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domingo, 18 de octubre de 2015

La atrevida ignorancia del libelo

“Castilla miserable, ayer dominadora, 
envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora”.
A orilla del Duero. Campos de Castilla. Antonio Machado

Hace un par de años , e invitado por Juan Irigoyen , Juan Gervas dio una conferencia en el salón de actos de la Facultad de Sociología de Granada. A pesar de ser día laborable y competir con otros eventos, la sala estaba llena de una curiosa mezcla de estudiantes de sociología desconocedores de quien era Gervas, profesionales sanitarios de variadas procedencias ( médicos y enfermeras, procedentes mayoritariamente de la atención primaria, aunque no exclusivamente), e incluso ciudadanos sin vinculación alguna con el sistema sanitario pero que, por variopintas razones, habían acabado allí.
Gervas fue, como es habitual en él, un espectáculo en sí mismo. Sin recurrir ,como es su costumbre, a ningún soporte audiovisual, expuso durante cerca de una hora su valoración personal sobre los más variados temas del ejercicio clínico en nuestros tiempos, con énfasis en especial a la creciente medicalización de todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida cotidiana: de los excesos de la prevención al sobrediagnóstico, de la forma en que las industrias relacionadas con la salud buscan enfermedades para sus productos a la búsqueda permanente de la eterna juventud.
Sus opiniones eran evidentemente muy personales, pero siempre estaban basadas en algún tipo de referencia, no eran las simples ocurrencias de un aventado. En el momento del coloquio un médico, preventivista, hizo una descalificación completa de Gervas, de lo que decía, pero sobre todo de lo que era.  No era  la exposición de una discrepancia basada en argumentos, sino algo mucho más cercano al insulto, quizá por poner en tela de juicio algunas de las falacias que se lleva enseñando desde hace décadas  en las facultades de co de este país. Gervas, contra lo que quizá algunos esperaban, no entró en modo alguno en el juego de los improperios: simplemente reconoció su derecho a discrepar e insistió en que la forma de dilucidar las cuestiones es tan sencilla como entrar en Internet y buscar los argumentos científicos que sustentan una u otra tesis. Porque lo que él defendía o sustentaba se basaba en gran medida en trabajos publicados en las revistas científicas más relevantes, y no en charlas de patio de vecinas.
Me ha venido la anécdota a la cabeza leyendo un curioso libelo publicado el 6 de octubre en Redacción Médica, publicación perteneciente al grupo editorial sanitaria 2000,  y que regularmente publica noticias, opiniones y cotilleos sobre nuestros sistema sanitario.
Como suele ser habitual en los libelos, la noticia-opinión era anónima ( escudada en esa muletilla de Redacción Madrid),  y en ella se descalificaba a la persona , y no a sus planteamientos. Este es un país que gusta mucho del exabrupto, cuando no del eructo, algo siempre más sencillo de hacer que rebatir con argumentos aquello con lo que no estamos de acuerdo.
En cualquier caso, los grandes intelectos que se esconden tras la redacción de la mencionada revista, aportan nuevas perlas a ese periodismo de tasca que tanto se lleva en muchos medios de comunicación españoles: decir de Gervas que es un antivacunas es como acusarme a mi de antiandaluz porque no me gusta Camela: no hay más que leer los posicionamientos de Gervas en sus dos últimos libros para comprobar que lo que discute es la efectividad, inocuidad y eficiencia de ciertas vacunas,  generalmente las últimas incorporadas por una industria que ha redescubierto la rentabilidad de este tipo de productos. Pero claro, para este tipo de periodistas el matiz de grises es tan incomprensible como la poesía de Emily Dickinson. Pero entre todos, el acto fallido que más me gusta es cuando dicen eso de “Disparan a todo lo que se mueve desde una superioridad científica que sus currículos parecen no poder avalar”. Es decir lo relevante en la discusión no son las pruebas que sustenten tus argumentos ( aunque seas un miserable estudiante de 5º de ,medicina) sino el curriculum que poseas. Y para ellos el curriculum no lo avalan las publicaciones, sino la cartera de cargos del interlocutor.
Si ya de por sí es patética su defensa de la incompetente política oficial mantenida por el Ministerio de Sanidad y los organismos internacionales ( dirigidos por la OMS) sobre la gripo A del 2009, llega al ridículo cuestionando el parto en el domicilio, algo que se practica con asiduidad en algunos de los que pasan por ser algunos de los sistemas sanitarios más modernos y eficientes ( Holanda).

Señor, que atrevida es la ignorancia.
(Fotografia: Juan Gervas y Mercedes Pérez)

martes, 4 de marzo de 2014

El embozado Experto



En abril de 2013 Enrique Gavilán y Javer Padilla publicaron en AMF una magnífica revisión sobre la vacuna del papiloma humano en AMF, la revista de la sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria ( semFYC). El trabajo llegaba, entre otras, a las siguientes conclusiones:
-      La infección por VPH es condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo de cáncer de cuello de útero. Otros factores de índole socioeconómico y de hábitos sexuales se han visto relacionados con el desarrollo tumoral. El preservativo es factor protector.
-   No existe aún ningún estudio que haya podido evaluar la posibilidad de que la vacuna disminuya la probabilidad de padecer cáncer de cuello de útero. Sí ha demostrado disminuir la aparición de CIN-1 y CIN-2, viéndose notablemente reducida la magnitud del efecto al analizar los datos de disminución de CIN-3.
-         Los datos de seguridad publicados de acuerdo con los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) no han encontrado efectos adversos graves atribuibles a la vacuna. Sin embargo, los datos procedentes de registros de farmacovigilancia muestran un número de episodios adversos (leves y graves) notablemente superior al resto de vacunas comercializadas.
-     La relación coste-efectividad de la vacuna dependerá de la necesidad de revacunación, la disminución de los costes y el mantenimiento de buenos programas de diagnóstico precoz mediante citología y detección de VPH.
-     Existen múltiples incógnitas que despejar en torno a esta vacuna, especialmente en relación con la duración de su protección, los efectos en mujeres previamente infectadas y la posible inmunidad cruzada.
-  El coste de oportunidad de la introducción de la vacuna del VPH en el calendario de vacunaciones de España es elevado, especialmente en un momento de crisis económica en el que la «disponibilidad a pagar» del sistema sanitario puede verse reducida.

En este blog hemos hablado en varias ocasiones de esta vacuna, de los riesgos que comporta, de su  elevado coste y de la absoluta indiferencia de todas las administraciones sanitarias españolas a las recomendaciones de múltiples expertos respecto a la conveniencia de establecer una moratoria hasta tener suficientes pruebas de que el cuantioso dinero invertido está suficientemente justificado. Resulta llamativo que en época de recortes  a menudo indiscriminados, por parte de todas las administraciones siga existiendo siempre financiación para una intervención tan discutible.
Uno de los autores de la revisión ( Javier Padilla) describe en su blog el curioso intercambio epistolar surgido, a raíz de su publicación, con un grupo de 18 “expertos” de grupos de trabajo del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud ( PAPPS), de la Asociación Española de Vacunología y de la propia semFYC, quienes criticaban no el contenido del artículo, sino  el carácter “no experto” de sus autores. Sin embargo desconocemos aún la identidad de esos reputados expertos, firmantes de lo que (hasta la fecha) no deja de ser un anónimo.
Tema interesante sin duda este del Experto. Hasta la fecha, cuando he enviado un artículo a una revista científica, he sido requerido a cumplimentar detalladamente los datos de filiación, la entidad para la que trabajo, la titulación académica, o la declaración de los conflictos de interés de los autores. El trabajo ha podido ser aceptado o rechazado en función de sus fortalezas(o carencias metodológicas, o por desgracia por no ser de interés el tema investigado por la revista correspondiente. Los mismos criterios he empleado cuando me ha tocado actuar de revisor. Pero nunca me han pedido, ni por supuesto he requerido, que el autor o los autores, fueran “expertos” en la materia. Si fuera así, la mitad del conocimiento científico de cualquier disciplina no se hubiera producido.
Mucho más importante que saber si el autor de un trabajo científico es o no es "experto", es empezar a hacer explícitos de una vez, los posibles conflictos de interés que tienen, no solo los autores de trabajos científicos ( cualquier revista que se precie , lo incluye entre sus requisitos imprescindibles), sino de forma muy especial los integrantes de los grupos de trabajo de las sociedades científicas en general, y del PAPPS y semFYC en particular. Dada la influencia que éstas tienen deberíamos conocer de quien y como reciben financiación.
Como señala Padilla, el tema de la vacuna del VPH es de suficiente relevancia para mantener un debate científico, argumentado en pruebas y no en descalificaciones de Expertos embozados. En cualquier caso la categoría de “Experto” abre una interesante línea de negocio para las múltiples agencias de acreditación que nos certifican la vida.
(Reproducción del cuadro los Embozados de José Chavez Morado. Mexic-Arte Museo)

miércoles, 24 de abril de 2013

Algo huele a podrido en el mundo de las vacunas


 “Something is rotten in the state of Denmark”
Hamlet (Act I, scene IV) W.Shakespeare.

La Asociación Nacional de Informadores de la salud (ANAIS) publicó recientemente  nada menos que un “Manifiesto por una comunicación responsable en vacunación”. Si uno quiere hacerse una idea sobre su objetividad  no tiene más que echar un vistazo a su página web y ver sus socios “protectores “ y “ colaboradores”. De la misma forma que, si revisan las entidades que avalan y colaboran el citado manifiesto, puede comprobar que no son otras que Sanofi Aventis MSD y GSK ( fabricantes de Gardasil y Cervarix, las dos presentaciones comerciales de la vacuna contra el virus del papiloma humano, VPH). En este sentido no estoy más que cumpliendo una de las recomendaciones de su “manifiesto” , que anima a “conocer los vínculos entre las fuentes de información y quienes las promueven, así como desvelar su identidad si fuera pertinente para su correcta interpretación”. Y mi interpretación al respecto es que la presencia de ambas empresas invalida la posible fiabilidad del manifiesto, simplemente por sus evidentes conflictos de interés. Pero eso no parece que preocupe lo más mínimo a la ANAIS.
Otra de sus recomendaciones habla de lograr altas coberturas en vacunación entre los profesionales sanitarios constituiría un ejemplo para la población”. Parece deducirse que de lo que se trata es de que los profesionales se vacunen, da igual de qué. Implícitamente da a entender que las vacunas son siempre buenas, efectivas y seguras. La cuestión del coste no debería tenerse en cuenta,puesto que “los argumentos de tipo clínico deben diferenciarse de otros como los económicos para evitar la confusión en la audiencia”.
Sin embargo las autoridades sanitarias españolas si han empleado con reiteración estos argumentos (económicos) para justificar la entrada en vigor del Real Decreto Ley 16/2012  (que modifica radicalmente los sujetos con derecho a prestación sanitaria y la cartera de servicios a la que éstos pueden tener acceso) , así como todas las medidas de recorte y racionamiento que han ido introduciendo los diferentes servicios de salud. Parece que las vacunas  quedan  fuera del debate político, admitido de manera unánime que siempre son seguras y efectivas, y que en estos casos “el dinero no importa”  . Como ejemplo de ello el último Consejo Interterritorial aprobó un nuevo calendario de vacunación unificado para todas las comunidades autónomas, que incluye la vacunación a todas las adolescentes españolas contra el VPH.
En el lejano noviembre de 2007 se constituyó una plataforma de profesionales sanitarios, promovida por Carlos Alvarez- Dardet , a la que se adhirieron más de 8.000 ciudadanos, ( entre los que se encontraba más de la mitad de los catedráticos de salud pública de España), y en la que se solicitaba una moratoria en la inclusión en el calendario de vacunaciones de la citada vacuna, ante la ausencia de evidencias indiscutibles respecto a su efectividad, seguridad y coste-efectividad. De las autoridades sanitarias solo se obtuvo silencio. La industria farmacéutica  por su parte utilizó una interesante campaña publicitaria  (con la ayuda cómplice de algunas sociedades científicas) , para fomentar su uso, a través de las redes sociales , la difusión viral en Internet y la comunicación boca-oreja ( formapartedelahistoria.org y cuentaselo.org) , cuyo cenit (muy a lo Bigas Luna en Huevos de Oro) fue la construcción de un monumento que representaba el fin del cáncer de cuello de útero.
Las razones para aquella solicitud de moratoria siguen estando presentes. La revisión que sobre el tema realizó Juan Gervas sobre la cuestión en 2008 sestá  plenamente vigente.La semana pasada Enrique Gavilán  revisaba de nuevo la cuestión en el blog de Miguel Jara. El propio Miguel publicaba hace unos días que, hasta el momento, y solo en Estados Unidos se han pagado cerca de 6 millones de dólares en compensaciones por los daños causados por la vacuna contra el VPH , a un total de 49 personas. Otras 92 están pendientes de resolver de un total de 200 casos presentados. En España el análisis de los efectos adversos de esta vacuna no existe. Uno no tiene más que intentar notificar un posible caso de efecto adverso para comprobarlo.
Se desconoce cual es la relación entre coste y efectividad de la vacuna entre otras razones porque desconocemos la efectividad de la misma a largo plazo, la duración de la inmunidad que pudiera producir y la historia natural de la enfermedad. Brisson en el CMAJ estimaba que a partir de una efectividad inicial del 95% , con solo una disminución de un 3% anual de la protección vacunal se precisaría vacunar a 9080 mujeres para prevenir un caso.
Dadas las dudas sobre su necesidad, efectividad, seguridad y elevado coste, en pocas intervenciones estaría más indicada la retirada de la cartera de servicios y su financiación pública. Si embargo el acuerdo de las autoridades al respecto es total. La repercusión y debate sobre la decisión del Consejo Interterritorial de una decisión de esta importancia, nula. Algo huele a podrido en el negocio de las vacunas.
Fotografia: "hermoso" Monumento que celebra el fin del cáncer de cervix ( Diario Las Provincias)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Polvos, lodos y vacunas

“La vía comercializadora por la que se ha conducido el NHS está degradando a la población a la que sirve, al hacer que pasen a ser consumidores preocupados  sólo por lo que les apetece, en lugar de ciudadanos que tienden a asumir su condición de coproductores”
Julian Tudor Hart. 
La economía política de la sanidad.

Hace menos de una semana el grupo de Heyman y colaboradores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, analizaban en Lancet  las posibilidades de erradicación del sarampión, algo de lo que se lleva hablando desde hace 40 años. La cuestionada OMS, lo establecía como objetivo para el no tan lejano 2020. Para Heyman, cualquier objetivo de erradicación de enfermedades prevenibles a través de vacunas debería venir de la mano de fortalecer la inmunización rutinaria, específicamente en el ámbito de la atención primaria, tal y como señalaba la resolución de la World Health Assembly ya en 1988.
Lo cual tiene su justificación, habida cuenta de que aquellas regiones en las que se ha certificado la interrupción de la transmisión de virus, como los poliovirus ( Europa, América y el Pacífico Occidental) han sido aquellas en las que la  cobertura vacunal media, mediante servicios de inmunización rutinaria   aumentó significativamente ( para el caso de la DPT era del 78% en 1988  en esas regiones, mientras que en el resto era del 59%, diferencia que aún persistía en 2000).
Viene esto a colación en relación con un problema local de mi ciudad, Granada, que ya hemos comentado, pero que tal vez pueda tener una dimensión creciente si crecen los aficionados a los movimientos antivacunación que existen en otros países.
El elevado porcentaje de padres de esta última tendencia existentes en un determinado colegio público de Granada, ha acabado originando un problema de salud pública, no solo por la declaración de un número creciente de casos de sarampión, sino por la decisión de la Delegación de salud de  llevar el caso ante los tribunales. Asunto complejo éticamente y cuyo abordaje obliga inevitablemente a tomar decisiones impopulares por parte de las administraciones, como magníficamente explica Pablo Simón en su blog.
Posiblemente nadie esté exento de responsabilidad ante un problema de estas características. Ya señalaba Tudor Hart la importancia de aclarar si el servicio sanitario es un servicio público  de una sociedad, o un bien de consumo, como el de los televisores de plasma. Los entusiastas mensajes políticos de que uno puede y debe elegir continuamente, que todo es discutible y opinable, inevitablemente conduce a la idea de que uno puede tomar cualquier decisión en materia de salud, aunque sus decisiones perjudiquen a la sociedad de la que forma parte. Tudor Hart señalaba que “no hay que olvidar que lo que identificaba al NHS como tal era el hecho de que su producto era potencialmente en términos de incremento de salud de la población y no como actuaciones diversas que adquieren consumidores individuales".
La inmunidad de rebaño en una población no es algo negociable o discutible, si el objetivo último es erradicar enfermedades capaces de producir daño, e incluso muerte ( a no ser que uno piense que el virus del sarampión también tiene derechos protegidos por la constitución).
Las decisiones muy cuestionables tomadas por las instituciones sanitarias oficiales en los últimos años en esta materia respecto a otro tipo de vacunas ( desde el virus del papiloma humano a la gripe) , unida a la increíble ausencia de un calendario vacunal único en el mismo país (al haberse introducido este tema también en la lucha de mercado político) ha erosionado también la confianza en la credibilidad de las instituciones por parte de los ciudadanos respecto a este tema. Y por último el papel de "Pilatos" de ciertos profesionales sanitarios,que se lavan las manos ante el problema y desdramatizan la importancia de la vacunación ( ignorando los efectos que tiene para la comunidad) acaban de contribuir a la confusión reinante.
De aquellos polvos, estos lodos. Y los que vendrán si seguimos igual.

sábado, 6 de noviembre de 2010

A vueltas con las Vacunas ( The Science Based Vaccine Awareness Week)

Esta semana se celebra en Estados Unidos, The Vaccine Awareness Week, una delirante iniciativa dirigida por algunos de los líderes antivacunas americanas , como Joe Mercola y Barbara Loe Fisher, que pretenden convertir esta semana en un punto de reflexión sobre los graves peligros que acechan tras la administración de vacunas del tipo de la MMR o la DPT. Pero los editores de Science-Based Medicine no se lo van a poner fácil, contraatacando a través de la celebración,también en esta misma semana, de la Science Based Vaccine Awareness Week, la semana de la concienciación sobre los fundamentos científicos de las vacunas. Así andan.
Otros luchadores contra la superchería, como James Randi, del que ya hemos hablado aquí, han apoyado esta última iniciativa también.No es un problema nuevo. Ya comentamos los efectos que tuvieron algunos artículos, especialmente el de Andrew Wakefield, recientemente retirado de The Lancet, en que se relacionaba la administración de la triple vírica con ciertas enfermedades graves, como el autismo , lo que llevó a una disminución muy preocupante de las tasas de vacunación en ciertas regiones de Reino Unido, poniendo en peligro la inmunidad de rebaño.
Pero la polémica no se limita a países anglosajones. En la ciudad donde vivo, Granada, se vienen notificando, desde hace aproximadamente un mes  casos nuevos de tosferina o sarampión que, al margen de causar la consiguiente alarma entre familias y maestros, y poner en marcha la habitual caravana de charlas, hojas informativas y recomendaciones de vacunación o prescripción antibiótica según los casos, han generado una curiosa polémica ciudadana, en que parece que la vacunación infantil forma parte de los temas a debatir públicamente,del tipo de si los toros deben o no ser prohibidos, o si Mouriño es el mejor  entrenador para el Madrid. Hoy por ejemplo, el periódico de mayor tirada en Granada incluye una entrevista con una partidaria de la no vacunación, cuyo hijo asiste a un colegio público granadino donde parece que más del 20% de los niños no están vacunados "por razones ideológicas", y donde se han declarado ya catorce casos de sarampión, algunos graves.Las explicaciones de la "experta" no tienen desperdicio, recomendando el fomento de una vida sana y sobre todo, dormir adecuadamente.
En otros países, no es tan evidente que este tipo de comportamientos no pudiera tener consecuencias legales para este tipo de padres. Aquí de momento, andamos utilizando la concienciación y la información, respetando  la" libertad de elección" de los padres ( que parece que no se limita al centro docente, sino que también incluye la de vacunación de los hijos). Sin embargo, la revisión Cochrane del 2005 concluía de forma contundente que no existe demostración alguna de la relación entre la vacuna MMR y enfermedades como el autismo o  la enfermedad de Crohn, que la vacuna previene enfermedades que causan una importante carga de enfermedad sin vacunación, y que la falta de confianza en la vacuna ha causado importantes daños en la salud pública,
En su indispensable The political Economy of health care , Tudor Hart alertaba de los peligros de  " consumerizar" la atención sanitaria. Si  un sistema sanitario prima la elección de los pacientes por encima de todo, estos convencidos "antivacunas" están en su perfecto derecho de decidir  no vacunar a su hijo, aunque eso pueda tener consecuencias para la comunidad en la que habitan. Pero en ese caso lo que es más difícil de justificar es en función de que razón debe aplicarse la ley que limita el consumo de tabaco en ningún lugar público.
Así, mientras en España se presionó intensamente para la vacunación masiva de poblaciones en condiciones más que discutibles ( como ocurrió con la gripe A) y se utilizó alegremente el dinero público en vacunas de más que dudosa relación costoefectiva ( como fue el caso de la vacunación contra el virus del papiloma humano ),  se comprenden conductas individuales que pueden tener importante repercusión comunitaria  esperando que se solucionen solas.  ¿Para qué se pide entonces la cartilla de vacunación en los colegios?

jueves, 27 de agosto de 2009

Vacunas y veranos (2): de Papas y pescaderos

La vigilia la inventó un Papa que tenía un hermano pescadero”
Dicho popular, al que era muy aficionado mi abuela.

Hacíamos referencia ayer a los aparentes “olvidos” que genera la vacunación contra el VPH: olvidar las evidencias existentes, olvidar la pesquisa respecto a los efectos secundarios, olvidar que los intereses son muchos y poderosos….
En el mes de junio apareció en las noticias de Nature Biotechnology un interesante artículo de Cormac Sheridan analizando en profundidad la evolución de las vacunas como producto financiero, donde los recientes “pelotazos” de nuevas vacunas de última generación han modificado radicalmente un mercado hasta entonces moribundo: la aparición de Prevnar ( vacuna antineumocócica conjugada septavalente) en el 2000 y, sobre todo la comercialización de Gardasil supusieron el cambio de tendencia en este sentido, al que se ha añadido recientemente las grandes expectativas generadas por la “necesidad” de vacunación masiva contra LGE ( "la gripe esa" en palabras de Rafa Bravo). Las ventas de Gardasil han supuesto ingresos, según Sheridan, de cerca de 1.5 billones americanos de $ anuales para la compañía.
En la puerta esperan “nuevos descubrimientos científicos” que, de la mano de nuestros magníficos telediarios de las 9, solucionarán nuestras vidas. Según John Savopoulos, director de Vac Zine Analytics, los nuevos “caladeros” serán las nuevas vacunas pediátricas, las relacionadas con la prevención de las enfermedades del viajero, y aquellas destinadas a evitar infecciones antiguamente llamadas "nosocomiales", al que hay que añadir ahora el inevitable negocio de la gripe A /H1N1.
Los argumentos en estos casos, como ya pasó con la promoción de los llamados “Modelos de atención a enfermedades crónicas” suele ser siempre el mismo: es más rentable pagar mucho por una vacuna cara que evite una enfermedad que precise ingreso hospitalario, que realizar dicha atención. Lo que está bien en la teoría, pero queda por demostrar que sea cierto.
En el mismo número de JAMA al que nos referíamos en el último post, aparecía también un artículo de Rothman y Rothman en el que se describe el nivel de implicación de las empresas que manufacturan las vacunas en la financiación de programas formativos organizados por asociaciones médicas profesionales en USA en relación con la infección por VPH, el cáncer de cuello y los beneficios de la vacunación.. Para los autores es razonable que los médicos promocionen las intervenciones en las que creen, pero tienen dudas respecto a la forma de presentar la información: ¿es suficientemente objetiva? ¿refleja equilibradamente los pros y contras? El editorial de JAMA de Charlotte Haugh ponía también de manifiesto ciertos aspectos sorprendentes en la historia de implantación en el mercado de la vacuna: mientras que la primera autorización para el uso de la vacuna en USA se realizo en junio de 2006 (recomendando ese mismo mes el Advisory Comité On Immunization Practices la vacunación generalizada de las niñas de 11 y 12 años), los primeros resultados de ensayos de fase 3 con endpoints clínicamente relevantes (CIN 2/3) no fueron reportados hasta mayo de 2007, no habiéndose publicado resultados a largo plazo desde entonces. Así mismo la relación entre infección en jóvenes y desarrollo de cáncer 20 o 30 años después es desconocida: a pesar que la infección por VPH es una de las Enfermedades de Transmisión Sexual más prevalente la mayor parte de las infecciones son controladas por el sistema inmune. Y de la misma forma que no es posible predecir en que mujeres la infección persistirá, causará lesiones precancerosas o cáncer, tampoco es posible predecir que efectos tendrán la vacunación generalizada en la incidencia de cáncer de cuello dentro de treinta años . Haugh comenta que el verdadero efecto de la vacuna solo podría determinarse a través de ensayos clínicos y seguimientos a largo plazo. ¿Dónde están?
Para acabar, Sheridan da la clave en su articulo en Nature BT a través de las palabras de Savopoulos: si no se consigue incluir una vacunación en la recomendación sistemática ( léase calendario vacunal), la vacuna no se convertirá en blockbuster ( superventas).
No parece dificil adivinar quien puede ser pescadero y quien papa.
( Foto: pescadería en les Halles. Richelieu, Francia)