciso que todo cambie para que todo siga igual, como decía el Gatopardo. Para Kauffman el hecho de que cada especie pretenda maximizar su actitud evolutiva conduce al ecosistema al borde del caos ( en el sentido de los sistemas adaptativos complejos), lo que abre nuevas posibilidades evolutivas. Y más aún, la extinción de cualquier especie en el proceso tiene consecuencias para las especies que sobreviven.Inevitablemente las especies según John Gribbin deben evolucionar tan rápido como sea posible para no quedar rezagadas respecto a las demás, entre otras razones porque son las que más evolucionan y con más facilidad se adaptan al entorno, las que más probabilidades de éxito tiene.

La Atención Primaria en el mundo se encuentra sometida como especie a la grave amenaza de un cambio climático que lleva amenazando su pervivencia desde hace más de una década: el crecimiento tecnológico-sanitario y sus promesas de “singularidad” ( en el que el ser humano y la máquina acaben fusionándose) y prolongación indefinida de la vida y la juventud, son difícilmente compatibles con una especie que estuvo especialmente adaptada a un contexto en que las relaciones eran verdaderamente personales, pero que ahora no sabe donde situarse. La poderosa maquinaria mediática refuerza el cambio, despreciando todo aquello que no sea técnica, máquina, laboratorio: nada seduce y embelesa más a un periodista que un científico, con el embeleso del nativo ante la baratija del conquistador. No es de extrañar que el inevitable Harari ( cada vez más Dr Carballo) señalara la desaparición del médico de familia en los sistemas sanitarios del futuro sustituido por robots.

Y mientras tanto, la Atención Primaria, especialmente en España sigue empecinada en evitar cambiar lo más mínimo, manteniendo su cuerpo de mosca gorda frente a la lengua pegajosa del mundo moderno. Con una inocencia enternecedora la Atención Primaria española sigue anclada en su reforma que está ya a punto de entrar en la ancianidad: 

- el ¿equipo? de atención primaria ( ese eterno Eldorado casi nunca alcanzado) sigue formado por la extraña familia de medicina de familia y pediatría, enfermería y administrativos, incapaz de incorporar nuevos perfiles profesionales que se han ido incorporando hasta en los países más médicocentristas. 

-  En dirección contraria a la historia hasta los estudiantes de medicina suspiran por la próxima Oferta Pública de Empleo ( OPE) en la que poder acceder a la plaza de funcionarios, paraíso de cualquier españolito.   

- Por no hablar de los sindicatos, defensores a ultranza de la antigüedad como único criterio de progreso evolutivo, algo así como si las moscas del ejemplo de Kauffman aspirasen a no perder ninguna característica de sus abuelas.  

En la charca del sistema sanitario español la “mosca” de la Atención Primaria lleva aceptando con resignación perruna tiempos de consulta de 5 minutos y presiones asistenciales de 60, que horrorizan a cualquier colega de cualquier país del mundo, mientras que observan con incredulidad como nos hemos venido pavoneando de que nuestra Atención primaria es la mejor del mundo según ministras, consejeros, sociedades y médicos de familia de prestigio mundial. 

- Esta enternecedora “mosca vintage” se muestra optimista ante la introducción en algunos currículos de contenidos de Atención Primaria como optativa cuando cualquier países OCDE tiene departamentos de medicina de familia  en la universidad liderado por médicos de familia desde hace décadas. 

- Y como muestra final de su carácter adaptativo se sigue tolerando que sean gestores de moqueta, políticos indocumentados o  call centre  los que les digan cómo y cada cuanto deben ver a sus pacientes.

Para mantener simplemente su lugar en el ecosistema de los sistemas sanitarios la Atención Primaria debe mutar radicalmente, y lo que es peor con la mayor celeridad posible por haber perdido el tiempo en hacerlo. La pandemia simplemente precipitó su agonía. De no hacerlo, simplemente desaparecerá, bien completamente o bien convirtiéndose en algo insustancial y decorativo.

En la reunión celebrada en el Ateneo organizada por José Manuel Freire el día 16 de febrero estuvimos hablando de ello ( la presentación para el que le interese esta disponible aquí). Ante la lengua pegajosa del “progreso” la mosca perezosa de la Atención Primaria se empecina en no moverse de su cíénaga. Sólo manteniendo su esencia y  desprendiéndose de lo accesorio será posible evitar su extinción.  

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