Pues sí, al final hubo suerte;y en cierta forma algo de "justicia poética".
Como la prensa, la radio y la televisión local en estos casos sirve de bien poco ( al riesgo de hacer leña del árbol caído que tiene perder, se opone el de creer que ganar simplemente un campeonato de fútbol puede cambiar un país). Pero si uno revisa la prensa internacional parece unánime la idea de que, por una vez y sin que sirva de precedente, se acabó imponiendo la justicia y ganó el mejor.
En la interesante colección de imágenes del Mundial que incluye The Guardian se incluye el anuncio de la nueva versión de Karate Kid , protagonizada por el incomensurable actor holandés Nigel de Jong.
Pero la cuestión no es que a este buen hombre no se le ocurriera forma más acrobática de parara a Xavi Alonso, sino la inefable respuesta del presidente de la FIFA, Joseph Blatter disculpando la actuación del árbitro del partido, calamitosa para la mayor parte de los críticos europeos.
Para Blatter el problema es que el partido era " muy difícil". Indiscutible razón. Como también debié serlo el partido en que Alemania venció a Inglaterra gracias a que el árbitro ignoró un gol que entré más de medio metro, o aquel en que Argentina ganó a Mexico con un gol en clamoroso fuera de juego.
Equivocarse es humano. No corregirlo ni reconocerlo es estúpido. Es lamentablemente frecuente en que según se avanza en la escala de mando, sea cual sea la organización, disminuye la capacidad de ejercer una sana autocrítica: los culpable siempre son los demás, y para nuestros errores siempre hay razones. Como que los partido son difíciles. En ese caso qué mejor recurso que aprender a jugar a King fu en los partidos de fútbol como señala este bonito video del Guardian