sábado, 27 de junio de 2009

¿Cómo pudo fallar "la Roja"?

" I fell in love with football as I was later to fall in love with women: suddenly, inexplicably, uncritically, giving no thought to the pain or disruption it would bring with it"

Fever Pitch. Nick Hornby 1992.

Así comienza la novela de uno de los escritores ingleses más divertidos, furibundo aficionado al fútbol y a la música ( pop, por supuesto); a historias de freakies amantes de los discos de vinilo ( High Fidelity), suicidas aficionados a matarse el día de nochevieja ( En picado) o de los inmuerables peligros que tiene el ser bueno ( Como ser bueno). Fiver Pitch ("Fiebre en la gradas") que tuvo diferentes versiones cinematográficas, narra las peripecias de un aficionado del Arsenal ( el propio Hornby), cuando en el Arsenal no entrenaba Wenger ni jugaba Cesc. Es decir, un eterno aspirante a todo, que apenas conseguía nada.
Tras las hemorragias de satisfacción que nos produjo la vivencia de que podíamos tener ¡por fin¡ una selección de fútbol mítica, capaz de competir con los grandes de la historia, llegó la cruda desilusión ,una vez más, de comprobar que la gloria es efímera en el mundo del fútbol y que , cuando nos las prometíamos tan felices de mojarles las barbas a los brasileños , la última carrta de la baraja ( los americanos) nos aguaron la fiesta, aunque aún no salgan de su asombro ( como pone de manifiesto el propio New York Times en su famoso blog ( Goal).
La historia no tendría mayor importancia si no fuera porque el éxito actual de taquilla en libros de Management lleva por título "la Roja. El triunfo de un equipo" . En él se sacan interesantes enseñanzas para los gestores modernos, a partir de la revisión de la trayectoria de la Selección Española en el último europeo. "La Roja" forma parte de un nuevo género literario llamado por el Ideal (periódico local de mi ciudad) del 21 de junio, Management novelado, cuyas cimas literarias la representan obras cumbres de la literartura como " ¿Quien se ha llevado mi queso? y "Cimas y valles" de Spencer Johnson ( El Shakespaere del ramo), " El hombre que cambió su casa por un tulipán" de Trias de Bes, " La pelota no entra por azar" de Soriano, o "Soy consultor, con perdón" de Abadía , sin olvidar " El éxito en seis cafés" de Bethancourt oytra obra de referencia.
Pero, ¿se habrían escrito libros de Management comparado con nuestra selección si hubiéramos fallado como de costumbre los penalties ante Italia en cuartos de la Eurocopa? ¿ Y si los rusos nos hubieran marcado un gol tonto al principio del partido? No voy a discutir yo la calidad de una de las mejores generaciones de futbolistas españoles de la historia (auqnue de las bondades de Luis Aragonés como seleccionador soy mucho más escéptico), pero el fútbol es solo un deporte en el que la suerte juega un papel demasiado importante. Equipos con grandes problemas internos han sido campeones y a la vez, otros enormemente cohesionados han fracasado en el momento clave
Uno de los mayores retos de la investigación científica es el de conseguir la validez externa de nuestros hallazgos: podemos demostrar que es cierto lo que investigábamos en nuestro estudio ( la validez interna), con nuestra muestra, en nuestros pacientes, pero es harina de otro costal demostrar que esos hallazgos pueden ser válidos en otrso entornos, con otras poblaciones. por lo que se ve, el Management ( siempre a la vanguardia de la ciencia) ha solventado tal problema, ya que parece que las consignas de Guardiola, las filigranas de Messi y los pases de 40 metros de Xabi Alonso son extrapolables a cualquier hospital comarcal español, siempre que leamos con aplicación los textos de referencia. ¿ Seguiran sirviendo el trabajo en equipo, el liderazgo de Casillas, la inteligencia de Xabi en los próximos meses ?

martes, 23 de junio de 2009

¡Más Platón en la Gestión¡

"Culture is how you put what you've learned to work in your own life,seeing the world around you more deeply because of the historical, literary, artistic and philosophical resonances that current experiences evoke".

John Cowper Powys. The Meaning of Culture, 1929


En estos días de selectividades desbocadas uno escucha por doquier todo tipo de blasfemias y expresiones malsonantes con respecto a asignaturas tan deleznables como la filosofía, la literatura, el latín o el griego. ¿Para qué diablos puede servir semejantes patrañas, completamente inútiles y, peor aún, exclusivamente teóricas? ¿Qué pueden ofrecerles a los "Nativos Digitales" esos saberes de ancianos?.
Pues de algo sirven , incluso en la era de la web 2.0. El inventor de este exitoso término Tim O'Relily publicó hace dos días en su web ( O'Reilly Radar) la entrevista completa que le hicieron los reporteros de Forbes (otra de las sacrosantas revistas empresariales, en donde se nos informa puntualmente del estado diario de las fortunas mundiales:¡sube Gates, baja Buffett, con Brad Pitt en tercera posición¡). Pues bien, O'Reilly el gurú de las nuevas tecnologías reconoce que es licenciado en Clásicas ( y no en Informática como podría esperarse), y hace un encendido elogio de lo que éstas han representado en su carrera, y en especial, en su formulación de internet y lo que representa en el mundo hoy ( the benefits of a classical education). ¿ Se estarán equivocando una vez más los decanos en sus avanzados y modernos planes de estudio de medicina?
Hace unos días Camprubí me puso sobre la pista de un antiguo texto de Platón ( las Leyes, o de la legislación. Obras Completas Aguliar Ed. Madrid.1969). Parece que el amigo fuera de la plataforma 10 minutos. ¿ O No?

"Hay médicos esclavos para los esclavos y médicos libres para los hombres libres. Los médicos de esclavos deambulan por la ciudad y esperan a los enfermos en las casas de salud. Jamás revelan a alguno de estos esclavos el motivo de cualquier enfermedad, ni permiten ser informados al respecto por el paciente. Tal médico prescribe enseguida a cada cual lo que le parece bien según su experiencia, lo hace en forma arbitraria, como un tirano, para luego correr presuroso a atender a otro esclavo enfermo. Por el contrario, el médico libre se dedica al tratamiento de las enfermedades de la gente libre, que se empeña en explorar desde el fondo de su naturaleza, para lo cual interroga al respecto al paciente como también a sus amigos. En la medida que le es posible, instruye al enfermo mismo, y no toma sus disposiciones hasta no hacerle aceptar hasta cierto grado su punto de vista. Sólo entonces,trata de devolver con infatigable esfuerzo la salud al enfermo, apaciguado a través de la fuerza de su persuasión."

domingo, 21 de junio de 2009

Acreditación y autobuses urbanos

Los autobuses de Granada muestran en su parte posterior el certificado de AENOR, inequívoca señal de su compromiso por la calidad. Imagino el gran volumen de trabajo que habrá significado para sus responsables y trabajadores cumplir los trámites que les hacen acreedores de tal distinción ( sistematizar procedimientos, cumplimentar cuestionarios, demostrar las evidencias escritas de cualquier materia, por nimia que sea). No dudo de la consiguiente mejora de la calidad que habrán obtenido...pero como simple observador, y a menudo usuario de sus servicios, compruebo que los autobuses siguen haciendo prácticamente el mismo ruido, suben a duras penas las cuestas de la universidad, y sus conductores siguen siendo igual de amables. ¿Justifica tanto trabajo el resultado que obtenemos con los procesos de acreditación? ¿Deberíamos,tal vez, parar y analizar los resultados obtenidos por ello? En los sistemas sanitarios, hoy en día es excepcional la organización ( sea en atención primaria, en un hospital o en un centro sociosanitario) que no se encuentre inmerso en un proceso de acreditación.pero seguimos sabiendo poco de la efectividad de la acreditación para mejorar la calidad de los servicios.Tradicionalmente los procesos de acreditación venían en cierta forma definidos por determinadas características que constituían su esencia: entre ellas estaban su carácter voluntario, así como el hecho de que el proceso evaluador era realizado por agencias o instituciones independientes de las instituciones evaluadas. Poco a poco se han ido desdibujando estas características: aunque persisten en modelos como Joint Commission o el de certificación ISO, la proliferación en cualquier ámbito de entidades que forman parte de la misma empresa de la que dependen los centros acreditados ha modificado progresivamente este enfoque. Cada vez más la acreditación es menos voluntaria y más obligatoria , y cada vez menos realizada por instancias independientes. Touati y Pomey publicaron hace un mes en Health Policy una interesante revisión sobre el tema. Trabajan en la Escuela de Administración Pública de Montreal y en la Universidad de Montreal respectivamente, y realizan un metaanálisis de estudios sobre las experiencias de acreditación en Francia Y Canadá en el periodo 1996 a 2006. Seguimos sin producir estudios similares en España y no será por falta de experiencias acreditadoras.
La principal reflexión de su trabajo aborda la cuestión de la "obligatoriedad" del proceso: en Francia es obligatoria por ley la acreditación de instituciones sanitarias desde 1996, y Canadá se está planteando ahora la introducción de elementos obligatorios en el proceso de acreditación tras 50 años de voluntariedad, precisamente cuando se alzan voces que cuestionan la utilidad de la acreditación, descrita por Lozeau como un "estéril ritual administrativo". El trabajo es bastante iconoclasta. En primer lugar, cuestionan la sabiduría de potenciar el uso de indicadores de resultado,tanto por la impredecible naturaleza de la evolución del curso clínico de un paciente concreto (incluso aunque se cumplan todos los estándares de buena práctica), como por la necesidad de ajustar las medidas de calidad por casuística atendida (lo que además de complejo, no siempre es posible). En segundo lugar ,cuestionan la tendencia de los gestores a estandarizar los criterios de evaluación ( en especial del tipo Sí/No), que ignoran la importancia de las opiniones de los médicos, cuyo acuerdo es imprescindible para que la acreditación sirva para mejorar la calidad. Concluyen seleccionado un solo mensaje: es simplista creer que indicadores determinados centralmente ( "top-down legislation") producirán niveles de calidad satisfactorios; aunque algún tipo de formalización es aconsejable, la acreditación nunca debe ser otra cosa que un simple instrumento para el aprendizaje colectivo ( "we are in favor of buereaucracy, yes, but only to the extent that it remains a "soft bureaucracy" that reflects both centralized and decentralized governance"). Solo así consideran que es posible proteger la legitimidad de los procesos de acreditación

miércoles, 17 de junio de 2009

No guru, no teacher,no method


In the garden, in the garden, wet with rain
No guru, no teacher, no method

Just you and I and the nature
and the father in the garden
In the garden. Van Morrison .1986.

Hace casi trece años, en julio de 1986 Van Morrison grabó uno de sus mejores discos,No Guru, No teacher, No method, ( a pesar de su horrible portada) a la altura de su obra maestra Astral Weeks regrabado en un concierto especial en California hace solo unos meses. Bueno, es considerado una obra maestra por casi todos los críticos, pero a saber que piensa él: Como muestra de su buen carácter en uno de los conciertos que dio en mi ciudad, Granada, un admirador entregado se le acercó con un ejemplar de Poetic Champion Compose, que siguió a No guru, no Teacher, no Method en 1987. tras mirarle con displicencia Van the Man le dijo: ¡vaya mierda de disco que has elegido¡.
Morrison renegaba de todas las sectas y tendencias a las que en los años pasados se le habían asociado.Y quedó como recuerdo una de sus más hermosas canciones.
Mañana jueves día 18 y el viernes 19 se celebra en Barcelona uno de los grandes foros anuales sobre Management: The world Innovation Summit, con el ampuloso nombre de Think, Share, Create. El precio es módico ( se nota la crisis): 2.200 euros +IVA. Entre los gurús de la ocasión actúa Gary Hamel. Según Fortune es " el principal experto mundial sobre estrategia empresarial" ( los máximos expertos en cada ámbito son ya tan numerosos como las astillas de la cruz de Cristo). El Journal of Business Startegy lo considera uno de los pensadores más influyentes del siglo XX (¿?). Asesora a Nestlé, Shell, 3M o Microsoft entre otras muchas. El polaco Andrzej Huczynski ( Management Gurús: what makes them and how to become one,Routledge, London.1993) clasificaba a los gurús en tres categorías: los "académicos" , profesores de universidades de perstigio ( Harvard, Stanford, Wharton) entre los que están Gary Hamel y Rosabeth Moss Kanter ( Harvard) también presente en Barcelona.Por otra parte están los "consultores", más agresivos, como Peter Drucker o el ienfable Tom Peters. Y por último, "los triunfadores" , como Steve Jobbs (Apple) o Bill Gates ( Microsoft). El ranking de gurús tiene poco que envidiar a los rankings de vedettes futbolistas en estos días de gran actualidad por los dispendios madridistas en otros tipos de gurús. Este mundo tiene también sus listas de best sellers ( con el clásico de Peteres y Waterman, "En busca de la excelencia" a la cabeza), aunque el comportamiento de algunos gurús no deja de ser algo chapucero ( Greatbatch y Clark cuentan que Hammer y Champy, otrs dos reputados gurús, se compraban sus propios libros en grandes cantidades para subir en el ranking).
Los gurús generan modas fundamentalmente: el propio Greatbatch establece que el plazo entre la generación de la moda por el gurú y su pico máximo de popularidad ha pasado de casi 15 años en los 50 a poco más de 2 y medio en los 90.Como magníficamente cuenta Christian Salmon en su Storytelling ( Península 2009), el mecanismo de transmisión de los gurús son las historias, de duración entre 20 segundos y 4 minutos, y en el 87% de los casos relacionados con la vida cotidiana. Los factores crítivos de éxito serían tres: tranquilizar a los gestores, enfrentados a un mundo caótico e incierto; captar el espíritu de la época; y el más importante de todo, contar buenas historias. Como dice Annette Simmons "la gente no quiere más información; quiere creerse la historia. Es la fe la que mueve montañas, no los hechos".

domingo, 14 de junio de 2009

Dioses y corazones.

Acaba de cumplir 70 años.
Sale del quirófano braceando,
estirado y ufano. Dios."

Una noche en la vida de Dios.
Jesús Rodríguez. El Pais Semanal.13 de junio de 2009.

El Dios de la cita no es el del Antiguo ni el del Nuevo Trestamento. Y tampoco es el Clapton de los 70, el que compuso Layla , tras robarle la novia a George Harrison. Se llama Enrique Moreno, afamado cirujano ganador del Premio Príncipie de Asturias, quien afirma que "la cirugía es una locomotora que tira del tren de la medicina". Y posiblemente sea cierto, si nos atenemos al espacio que dedica El Pais a dicho reportaje, donde las fotos están incluso más trabajadas que las que se dedican en el mismo número al reportaje fotográfico de Elsa Pataky, a la que el Dr. Moreno "roba" además la portada. El artículo es muy recomendable como ejemplo de panegírico: "...Moreno tiene un genio jupiterino oculta tras su estricta educación de diplomático centroeuropeo...¿Cuando descansa? A ratos, como los buenos periodistas".
La importancia de los transplantes es abrumadora: según el texto 5000 personas aguardan un transplante en España. Es indiscutible la importancia de su problema y la cantidad de dramas personales que se esconden tras ellos. Pero. ¿ es este el corazón del sistema sanitario?
Aunque se me ocurren un gran número de médicos de cabecera que podrían ocupar la portada de El Pais Semanal con tantos o más méritos que el Dr. Moreno, posiblemente esao nunca ocurra.Me imagino la inevitable réplica: ¡Ya están llorando los de Primaria¡ Y es verdad. Pero la cuestión es que la atención primaria parece que está llorando en todas partes. En el último mes han aparecido en tres revistas especialmente relevantes ( JAMA, Annals of Internal Medicine y el British Journal of General Practice), tres artículos de reflexión sobre la situación de la Atención Primaria en sistemas sanitarios diferentes: "la AP está en vía muerta", señala Richard Baron en JAMA; "el fracaso de la Atención primaria: una diatriba desde las trincheras" titula el suyo David Norenberg en los Annals. Pero, por hoy me quedo con el editorial de Iona Heath, la brillante médico general londinense, recíen nombrada Presidenta del Royal College of General Practitioners. En él se responde a la dispicente pregunta que hacía Tony Delamothe , editor del BMJ respecto a la Primaria: "en el contexto del actual clima político y financiero, "¿es prudente la defensa de la atención primaria invocando a su sensible corazón (warm fuzzy heart) latiendo lejos en su caja negra, lejos del estrecho escrutinio de todos salvo de sus adeptos?". Heath contesta de foma tan sencilla como elegante: "el problema es que ese sensible corazón es la esencia de la atención primaria, aquello que determina lo que ésta realmente es". Los médicos generales diariamente, argumenta Heath, se enfrentan a pacientes muy diferentes e indiferenciados, sin diagnosticar y a menudo indiagnosticables, enfermos y sufrientes. La retórica contemporánea enfatiza la importancia de "la atención centrada en el paciente y sin embargo el corazón de la atención sanitaria no es un paciente aislado sino una serie de relaciones humanas únicas entre un paciente único y un profesional único. Es decir, ese corazón sensible tan poco valorado y que nunca sale en las portadas. Si esto va de dioses, me quedo con Clapton.