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jueves, 3 de noviembre de 2011

Sombras ( y luces) de las redes sociales

Hace poco más de un mes la British Medical Association publicó su guía para el uso de Social Media. No es ninguna novedad (como puede comprobarse en espacio como la página del BMJ de doc2.doc) el uso creciente de redes sociales entre médicos y estudiantes de medicina británicos  Las recomendaciones de la BMA son sensatas e intentan prevenir de los efectos secundarios que puede tener para un médico (o futuro médico) participar activamente en las redes sociales. Entre los puntos clave de sus recomendaciones se encuentran los siguientes:
•    Las redes sociales pueden difuminar la frontera entre las vida privada y la pública.
•    Los médicos y estudiantes de medicina deberían adoptar medidas de privacidad siempre que estén disponibles, siendo conscientes que no toda la información puede protegerse en la red.
•    Los deberes éticos y legales de protección de la confidencialidad son aplicables a cualquier medio.
•    Es inapropiado  publicar comentarios personales despectivos sobre pacientes o colegas en foros públicos.
•    Cualquier profesional que publica  post tiene la obligación ética de declarar sus conflictos de interés
•    Los médicos y estudiantes de medicina no deberían aceptar proposiciones de amistad en Facebook de pacientes actuales o pasados
•    Las leyes sobre difamación son aplicables a cualquier comentario publicado en la web que cuestione la capacidad personal o profesional.
•    Médicos y estudiantes deben ser conscientes de su imagen virtual y como ésta influye en su prestigio profesional.


Resaltaría especialmente dos. En primer lugar, puede parecer ingenuo exigir la declaración de conflictos de interés en un blog cuando buena parte de los médicos entrevistados en los tradicionales medios de comunicación ( radio , televisión o prensa) jamás lo hacen, incitando a menudo a los posibles pacientes a solicitar intervenciones sin justificación científica alguna. Pero no está de más reclamarlo. A fin de cuentas todo aquel que te paga puede condicionar significativamente tus opiniones.
En segundo lugar, creo que es importante ser especialmente cuidadoso con las medidas a tomar para mantener la privacidad en determinados lugares en que puede haber información muy alejada de nuestra actividad profesional.
No hay más que consultar la evolución de la disponibilidad de datos de tu perfil por defecto en Facebook ( una interesante iniciativa del consultor de IBM Matt McKeon) para comprobar que si  no te ocupas de establecer cuidadosamente las condiciones de acceso, buena parte de lo que eres puede ser de dominio público, con consecuencias no siempre agradables.
Hace unos días un par de estudiantes británicos publicaban un pequeño estudio como carta al editor en el BMJ. Diseñaron un cuestionario para evaluar el uso de Facebook y las condiciones de privacidad en 42 estudiantes, 20 residentes y 20 profesionales del staff . Los estudiantes eran el colectivo con un porcentaje mayor de perfil público en Facebook, seguidos por residentes y médicos de plantilla. Sin embargo, los que menos conciencia tenían respecto al hecho de que Facebook puede comprometer la integridad profesional de un médico eran precisamente éstos últimos. Aunque no se pueden sacar excesivas conclusiones sobre un estudio con tantas limitaciones metodológicas, es interesante la conclusión de los autores: si las redes sociales son mayoritariamente usadas por gente joven ( que son quienes mejor entienden su importancia en la sociedad moderna) no tiene mucho sentido que estudiantes y residentes no tengan una participación muy activa en el establecimiento de guías de uso de este tipo de instrumentos.
La prudencia en el uso de las redes no implica en modo alguno que haya que temerlas, como muy bien señalaba en el BMJ Margaret McCartney (nuestra admirada Médico general de Glasgow). Porque gracias a ella cada vez es más fácil desenmascarar a los múltiples farsantes (políticos, periodistas o médicos de pocos escrúpulos) que hasta que llegaron monopolizaban la opinión pública.

viernes, 12 de agosto de 2011

La dificil salida de la secta

Hace unos días, aprovechando el silencio de la noche, acepté la invitación a visitar el Facebook de alguien a quien había perdido la pista hacía tiempo. A pesar de la nocturnidad y alevosía del acto, no estuve en el mundo Facebook más allá de treinta segundos. Tiempo suficiente para dejar rastro, y despertar al ojo de Sauron que nunca duerme. Al volver a mi correo tenía ya el mensaje pegajoso de la secta de Zuckerberg , dándome de nuevo la bienvenida por volver al redil perdido. Hacía meses que me había negado a entrar, borrando sistemáticamente esas llamadas recriminatorias de que tengo 120 amiguitos pendientes de que les “ajunte” ( término ya obsoleto que se empleaba en mi niñez para autorizar peticiones de amistad pre”facebookianas”). Pero basta un minuto de debilidad, aunque sea nocturna y veraniega , para que vuelvas a sentir detrás de ti el aliento de la bestia.
No soy el único que detesta Facebook. Los hay mucho más poderosos e influyentes. Por ejemplo, el responsable de la interesante línea de Innovación del Washington Post, Emi Kalawole, quien publicaba hace un par de semanas un jugoso comentario con el título elocuente de “ Facebook , why can´t I quit you?. Kalawole había decidido eliminar su página de Facebook. Pero conociendo el posible desconcierto que pudiera generar en amigos, familiares, ex compañeros de colegio, novias abandonadas, y ancianas parientes estafadas, decidió avisarlo en su muro con una semana de anticipación. Pero nadie le tomó en serio; al fin y al cabo hasta hay una buena colección de páginas en Facebook que lleva el anacrónico título de “I Hate Facebook”. El periodista del Post lleva años utilizando Facebook; mantiene perfectamente salvaguardadas las condiciones de seguridad. Algo que todo creemos que hacemos también, pero no suele ser así: ya comentamos hace tiempo el interesante trabajo publicado en Medical Education por el grupo de Joanna McDonald en el que una cuarta parte de los médicos neozelandeses usuarios de Facebook no mantenían la privacidad de los contenidos de sus páginas, lo que permitía a cualquier paciente tener acceso a la disipada vida de muchos de ellos, sin el más mínimo problema.
Dejar tus datos expuestos a la curiosidad de cualquier mirón no es una cuestión baladí. Según cuenta Kalawole el trabajo de reportero en busca de noticias, comienza hoy buscando el Facebook del personaje en cuestión, ya seas Amina Arraf ( la supuesta lesbiana de Damasco que mantenía un blog) o el último imputado en el caso de News of The World ( que imaginamos utilizaría el rastreo en Facebook como rutina diaria).
Pero si al final uno decide abandonar la secta el procedimiento tampoco resulta fácil. Kalawole cuenta en su artículo la sucesión de trabas que va colocando Zuckerberg y sus amigos para evitar que huyas: primero te sugiere que simplemente la desactives, luego te pregunta por qué, más adelante te comunica que una vez” eliminada” quedará esperándote un tiempo, por si te arrepientes...
Para muchos la salida está en mudarse a la acera de enfrente, en este caso Google +. El tiempo dirá si es el mismo perro, pero con distinto collar.

martes, 8 de febrero de 2011

Hermion , Mordor y el i PAD

A social network is crucially different from a social circle, since the function of a social circle is to curb our appetites and of a network to extend them. Everything once inside is outside, a click away; much that used to be outside is inside, experienced in solitude.
Adam Gopnik. The New Yorker

La primera edición de Harry Potter apareció un año antes del lanzamiento de Google. En aquel primer libro, Hermión, la compañera de Harry, aún buscaba información sobre bebedizos de amor en la inmensa biblioteca de Hogwarts. Algo que los niños nacidos en este siglo ,posiblemente no acaben de entender bien: ¿  como es que siendo maga  Hermion no tenga  un IPad en el que trastear?
Así comienza un artículo muy interesante sobre información y tecnologías escrito por Adam Gopnik y  que publicará el 14 de febrero  The New Yorker ( cosas de la magia, vemos el futuro).
Ni la magia podía preveer que sucediera una  revolución tecnológica como la actual. Y menos aún que ésta viniera acompañada de una auténtica revolución social. De forma mordaz Gopnik pasa revista a la literatura generada en los últimos meses sobre lo que va a suponer Internet:¿ un futuro idílico o un mar de adversidades? ( en palabras de Hamlet)
En un extremo del espectro estarían los entusiastas de Internet ( lo que Gopnik llama Never Betters), el grupo equivalente a los que pensaron que el tostador inauguraba una nueva era de desayunos creativos . Estos creen que estamos en puertas de una nueva utopía, en la que “la información será libre y democrática, las noticias se generarán desde la base , el amor reinará y las galletas se hornearán solas”. Un ejemplo de ellos sería Clay Sharky, profesor de la Universidad de Nueva York. Para Gopnik sus ideas son tan simples que parecen sacadas de una caja de cereales. Al fin y al cabo, buena parte de las publicaciones difundidas tras la invención de la imprenta eran edictos reales y publicaciones de los regimenes autoritarios y no panfletos del hombre de la calle.
En el otro extremo están los alarmados ( Better Nevers) los que creen que todo hubiera ido mucho mejor si esto no hubiera sucedido nunca. En otras palabras , los herederos intelectuales de los que pensaron que con el tostador se menoscababa la armonía familiar. Gopnik elige como ejemplo de este grupo a Nicholas Carr autor de The Shallows ( Superficiales. ¿Qué el está haciendo Internet a nuestra mente?), que acaba de publicarse en España. Para él “mientras que un libro atrapa nuestra atención , aislándonos de una miríada de distracciones que llenan nuestra vida diaria, Internet hace justo lo contrario; está diseñado para dispersar nuestra atención. Sabiendo que la profundidad de nuestro pensamiento está ligada a la intensidad de nuestra atención , es difícil no concluir que adaptar el entorno intelectual de la red a nuestro pensamiento nos hace superficiales”.Ya Baudelaire se quejaba de los rumbos perniciosos que tomaba la sociedad parisina allá por finales de 1855.
En el medio andan los escépticos ( Even –wasers) los que creen que a lo largo de toda la historia de la humanidad esto ha sucedido siempre : “ por supuesto, las nuevas máquinas siempre lo arruinan todo. Pero cada generación tienen sus bárbaros, y cada generación también acaba asimilándolos”.
Para Gopnik los beneficios o perjuicios del mundo digital  no vendrán tanto de modificaciones en el comportamiento neuronal o en test de empatía , sino más bien en pequeños cambios en el humor, la vida, las costumbres o los mismos sentimientos.
El peligro no es que los usuarios de Internet pierdan su conocimiento del mundo; es que pierdan el sentido la proporción. Puedes llegar a pensar que los ejércitos de Mordor  no son solamente enormes y horrorosos ( que lo son) sino que son ilimitados e invencibles ( lo que no son)
Como siempre somos nosotros ( y no las máquinas)los que posiblemente tengamos  la solución al acertijo: simplemente apagando el ordenador se alivia bastante el problema
A pesar de las críticas,Carr comentaba ayer  de forma muy elegante el artículo de Gopnik en su propio blog: "la idea de que las redes sociales suban más que bajan el volumen de nuestra autoconciencia me parece especialmente acertada ". Lo cortés no quita lo valiente

viernes, 19 de noviembre de 2010

Manifiesto Abla.

Come senators, congressmen
Please heed the call
Don't stand in the doorway
Don't block up the hall
For he that gets hurt
Will be he who has stalled
There's a battle outside ragin'.
It'll soon shake your windows
And rattle your walls
For the times they are a-changin'.

The times they are a-changin'. Bob Dylan


Ya lo decía Dylan: cuando los tiempos cambian ( y cambian cada vez más a menudo) no conviene ignorar su llamada.
El encuentro de Abla  de hace quince días supone un primer paso para cambiar ciertas cosas.
Aquí se puede encontrar su manifesto y aquí como contactar con ellos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Si bebes, no twitees

Brian Vartabedian es pediatra digestivo en el Hospital infantil de Tejas. Es también el autor de uno de los blogs de mayor seguimiento en Estados Unidos, 33 charts.
En su blog publica, de vez en cuando, recomendaciones esquemáticas sobre diferentes aspectos relativos al uso de las redes sociales. Hace unos días, por ejemplo, escribía sobre las maneras de mantener una conducta lo más profesional posible en estos entornos: recordar que todo el mundo puede estar observando lo que escribes ( colgas, pacientes, jefes, hasta madres ) es una de ellas. Y por ello pensar con detenimiento lo que se escribe , huyendo de los impulsos viscerales puede ser útil; como él dice, después de beber no conviene twitear: a la mañana siguiente puedes arrepentirte de lo escrito.
Pueden parecer exageraciones gringas, pero ya comentamos hace apenas dos meses el interesante trabajo aparecido en Medical Education , en el que se encuestaba a 338 médicos neozelandeses recién licenciados, de los cuales el 65% poseían perfil de Facebook, un cuarto de los cuales no utilizaban las condiciones de privacidad establecidas, con lo que permitían el acceso a cualquier persona, de información privada de los médicos encuestados, no siempre la más recomendable ( por ejemplo, fotografías personales  bebiendo alegremente o en ocasiones alegremente borrachos), cuando no francamente comprometedora ( como la de unos tipos que formaban parte de una curiosa sociedad llamada “ Pervertidos Unidos”).
Hace poco más de un año también comentamos  otro interesante trabajo del Canadian Medical Association Journal en el que se alertaba sobre los peligros que podía tener para el mantenimiento de la confidencialidad ( y con ello de la confianza entre médicos y pacientes) ,la publicación de experiencias clínicas demasiado explícitas y que podrían permitir conocer la identidad de determinados pacientes.
Hace un par de días, el propio Vartabedian recomendaba seguir ciertas rutinas para no acabar engullido por las redes sociales, limitando el tiempo de uso a solo 30 minutos al día , mediante la inevitable renuncia a seguir todos los estímulos que pasan por nuestra puerta virtual. En su propuesta incluía meter en tu reader un número muy limitado de blogs de máxima confianza ( 5 , como mucho 10), seguir a solo a 50( máximo 100) tipos inteligentes en Twitter, escribir post de menos de 250 palabras ( yo ya me he pasado), utilizar Cinchcast ( que permite hacer micropodcasting de 5 minutos) y, por supuesto actualizar tu Facebook en caso de que lo tengas.
Posiblemente no seamos conscientes,todo lo que sería deseable, de lo que escribimos  Pero tal vez lo seamos aún menos de lo que tan alegremente mostramos y tal vez no quisiéramos.

viernes, 27 de agosto de 2010

La importancia de los amigos

A glass of wine with some friends

Talking into the wee hours of the dawn
Sit back and relax your mind
This must be, this must be, what it's all about
This must be what paradise is like
Oh this must be what paradise is like
So quiet in here, so peaceful in here
So quiet in here. Enlightment. Van Morrison.1990

No es preciso, creo, recordar la importancia que tienen en nuestra vida los amigos. Pero como tantas otras cosas que son importantes ( dedicar un tiempo a jugar con tus hijos, disfrutar de los múltiples encantos de tu pareja, beber tranquilamente una copa de Lagavulin, escuchar con los cinco sentidos y la luz apagada Enlightment de Van Morrison) habitualmente quedan ahí relegadas a la espera de que haya algo de tiempo para poder atenderlas. Y mientras, vamos perdiendo la vida ocupados con el trabajo, los desplazamientos al mismo, las tareas de la casa, las compras innecesarias y, sobre todo,más trabajo.
Aunque suene a canciones horteras de aquellas que en su día cantaba Roberto Carlos ( "yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar") tener amigos, además de constituir una de las cosas que más ratos felices aporta a la vida, es una gran fuente de salud, y no tanto screening. Pero se prefiere ( quizá por razones de tiempo) pasar una tarde haciéndose un PSA que dedicarla a tomar un café con ese viejo amigo que hace tiempo que no vemos.
House, Landis y Umberson ya decían en Science en 1998: "las relaciones sociales o la relativa falta de ellas, constituyen un riesgo mayor para la salud, rivalizando con el efecto de factores de riesgo bien establecidos como el tabaquismo, la hipertensión, los trastornos de los lípidos, la obesidad o el ejercicio físico".
Y ahora dos grupos de psicólogos de las universidades americanas de Provo en Utah y Chaper Hill en Carolina del Norte publican en PLoS un metanálisis sobre la relación entre las relaciones sociales y la mortalidad. En su estudio revisan 148 estudios con un total de 308849 participantes y obtienen el resultado de que disponer de relaciones sociales sólidas aumenta un 50% la probabilidad de supervivencia ( OR=1.5 con intervalo confianza del 95% entre 1.42-1.59). Y los hallazgos son consistentes independientemente de la edad, el sexo, el estado de salud inicial, la causa de muerte y el periodo de seguimiento. Su conclusión también es que la influencia de las relaciones sociales sobre la mortalidad es comparable y está tan bien establecida como con otros factores de riesgo.
Entre aquellos amigos tan entrañables que pescaban ranas y bebían vino,  de la magnífica La Fortuna de Vivir de Jean Becker ( con el gran Jacques Villeret) y las obsesiones salubristas de  Sexo en Nueva York, me quedo con los primeros. 
  


Notas: Fotografía: amigos en el Mulhacén en 2010. Trailer de la película la Fortuna de Vivir

jueves, 8 de julio de 2010

La importancia de las redes

La fuerza de la costumbre nos lleva a repetir una y otra vez lo que hacemos, aunque existan dudas razonables sobre su utilidad. Algo de eso ocurre con los métodos y técnicas formativas, muchas de las cuales han demostrado ser muy poco efectivas para producir cambios reales en el desempeño profesional ,pese a lo cual seguimos utilizándolas sin medida. Por ejemplo, las revisiones sistemáticas de la   Cochrane , y en especial el famoso trabajo de Bero y cols hace más de 10 años, nos permitieron saber  que las clases tradicionales ( en las que el alumno se limita a escuchar) o la mera diseminación de materiales impresos  ( guías,protocolos,algoritmos...)  son estrategias generalmente inefectivas para producir cambio. Pese a la "evidencia", clases y protocolos siguen siendo instrumentos ampliamente utilizados en todas las organizaciones.
Otra estrategia de moda ha sido la llamada formación en cascada o Formación de Formadores.Es decir, formar a unos expertos para que a su vez formen a otros profesionales de la organización,. En un precioso trabajo publicado hace unas semanas en el Social Science and Medicine por el grupo holandés de Erik Jippes de la Univeridad de Groningen, deciden comparar el efecto de un programa intensivo de Formación de formadores con el que tiene la mera estructura de las redes sociales ( fuertes y débiles )  de los médicos a la hora de implantar una determinada innovación,. En este caso se trata de una innovación educativa,  como es la realización de la evaluación de las competencias profesionales  de los residentes y el correspondiente feed back a los mismos.
Las conclusiones del estudio son interesantes: el factor que más influye en la diseminación en la organización de una nuevas técnica ( en este caso la evaluación y feed back a los residentes) es el entramado de redes socilaes ( fuertes, pero también débiles) que existen entre los profesionales.En mayor grado que la formación : un curso reglado de 2 a 6 días de Formación de Formadores no consigue producir el mismo efecto, aunque aumente los conocmientos y habilidades de los participantes.
Una cosa es realizar un curso, que sirva además para la carrera y los puntos de las oposiciones, y otro bien distinta, que eso sirva para cambiar nuestra conducta profesional. Y para ésto la influencia que tienen nuestros pares, con los que formamos redes informales y a menudo inconscientes de lo que llaman los autores " amigos y enemigos", pueden ser mucho más decisivas a la hora de que al final implantemos o no una dteeerminada innovación.
No es un problema menor si analizamos las cifras de dinero invertido en formación. 

viernes, 11 de septiembre de 2009

Barbacoas y vínculos débiles







(Publicado hoy en Diario Médico).








" La vuelta al trabajo se asocia a menudo a síntomas ansiosos o depresivos, alcanzando incluso la respetable categoría de síndrome: el ya famoso síndrome postvacacional, aún no incluido en el DSM IV. Aunque parece que tampoco las vacaciones son inocuas, como señalaba el reportaje “Imposible desconectar” del diario El País del pasado 5 de septiembre: un buen porcentaje de profesionales se ven afectados de una nueva adicción (crackberry) , incapaces de desconectar de sus obligaciones profesionales, siempre pendientes del correo o de la Blackberry. Por lo que se deduce del artículo, para algunos ejecutivos es malo que te llamen, pero peor aún que no lo hagan: puede ser un signo ominoso de que contigo ya no cuentan.
Los cálidos días del septiembre son terreno propicio para compartir fotos, recuerdos y barbacoas con amigos y vecinos. Y aunque a menudo estas reuniones son tan pesadas como grasientas, rechazar la invitación de su vecino puede ser un imperdonable error en su carrera.
En 1973,uno de los investigadores más importantes en el campo de las redes sociales, el profesor Mark Granovetter (entonces en Johns Hopkins y después en Stanford), publicó un trabajo ya clásico sobre “la fortaleza de los vínculos débiles” ( The Strenght of Weak Ties, American Journal of Sociology.1973;78(6):1360-80), en el que establecía que la fuerza de un vínculo interpersonal es una combinación de tiempo, intensidad emocional, confianza mutua y servicios recíprocos. Clasificó los vínculos en fuertes, débiles o ausentes; mientras que los lazos fuertes determinan habitualmente compromisos a largo plazo (amor, amistad), los débiles no. Se tienen lazos fuertes con los amigos o los amantes, débiles con los simples conocidos (el vecino que invita a la barbacoa).
Aunque las personas con las que mantenemos vínculos fuertes pueden tener mayor motivación para ayudarnos (por ejemplo, a la hora de buscar trabajo), aquellos con los que estamos débilmente vinculados, pueden brindarnos muchas más oportunidades: al moverse en entornos distintos al nuestro, acceden a información diferente y disponen de contactos distintos.
En posteriores trabajos, Granovatter demostró que, en entornos de gestión, la mayor parte de la gente conseguía trabajos a través de sus vínculos débiles ( 35.5% frente a 15.8% obtenidos a través de relaciones estrechas), lo que se mantenía también en profesionales, pero no así en trabajadores con menor grado de cualificación. En definitiva, las oportunidades para conseguir trabajo, para promocionar , para cambiar de vida, son más factibles a través de simples conocidos, que a través de los grandes amigos..
En la era de Internet y la 2.0 necesitaríamos saber mucho más de redes sociales y su influencia en las organizaciones sanitarias clásicas. Por ejemplo, sería interesante conocer el mapa de vínculos (fuertes y débiles) en las organizaciones sanitarias españolas. Sin embargo, sabemos muy poco respecto a ello.
Granovetter describió también que en materia de conocimiento, las nuevas ideas se transmiten mucho más fácilmente a través de vínculos débiles, lo que confirmaron también otros autores(Rogers, Fine y Kleiman): estos últimos señalaban la paradoja de que grupos de individuos , muchos de los cuales no mantienen contacto entre sí, pueden ser capaces de generar conocimiento con difusión en sectores sociales tan amplios como distante. Un ejemplo de la capacidad de producir impacto de las redes débiles es la iniciativa de Gripe y calma , constituida por un importante número de bloggeros del sector sanitario (entre los que me incluyo), capaces de construir un mensaje único destinado a tranquilizar a la población respecto a la epidemia de Gripe A H1N1. Más allá de la valoración de la iniciativa en sí, resulta sorprendente la capacidad de difusión e impacto de una iniciativa semejante, de la que se ha hecho eco el propio BMJ (BMJ 2009; 339: b3471).
El diseño de nuevas organizaciones sanitarias no debería ignorar el papel de estas nuevas formas de relación social. Mientras tanto, disfrute de la barbacoa."

jueves, 4 de junio de 2009

¿Quien investiga sobre gestión en Atención primaria?

Menos del 4% de los proyectos financiados por el FIS entre 1996 y 2002 proceden de Atención primaria. Pero como todo es susceptible de empeorar se pasó de un 5.8% del total de la financiación en 2005 al 1.2% en 2008 ( García Olmos 2009). Una demostración más de la excelente situación y peso de la Atención primaria en España.
Tenemos diecisiete servicios de salud con un número diverso e importante, de gerencias, distritos o comarcas de Atención primaria. Cada una de ellas tiene su correspondiente plantilla de gestores, desde el gerente hasta sus diferentes técnicos de apoyo. Cada servicio sanitario implanta cada año un amplio abanico de intervenciones organizativas, casi siempre en líneas muy similares ( Modelos de Gestión de la Calidad Total, autoevaluaciones EFQM, gestión clínica, gestión por procesos, competencias, modelos de objetivos, carteras de servicios...), pero con el mensaje más o menos explícito de que su enfoque es único. Pero apenas sabemos si funcionan, qué factores determinan su éxito o fracaso.
Para las Jornadas de Investigación en Atención Primaria, que ya comenté, revisé los artículos publicados en los cuatro últimos años en las cinco revistas en las que habitualmente se publican trabajos científicos en materia de gestión sanitaria (Atención Primaria, Medicina Clínica, Gaceta Sanitaria, Revista Española de Salud Pública y la Revista de Administración Sanitaria), siguiendo el criterio que empleó en su excelente trabajo de evaluación de la reforma de Atención Primaria Antonio de Lorenzo-Cáceres. De revisar revistas extranjeras mejor no hablamos ( sobre la reforma de la Atención Primaria en el periodo 1984-2004 de Lorenzo-Cáceres encontró solo un 8.4% publicados en revistas internacionales).
Limité la búsqueda a trabajos sobre gestión en Atención primaria obteniendo 260 referencias. Predominan las opiniones y las revisiones (solo el 46% de ellos eran originales). Se publica en Atención Primaria de forma mayoritaria ( 62% ), tendencia que ya señalaba de Lorenzo-Cáceres ( 52.7% en su trabajo). Cataluña (40%) y Madrid (21%) dominan en el reparto por el origen geografico de los autores, pero en las revistas madrileñas la proporción de artículos de Madrid se dobla ( 44%) y en las editadas en Barcelona la proporción de artículos originados en Cataluña llega al 76%. Los principales temas de publicación eran sobre farmacia, evaluación de servicios y las intervenciones en la interfase entre niveles. Sin embargo, las principales innovaciones organizativas puestas en marcha y ampliamente publicitadas, apenas tienen reflejo en las publicaciones: aspectos tan relevantes como el uso de la Historia clínica electrónica, la Gerencia única, la Acreditación , los Procesos asistenciales , la Gestión clínica o las Enfermeras de enlace apenas llegan a 12 referencias en total.
Pero tal vez lo más sorprendente para mi es el dato de que los que investigan sobre gestión en Atención primaria no son los gestores sino ¡los propios profesionales asistenciales¡. Solo el 18 % de los trabajos sobre gestión en Atención primaria proceden de los propias estructuras de gestión. Las instituciones académicas tampoco aparecemos muy bien libradas (un 22% incluyendo centros universitarios y no universitarios, como el mío). En cambio, sorprendentemente, redes no formales de trabajo como la de los Seminarios de Innovación en Atención Primaria organizados por la Fundación de Ciencias de la Salud y la OMC alcanzan el 7%. Por cierto mañana se celebrará un nuevo seminario de ello, con información muy interesante disponible en su web en relación con el diagnóstico.
Aplicando el wordle a los primeros autores de los 260 artículos seleccionados sale el pantallazo que encabeza este comentario. Habla por si sola.