martes, 26 de octubre de 2010

Caballeros, rufianes y títeres

(Publicado hoy 26 de octubre en Diario Médico)
Hace unos día Elena Escala, Redactora Jefe de este periódico, formulaba una interesante pregunta. ¿Quién teme al médico “empoderado”? Mientras parece que las iniciativas para “empoderar” a los pacientes se multiplican por parte de las administraciones, las destinadas a fomentar y facilitar la autonomía profesional no pasan de ser declaraciones teóricas. Tal vez algo pueda tener que ver en ello la percepción que una sociedad (y en especial sus políticos) tiene de sus médicos. En ese sentido, Jain y Cassel publicaron recientemente un interesante comentario en JAMA. Lo subtitulaban ¿Caballeros, Truhanes o Títeres? ( Knights, Knaves or Pawns?), inspirándose en la concepción de los seres humanos como tales, según la teoría del profesor de la London School of Economics, Julian Le Grand. En función de cómo consideremos a los seres humanos (y en este caso a los médicos) las políticas públicas serán fundamentalmente permisivas, punitivas o prescriptivas respectivamente.
Si creemos que los médicos son “caballeros” ( una especie de Atticus Finch,el abogado de  “Matar a un Ruiseñor”), preocupados en su actualización permanente y en dar siempre la mejor atención posible a sus pacientes,   se debería poner en sus manos la gobernanza del sistema sanitario. Dar la prioridad más alta a dotarles de la mayor autonomía en la toma de sus decisiones.
Si por el contrario pensamos que son “Rufianes” ( del tipo del futbolista holandés de Jong conocido , entre otras fechorías, por su patada en el pecho a Xabi Alonso en la final del Mundial), la sociedad debería protegerse de ellos, sabiendo que su interés siempre será egoísta, siendo la atención a sus pacientes solo un "medio para...". En este caso bienvenidos sean monitorizaciones estrechas de su desempeño, publicidad y comparación de sus resultados, así como incentivos que fomenten lo que  deben hacer.
Por último, si se considera a los médicos como títeres (Pinocho antes de hacerse humano), de conducta impredecible puesto que depende de que vientos soplen en su entorno, siempre dispuestos a hacer lo que ordenen sus jefes o esté  de moda, la sociedad debería preocuparse de que hicieran lo adecuado ante su falta de criterio. Como señalan Jain y Cassel a este tipo de médicos si se les pide que hagan más pruebas diagnósticas las harán, y si se les pide lo contrario…también.
Obviamente la realidad es suficientemente compleja como para relativizar este tipo de categorizaciones. Pero algo también reflejan. Todos somos a la vez caballero, villanos o títeres. Pero, como en los cócteles, un componente suele predominar sobre los otros en cada caso. Y tal vez me atrevería a decir que existe una tendencia creciente por parte de las organizaciones a emplear instrumentos que son de especial utilidad en el caso de tratar con arquetipos rufianescos. Y que posiblemente han proliferado en estos últimos años comportamientos más cercanos al del títere entre los profesionales, una vez garantizados tanto el  empleo como la comodidad. Al margen de la necesidad de que los médicos aumenten su dosis de “caballeros” y de que la sociedad lo reconozca, el problema fundamental es tratar a los que son caballeros como si fueran rufianes. Y a los rufianes como si fueran caballeros. En un caso perderán el compromiso con la organización. Y en el otro se aprovecharán de ella.

domingo, 24 de octubre de 2010

No es país para pobres ( ni tampoco para clínicos)

That is no country for old men . The young
in one another's arms, birds in the trees .
-those dying generations-  at their songs.

Sailing to Byzantium. W.B. Yeats.

Esta semana el gobierno británico conservador liberal presentó en la Cámara de los Comunes  el mayor recorte en el gasto público  desde el final de la Guerra Mundial, por encima de los 90.000 millones de euros de recorte, que afecta en más de 20.000 a las políticas de bienestar social. y que según ha recogido una institución poco sospechosa de bolchevique , como es el Institute of Fiscal Studies (IFS), puede suponer que la mitad más pobre del país soporte la parte más considerable del esfuerzo.The Guardian, parafraseando a Yeats, titulaba su crónica con el significativo título de No country for poor people? ( no es país para pobres)
Y no hay que esperar mucho para ver las consecuencias. Ayer Jane Smith, deputy editor del BMJ , analizaba los recortes con la primera paradoja: la semana que la revista publica un interesantísmo trabajo respecto a la necesidad de mejorar la seguridad en la administración de insulina por las graves consecuencias que tiene para los pacientes, se hace público que uno de los organismos que primero desaparecerá con los recortes es la antaño prestigiosa National Patient Safety Agency. En Seguridad parece que es posible ahorrar ahora que habíamos descubierto que era algo importante.
En este mismo número la siempre vigilante Iona Heath analiza los "cantos de sirena" del nuevo gobierno, algo con los que los gobiernos procuran siempre seducir a los clínicos. En su opinión,  los últimos gobiernos británicos reiteran siempre al llegar su compromiso inquebrantable con el NHS, pero a la vez todos sucumben a la tentación de cambiar radicalmente el sistema. Algo que tampoco es raro escucharlo por aquí. 
Los propósitos del nuevo gobierno, en cuanto a construir el sistema de abajo arriba, a partir de las opiniones de pacientes y clínicos son sin duda loables. Pero Heath se plantea si la honradez política no es un oximoron. Porque hay pruebas que hacen desconfiar siempre de su mensaje: si los politicos realmente tienen tanto interés en contar con los profesionales, ¿como es posible que apenas hayan participado clínicos en el diseño de la nueva reforma birtánica? ¿Como puede ser implantado sin haber sido discutido? ¿Como seguir apostando  por el mercado para solucionar los problemas, cuando tanto Gales como Escocia optaron por abandonar esa vía ,dados sus escasos éxitos? ¿Por qué Inglaterra sigue siendo el campo de juego de los experimentos que vienen de América, no caracterizada precisamente por la eficiencia de su sistema?
Para Heath, los elogios a la medicina general, el interés del nuevo gobierno en reorientar el trabajo de los médicos de atención primaria hacia las tareas de gestión burocrática de "commissioning service" ,esconden una vez más la escasa valoración que se tiene por el trabajo clínico del generalista ( ya se sabe que es el especialista hospitalario el que hace la verdadera medicina):para hacer lo que hacen , mejor que se dediquen al papeleo. Tambien allí los medicos generales están cada vez más desbordados por las crecientes necesidades que de los pacientes, a menudo  generadas por los propios politicos. Pero los grandes desafíos del sistema, como bien señala Heath, requieren de excelentes médicos generales: el coste creciente del uso tecnológico, la medicalización, la creciente futilidad e incluso crueldad de muchos tratamientos médicos inapropiados en especial al final de la vida ( cuando se consume la mayor parte de los recursos que consume un paciente por cierto) ,el equilibrio proporcional y no disparatado entre curación y paliación por un lado,  y prevención por la otra. 
Aquí también tenemos nuestros particulares cantos de sirena: los discursos cargados de guiños a los profesionales respecto a la necesidad de potenciar su autonomía y descentralizar las decisiones. Pero la realidad es que en muchos servicios regionales apenas un 20% de los objetivos pueden ser propuestos por los clínicos, las agendas de citación están centralizadas en un " Gran Hermano" y las capacidad de selección de personal sigue siendo una quimera. 
No es país para clínicos.

Foto: Dr Iona Head. Pulse

sábado, 23 de octubre de 2010

Salirse del marco

"Hay que hacer algo nuevo, 
para ver algo nuevo".
Hace una semana se celebró el último de los Seminarios de Innovación en Atención Primaria, tras seis años de trabajo regular y ¡21¡ seminarios realizados ininterrumpidamente. Aunque otros amigos blogueros ya han dado cumplida información sobre los mismos, para el que no los conozca, los Seminarios son una idea genial de Juan Gervas, médico general de  Canencia de la Sierra , Garganta de los Montes y el Cuadrón, profesor invitado en diferentes escuelas ( de la Escuela Nacional de Sanidad a Johns Hopkins) y actualmente jubilado. Fueron organizados por la Fundación de Ciencias de la Salud que preside Diego Gracia, y  albergados por la Fundación para la Formación de la OMC. Tuvieron el patrocinio de GSK y del Ministerio de Sanidad y Consumo.
Tenían un objetivo concreto: presentar, analizar y proponer cambios en la organización y prestación de servicios en Atención Primaria que supongan innovación, con la premisa de que, a priori, toda experiencia analizada debería ayudar a tomar decisiones ( en un sentido u otro).
El método de trabajo era tan sencillo como poco empleado: en cada seminario ( se realizaban 3 o 4 en cada año) se elaboraba un documento inicial por cada uno de los dos o tres ponentes invitados, al que debían contestar todos los participantes; en la sesión presencial posterior, los ponentes debían responder a las aportaciones de las participantes y,tras el encuentro, elaborar un documento final destinado a  alguna revista científica.
En los seminario han participado a lo largo de estos seis años  todo tipo de perfiles profesionales: médicos (incluidos residentes), gestores, académicos, políticos, enfermeras, farmacéuticos, sociólogos o economistas, pero también ingenieros, informáticos o psicólogos. De casi todas las coimunidades autónomas . De un amplio espectro de edades: desde recién licenciados hasta jubilados.
Los resultados,  en este país donde tan poco se publica y tan dificil además es hacerlo ( con pocas revistas y esotéricos procesos de aceptación de manuscritos), no son desdeñables:  23 artículos publicados en revistas revisadas por pares ( de Medicina Clínica o Atención Primaria, de Gaceta Sanitaria al British Journal of General Practice), más unos cuantos más en prensa. Además de 7 monografías y cuatro jornadas complementarias.
Por los seminario han pasado algunos de los expertos más relevantes en el campo de la Atención Primaria:  Enrique Bernal,Josefina Caminal, Antonio Durán, Josep Figueras, Jose Manuel Freire,, Joan Gené,Diego Gracia,Iona Heath, Albert Jovell, Blanca Lumbreras, Amando Martin Zurro, Ricard Meneu,Vicente Ortún, Olga Pané,Salvador Peiró,Ana Rico, Andrés Segura,incluso Barbara Starfield (la maestra de buena parte de los que aún creemos en la Atención primaria) además de los habituales asistentes  a los seminarios.
Los seminario fueron una valiosa experiencia de trabajo en red, que desbordaba los límites establecidos por la edad, la experiencia, la dedicación o la geografía. En el que la heterogeneidad de puntos de vista no solo era permitido sino especialmente apreciado, donde todo es discutible siempre que se discuta con suficiente respeto..En los que se fue produciendo de forma creciente la transmisión del testigo de los más experimentados a los más jóvenes ( pero igual o más brillantes). Por eso fue tan insólito, y también tan valioso.
El conocimiento individual de profesionales expertos se multiplica cuando se pone en común. superando las fronteras de las organizaciones para las que trabajan.Todo lo contrario de lo que ocurre en las organizaciones jerárquicas tradicionales, en las que los coyunturales jefes determinan y filtran lo que debe ser conocido.Necesitamos salirnos del cuadro en el que nos han puesto. El futuro es demasiado complejo, como para esperar que los nuevos  mesías nos señalen el camino

miércoles, 20 de octubre de 2010

How sweet (and healthy) it's to be loved...

How sweet it is to be loved by you
How sweet it is to be loved by you
I needed the shelter of someone's arms and there you were
I needed someone to understand my ups and downs and there you were
With sweet love and devotion
Deeply touching my emotion
I want to stop and thank you baby
I just want to stop and thank you baby

How sweet it is to be loved by you. Holland-Dozier-Holland.1964
En 1964, uno de los tríos compositores más brillantes de la historia de la música,( Lamont Holland , Brian Dozier and Edward Holland),esforzados trabajadores del sello Motown, compusieron esta canción, primer gran éxito del mítico Marvin Gaye, y cuya versión de mayor éxito probablemente fuera la de James Taylor en su disco Gorilla.
El tiempo les dio la razón. Ser amado no solo es dulce, sino también parece ser que es extremadamente saludable , si nos atenemos al trabajo de Reza Nakhaie y Robert Arnold, publicado en Social Science and Medicine el pasado septiembre.
Desde los trabajos de James S Coleman, uno de los sociólogos norteamericanos más influyentes (a pesar de ser también bastante contestado ), el concepto de capital social  ( difuso entramado de normas de reciprocidad y voluntarismo, confianza y redes sociales), ha sido utilizado de forma creciente  como posible factor causal de resultados en los ámbitos más diversos, desde el económico al político, sin olvidar al educativo o la modificación de los estilos de vida.Es en este aspecto donde más se ha estudiado dentro del campo de la salud: según Putman ( otra de las principales referencias en la materia), la intergración social obtenida a través de familia, amigos y redes sociales de todo tipo podría actuar como una especie de amortiguador del estrés, incluso reforzando el sistema inmunitario. De ahí a suponer que el capital social tiene una influencia favorable sobre la salud de los individuos hay solo un paso. Pero sigue sin saberse qués lo que determina ese  posible efecto.
Nakhaie y Arnold , utilizando la encuesta nacional de salud canadiense ( NPHS), examinan la importancia de diferentes modalidades de capital social en el estatus funcional de salud de los adultos canadienses. Analizan los cambios percibidos en el estado de salud en el periodo comprendido entre 1996 y 2000, usando como predictores diferentes variables.
Y en su modelo final encuentran que el aspecto del capital social que más condiciona cambios en el estado de salud es...ser amado por alguien ( ¡atención¡ ser amado, no amar). ¿Como determinan un concepto tan vaporoso  como ser amado? Pues a través de aspectos como estar casado,la frecuencia de los contactos familiares, pertenecer a algun tipo de asociación ( principalmente religiosas) o ser nacido en Canadá. Pero también la mera sensación personal de amor percibido.
De ahí deducen que las políticas destinadas a favorecer la unificación de las familias separadas ( importantísmo en el caso de los inmigrantes) y la estabilidad familiar ( a través de intervenciones destinadas a minimizar las consecuencias negativas de los divorcios) podrían mejorar la salud de los canadienses.
Y de esta curiosas forma, los autores encuentran  en sus conclusiones la respuesta a aquella pregunta de Tina Turner que permanecía sin respuesta hasta el mes pasado : "What's love got to do with it? Pues bien sencillo es: el amor puede ayudar a mantener o aumentar la salud. 
Se puede ser escéptico sobre el asunto, pero en cualquier caso , no se pierde nada por dejarse querer.

sábado, 16 de octubre de 2010

Nuevas aplicaciones del principio de Peter

"En una organización jerárquica 
cada nuevo miembro de la misma
tiende a ascender hasta alcanzar 
su máximo nivel de incompetencia".
 Lawrence J Peter.

 Miguel Angel Mañez  me pasa una auténtica joya: la concesión del premio IG Nobel de 2009 en la categoría de Management a una nueva revisión del principio de Peter. Vayamos por partes. Para el que no los conozca, los premios IG Nobel ( léase ignoble, es decir algo vil, bajo o mezquino) representan la parodia chusca de los premios del Banco de Suecia ( como le gusta llamarlos a Taleb), y son otorgados a los trabajos más disparatados,basados en datos reales o imaginarios, que respondan al fin  último de dichos pRemios: " primero les hacemos reir y luego pensar". A lo largo de su historia han sido galardonados trabajos tan interesantes como el que confirmaba que los agujeros negros reúnen las características técnicas necesarias para ser la ubicación real del infierno (algo que llenó de gozo a Ratzinger).Se entregan en una ceremonia freaky en Harvard ( antes se hacía en el MIT), de mano de algunos de los premiados en los Nobel ( incluso hay algunos que recibieron tanto el Nobel como el InNoble, como es el caso del físico Andrey Gueim).Como comprobarán en la foto, en la última ceremonia entregaron el premio a Elena Bodnar por su maravilloso invento del sujetador que actua como máscara protectora, nada menos que Pamuk, Krugman y Ketterle.
Los premios los otorga la indispensable Annals of Improbable Research. Para que se hagan una idea de la línea de esta fundamental revista, estos días se hace eco en su web de un interesante trabajo en que describen una perforación colerrectal por administración de un enema utlizando una manguera de jardín, lo que pone de manifiesto la necesidad de explicar pormenorizadamente a los pacientes hasta las cosas más obvias.
Dejémonos de escatologías y vayamos al grano. Como decía, el último premio en la categoría de Management fue otogado a un grupo de investigadores de la Universidad de Catania ( Sicilia, no podía ser menos), dirigido por Alex Pluchino, por su revisión del principio de Peter. Éste  ha sido repetidamente comprobado en todo tipo de organizaciones, pero las de carácter sanitario españolas parece que lo aplican de forma especialmente entusiasta. Los ejemplos son múltiples: médico de cabecera "apañado"  que acaba subiendo por el escalafón hasta darse el batacazo de gerente; o intensivista de pro , manitas en meter todo tipo de tubos, que descubre que éstos no existen en su recíen estrenado cargo de director general de asistencia (no conviene confundirlo con la promoción de amigos, amantes o compañeros de partido, puesto que en este caso se trata de empleados de la propia organización.) Las consecuencias del principio de Peter son relevantes: por un lado, con el tiempo cada puesto acaba siendo ocupado por profesionales incompetentes para realizar su nuevo trabajo; por otro, las organizaciones se mantienen porque el trabajo es realizado por los empleados que áun no han alcanazado su nivel de incompetencia.
La aportación de los investigadores de Catania es sumamente interesante. utilizando metodología de tipo  "Based agent simulations" demuestran no solo que el principio de Peter es inevitable en organizaciones que promocionan al teórico mejor a un puesto de mayor jerarquía , sino que ello lleva a una reducción sustancial de la eficiencia en la organización.
Pero su gran hallazgo estriba en que, siguiendo una aproximación a través de la teóría de juegos ( sí, aquello por el que le dieron el Nobel a Russell Crowe, perdón a John Nash), encuentran experimentando con el famosos principio, que los mejores métodos para mejorar la eficiencia de la organización serían o bien promocionar de forma aleatoria cada vez a un empleado ( podrían establecerse imaginativos sistemas de lotería tipo Tombola Cachichi para los ascensos en las organizaciones), o bien promocionar unas veces al mejor y otras al peor de la empresa, de forma alternante. Algo que simplificaría mucho el trabajo de los directivos y que (creo) sería del agrado de los sindicatos.
Ante el barullo generado en esta semana en  el servicio madrileño de salud , con todo el personal alborotado buscando donde sentarse el lunes, yo , en mi ignorancia, me pregunto: ¿serán los cambios derivados de la entrada en vigor de la gerencia única un gigantesco experimento paras confirmar la validez de la teoría de Pluchino en nuestro medio? ¿Conseguirá la comunidad de Madrid ser la próxima galardonada con el premio Ignobel?
Ya lo cantaba Sinatra: how little we know, how much to discover¡