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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Lost in translation: lo que se perdió en Astana


Desde principios de año, la Organización Mundial de la Salud ha venido coordinando el trabajo de elaboración de la nueva Declaración sobre Atención Primaria de Salud (APS) de Astana, en función de las diferentes aportaciones recibidas de las reuniones de trabajo y de las opiniones de los expertos. El último borrador incluía aspectos sustanciales que sorprendentemente no se reflejan en la Declaración definitiva. Algunos de los más relevantes son los siguientes:
1.- El “propietario” de la Declaración.
En el último borrador, al igual que ocurría con la Declaración de Alma Ata de 1978, la propia Conferencia Internacional asumía la autoría y dirección del documento. En la definitiva Declaración de Astana , por el contrario son los gobiernos los que se apropian de ella:
Así, el borrador se iniciaba señalando que “ la Conferencia Global sobre Atención Primaria de Salud, reunida en Astana este 25 de octubre de 2018, reafirma los compromisos expresados en la ambiciosa y visionaria Declaración de Alma Ata de 1978…. "Por su parte la Declaración  definitiva indica que “ Nosotros, los jefes de estado y gobierno y representantes participantes en la Conferencia Global sobre APS…”.
2.- La rotundidad a la hora de definir las fortalezas de la APS.
En el borrador no hay dudas sobre la importancia de la APS: "Afirmamos que el fortalecimiento de la APS es la forma más equitativa, efectiva y eficiente  para mejorar la salud física y mental de las personas” ( We assert that strenghtning PHC is the most equitable, effective and efficient approach to enhance people’s physical and mental Health). En la versión final la convicción es algo menor: “Estamos convencidos  de que el fortalecimiento de la APS es la forma más equitativa, efectiva y eficiente  para mejorar la salud física y mental de las personas” ( We are convinced that strenghtning PHC is the most equitable, effective and efficient approach to enhance people’s physical and mental Health).
3.- Del lamento al reto sobre los que siguen sufriendo problemas de salud por las condiciones en las que viven.
En el borrador se señalaba: "Lamentamos ( ¿o mejor deploramos?)  que mantenerse sano siga siendo un desafío para muchas personas, en especial para los más pobres o vulnerables, los niños y jóvenes, las personas con discapacidades, las que padecen infección por VIH o sida, los ancianos, las personas indígenas, los refugiados, desplazados dentro del propio país, y los migrantes”( “We regret that remaining healthy is challenging for many people particularly for those who are Poor,Vulnerable,Children, youth,Persons with disabilities,People living with HIV/AIDS,Older people,Indiginous people,Refugees,International displaced persons, Migrants”).
La Declaración final lo reduce a un desafío más a abordar: “permanecer sano es un reto para muchas personas , en especial los pobres y las personas en situaciones vulnerables" (Remaining healthy is challenging for many people, particularly the Poor and People in Vulnerable situation). Cuestión de síntesis supongo.
4.- Lo que se quedó en el tintero del conocimiento
En el borrador se señala que “ aplicaremos el conocimiento de lo que funciona y lo que no para mejorar resultados en salud " (We will apply knowedge of what works and what does not to improve Health outcomes ), mientras que la aplicación del conocimiento sobre lo que no funciona desaparece, como si la reversión de procedimientos médicos basados en la evidencia no fuera importante.
5.- La misteriosa desaparición de los profesionales de la APS en el triángulo de Astana. Ya lo señalamos hace unos días. En el último borrador de la Declaración se señalaba claramente quienes forman el equipo básico de APS:  "Generaremos trabajo decente y compensación adecuada para los trabajadores de la salud tales como médicos de familia, enfermería, matronas, farmacéuticos, trabajadores sociales y otros trabajadores de la salud" ( “We will create decent work and adequate compensation for Health workers, such as family doctors, nurses, midwives, pharmacists, social workers and other Health workers”). En la Declaración final se sustituyó por una misteriosa mención a los profesionales de la salud en donde ( en sentido estricto cabrían desde patólogos o genetistas a anestesistas (We will create decente work and appropriate compensation for Health professionals and other health workers).
6.- Rebajando las exigencias a terceros. Respecto a la controvertida inclusión de socios y stakeholders ( en donde caben desde los pacientes, la academia la sociedad civil hasta las organizaciones religiosas y el “sector privado” ), se relaja su nivel de implicación. Así en el borrador se indicaba que “ los stakeholders deberían facilitar y ayudar a los países con suficientes recursos humanos, tecnológicos, financieros o de información" (SH should facilitate and help countries to direct sufficient human, technological,financial and information resources to PHC), que queda limitado en la final a “ el apoyo de los stakeholders podrá asistir a los países  dirigidos a suficientes recursos humanos, tecnológicos, financieros y de información" ( SH support can assist countries to direct sufficient human, technological, financial and information resources to PHC).
7.- ¿Implicación o compromiso?
Al igual que en la metáfora de la diferencia de implicación entre cerdo y gallina en los huevos con jamón se modifica del borrador a la versión final hasta donde se debe apostar por Atención primaria. Asi en el borrador se habla de  que " fortaleceremos sistemas de salud basados en APS, esenciales para alcanzar la cobertura universal en salud" mientras que en la versión final se menciona simplemente que "fortaleceremos los sistemas de salud invirtiendo en Atención Primaria de Salud".
7.- Y por último, y desvirtuando completamente la declaración se inserta un aspecto no comtemplado previamente y que dice así en la declaración final de Astana: "La APS se implementará de acuerdo a la legisdlación nacional, el contexto y las prioridades (PHC will be implemented in accordance with national legislation, context and priorities).
Si al final cualquier cambio debe estar acorde a lo que cada gobierno decida, ¿para qué sirve una declaración?

En la somnolienta e hipnótica Lost in Translation de Sofia Coppola nadie supo nunca que le dijo al oído Bill Murray a Scarlett Johansson, secreto que Murray jura que se llevará a la tumba.
Tampoco nosotros sabremos por qué se perdió en el último paso todo lo que desapareció de la declaración de Astana.

domingo, 31 de agosto de 2014

Saber quienes son... los que están pisando

 “Vi las luces avisando, me habían encontrado
Después de dos días, sin ver ningún barco
No eran amigos, la policía me estaba apuntando
Por nacer y vivir en el sitio equivocado.
Saber quienes son, los que están pisando
Decirles que no, que no van ganando”
Equivocado. Jayro Zabala. De Pedro

En La mujer del chatarrero, del director Danis Tanovic, Senada, la madre de una familia de etnia gitana que malvive del escaso dinero que consigue su marido de la chatarra acude al servicio de urgencias de un hospital por dolor y sangrado vaginal. Es atendida y diagnosticada de aborto espontáneo. Le informan adecuada y educadamente de que precisa un legrado. Pero si no abona la cantidad de casi 1000 marcos ( algo imposible para la familia) el director del hospital no autoriza su tratamiento. Son las reglas de un sistema en el que la privatización de los servicios públicos ha llegado a un adecuado grado de desarrollo. En el resto de esta fría y angustiosa película se puede apreciar como estas situaciones adquieren la condición de inevitables: la desesperación del chatarrero por conseguir dinero para comprar una batería, pagar la factura de la luz o poder sufragar el legrado; la resignación de la mujer a su suerte, negándose a acudir al hospital porque sabe que le volverán a rechazar; la impotencia de los profesionales ante normas ajenas que no permiten atender a una enferma sin tarjeta sanitaria. Todo parece obra del destino, ante el cual nadie puede hacer nada. Nadie es culpable. Si Senada empeora y muere será simplemente una fatalidad más.
Mañana hará dos años que entró en vigor en España una norma infame ( el Real Decreto 16/2012) que excluye del derecho a la asistencia sanitaria a una buena parte de las personas residentes en el país, en especial los que nacieron en el lugar equivocado que cantaba Zabala.
El gobierno español sigue manteniendo esta situación vergonzosa y humillante para un país mínimamente civilizado, incumpliendo recomendaciones de diversos organismos internacionales, desde las Naciones Unidas al Consejo de Europa. Aún así, el presidente español y sus múltiples corifeos, siguen negando la evidencia, intentando convencer y convencerse de que en España la asistencia sanitaria es universal puesto que en urgencias se atiende a cualquier persona.
La película de Tanovic es un buen ejemplo de las trampas que implica el concepto. En realidad lo que la norma española aparentemente respalda es la atención a emergencias, algo que se sigue realizando hasta en los estados más despiadados ( en todos no, puesto que como hemos visto recientemente en Gaza , en Siria o Irak no hay escrúpulos para bombardear incluso los centros sanitarios). Hay que ser muy miserable para no taponar la hemorragia de una persona que se desangra. Aquí parece que aún lo hacemos, aunque luego le facturemos el taponamiento.
Pero puesto el parche, administrado el analgésico, diagnosticado el cáncer, el problema sigue estando presente. Ese paciente convertido en invisible desde el momento en que abandona la puerta sigue necesitando un legrado, la colocación de una fijación externa , el drenaje de un derrame pleural, un antidiabético oral , un stent que le evite el infarto definitivo, un tratamiento quimioterápico para un cáncer que aún tiene un aceptable pronóstico. ¿Es eso urgente? ¿Dónde acaba la urgencia? ¿Un tratamiento imprescindible para poder continuar viviendo es o no urgente? ¿Es superfluo tal vez? ¿Lo es para los que nacieron en el lugar equivocado, pero no lo es para los que lo hicieron en el sitio correcto?
Al gobierno optimista  los brotes verdes no le dejan ver el bosque. La Ministra homeopática, el consejero charcutero y demás familia se felicitan de la buena marcha de la economía, del “salvamento” de la sanidad pública , de la aplicación de normas como la Orden SSI 1475/2014 por la que se regula el contenido y procedimiento de suscripción de procedimiento del convenio especial de prestación de asistencia sanitaria. Han tardado nada menos que dos años en elaborar una norma que permitirá  recibir asistencia sanitaria a aquellos inmigrantes en situación irregular que puedan documentar que llevan residiendo más de un año en el territorio nacional, estén empadronados y puedan pagar 60 euros al mes ( 157 si tienen más de 65 años). En definitiva, un oximoron. Porque ¿alguien cree que una persona que nació en el lugar equivocado, que atravesó un mar en patera y anda cada día con la angustia de ser detenido y deportado va a presentarse en una oficina del INSS con sus papeles en regla a pagar lo que no tiene?
La mujer del chatarrero nos acerca al bosque que tapan los brotes verdes. El que no vemos o no queremos ver. En cualquier caso no está de más recordar mañana y cada día quienes son los que están pisando.

jueves, 28 de agosto de 2014

Dos días, Una noche...sin escándalo




Sandra es una trabajadora escasamente cualificada que trabaja en una modesta empresa de placas solares. Sus jefes deciden un buen día despedirla ante la situación de crisis generalizada, algo tan cotidiano que apenas merece atención. Pero antes de hacerlo le proponen un juego cruel: si consigue que dieciséis de sus colegas renuncien a su paga extra anual ( 1000 euros) ella mantendrá su empleo. Sandra dispone de un fin de semana( de viernes tarde a lunes mañana) para convencer a sus compañeros de que sus necesidades de trabajo son más importantes que sus requerimientos de dinero.
Desconocemos si es un caso real, pero tampoco sería excesivamente inverosímil. La historia constituye el argumento de la última película de los hermanos Dardenne (Luc y Jean-Pierre) , reconocidos directores belgas caracterizados por la realización de un cine eminentemente social,de escasa contemporización. En este caso decidieron contar como protagonista con una verdadera estrella ( Marion Cotillard) y no solo con actores no profesionales. Cotillard, posiblemente una de las mejores actrices actuales, borda el papel de mujer angustiada ante una decisión absurda.
En poco más de 48 horas de desasosiego Sandra recorre,con la ayuda de su marido, los domicilios y ubicaciones de sus compañeros a la búsqueda de un milagro.
La película ha sido unánimemente aclamada por la crítica de medio mundo, desde el New York Times a The Guardian. The Economist en un ejercicio de hipocresía asombroso , le dedica un artículo muy elogioso de significativo título: “Dos días, una noche, sin escándalo.” Llega a decir que la película de los Dardenne “profundiza en los devastadores efectos de los actuales problemas financieros que asolan los países occidentales mejor que cualquier otra película realizada hasta la fecha”.
Describe los sentimientos encontrados de cualquier espectador de bien, que se debate entre el deseo de que Sandra consiga su objetivo por un lado, y la evidencia de que para todos sus compañeros esa prima es también imprescindible. En boca de uno de ellos: “ será un desastre para mi si la mayoría vota a tu favor. Pero espero por tu bien que lo hagan”.
Devastadores efectos, dilemas inhumanos y atroces, generados por las propias políticas económicas que fomenta The Economist, y que aplican sin rechistar todos y cada uno de los gobiernos europeos, solo diferenciados en el color de la bandera.
Como muy bien señalaba The Guardian en su crítica a la película, la paradoja está en que el comprometido cine de los Dardanne es consumido mayoritariamente por una élite burguesa de la que forma parte posiblemente buena parte de la redacción de The Economist. Gente como nosotros, capaz de sentir empatía ( adquirida en algún curso de técnicas de gestión) por las miserias de los que nos rodean desde la cómoda butaca de un cine. Tristeza y comprensión que se desvanece al encenderse las luces.
Puede pensarse que no es más que una película realizada para ganar dinero. Pero tal vez deberíamos pensar si una trampa como la planteada en ella no la estamos viviendo todos nosotros de manera implícita. De forma subrepticia, nuestro gobierno ( como el resto de los gobiernos europeos, de los que no es más que el último de la fila), ha conseguido imponer una siniestra disyuntiva: para mantener los empleos de los que “estamos dentro” es imprescindible la precariedad, inestabilidad, y extorsión de lo que “están fuera”. Los sindicatos, prácticamente abatidos ( tanto por sus propia corrupción como por la ofensiva contundente de los que detentan el poder), colaboran resignadamente en la infamia: al fin y al cabo los que aún son trabajadores están dentro; los de fuera no existen.
Como ellos, aceptamos resignadamente las decisiones de los gobiernos autonómicos de no cubrir ausencias en los centros sanitarios, de tolerar contratos indignos, de castigar con el ostracismo griego los rechazos de éstos, de ( en el mejor de los casos) sacar plazas a concurso con cuentagotas. Mientras tanto colegios, sindicatos y sociedades profesionales andamos profundamente consternados desde la butaca del cine.
Xan Brooks escribe en The Guardian: “ Dos días, Una noche nos enseña que la lucha es siempre valiosa, sea cual sea el resultado. Aunque Sandra pierda , al final habrá ganado”.
Para aplicarnos el cuento.

jueves, 31 de julio de 2014

Historia de dos ciudades (2ª Parte)

A diferencia de la tranquilidad londinense del libro de Dickens, donde los médicos con plaza en propiedad se lamentan del próximo recorte de la paga extra , en la incierta Paris  de los trabajadores precarios la situación recuerda cada vez más al angustioso ambiente de la Dayton de la película In Time. En ella  los ricos no envejecen  pero solo viven 25 años si no son capaces de rellenar sus “relojes de vida"; ganan tiempo a costa de conseguir el “tiempo” ajeno, rigurosamente protegidos de los pobres, cuyo trabajo apenas da para prolongar algunas horas la vida además de cubrir las necesidades más elementales.
Recién terminada la OPE del Servicio Regional de Salud canario se aproxima  la del Servicio Madrileño, antes de dar paso al del Aragonés. Siempre un exiguo número de plazas que atrae como el flautista a los niños de Hamelin en busca de algo más de tiempo mientras los que somos aún ricos buscamos la forma en que nos prologuen la edad de jubilación. Algunos pasarán la barrera del trabajo estable ( veremos en que condiciones), tras invertir tiempo y dinero en el carrusel opositor que recorre España, quizá por última vez. Para el resto el futuro viene empaquetado en las 255 medidas que esperan el momento propicio para ser aprobadas ante el silencio de los corderos: eliminación de plazas vacantes, no creación de nuevas plazas , “contención de las ofertas de empleo público” ( bonito eufemismo), limitación de personal interino, laboral o eventual. No hay futuro en el sistema público pero tampoco en formas alternativas de gestión , que no sean la simple explotación  mediante contratos miserables.
Los que aún tenemos tiempo, desde el otro lado de la valla animamos a incautos estudiantes y residentes a que abracen la fe de la medicina de familia con los mandamientos que nos dejó Starfield: accesibilidad, coordinación, integralidad, longitudinalidad. Principios sagrados  que muy pocos tendrán la opción de practicar.
Cuando se inició la reforma de la Atención Primaria en España y se creó la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria, durante una larga temporada sus presidentes, vicepresidentes , vocales y responsables apenas pasaban la treintena de años. Esa generación y después la mía ocupó la posición y no tiene ninguna gana de abandonarla. Como en el resto de la profesión y sus instituciones ( colegios, sindicatos, escuelas) es muy raro encontrar dirigiendo  a alguien por debajo de los 50 años. Ha tenido que ocurrir un fenómeno externo (la aparición de Podemos) para que los partidos políticos  comiencen a plantearse dar algo más de paso a gente “joven” de 40 años.  Se dice que “están verdes”. Otros tipos aún más verdes son capaces de hacerse millonarios creando Facebook, Google, o Twitter  con menos de 30 años.
Evidentemente no se trata de reemplazar todos los cargos directivos por yogurines. El siempre lúcido José Ignacio Lapido ( único músico al que se le permite escribir la columna principal de opinión en un medio español, Granada Hoy) alertaba contra ello el domingo: “vale lo acepto: podemos ceder a la tentación de creer que la juventud es el remedio universal para los problemas de liderazgo en los partidos políticos, pero corremos el riesgo de que en lugar de un programa electoral nos vendan un tratamiento antiarrugas. Y en vez de ideas, fotos.”
De poco serviría una simple sustitución de caras , sino se cambian de raíz las prioridades. El primer problema que tiene la medicina de familia en España es la ausencia de alternativas laborales para los que acabaron la residencia después de 2007. Más aún  cuando se produzca la jubilación masiva de más de 16.000 médicos de familia en la próxima década, si nos atenemos a los datos publicados por Salvador Galán de la CESM. Según éste, más de la mitad de los médicos en ejercicio en Atención primaria estarán en condiciones de jubilarse entre 2015 y 2027. Una magnífica oportunidad para la definitiva demolición de la atención primaria y, con ella, de la especialidad de Medicina de familia.
Juan Simó en su magnífico post sobre el Regreso al futuro de la Atención Primaria imagina un futuro en que sea inevitable la creación de la Asociación de Médicos de Familia sin Futuro Profesional. Si las sociedades de primaria no cambian radicalmente sus prioridades ( y eso quizá pase inevitablemente porque el próximo presidente o presienta de las mismas sea un médico en precario) o posiblemente no quedará otra alternativa para los más jóvenes de defender sus intereses, y ( no hay que olvidarlo) sus derechos. Posiblemente solo alguien que vive cada día esa situación es capaz de ponerla en el lugar que merece. Los demás podemos ayudar mucho, pero el futuro es suyo.
Como en In Time, se acaba el tiempo.

miércoles, 30 de julio de 2014

Historia de dos ciudades ( 1ª parte)

Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero nada teníamos; íbamos directamente al cielo y nos extraviábamos en el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.”

Historia de dos ciudades. Charles Dickens.1859

Si nos atenemos a las declaraciones del gobierno estamos asistiendo a la primavera de la esperanza: lo malo ya pasó, y España inicia la senda de la recuperación. Quizá por ello el gobierno y las comunidades autónomas, embozados tras un documento apócrifo que ninguna se atreve a respaldar por miedo a perder las elecciones, proponen  255 nuevas medidas de recorte y ahorro. Por lo que se ve “ íbamos directamente al cielo y nos extraviamos en el camino opuesto”. Sin embargo no hay que estar preocupados: las medidas más radicales posiblemente no se aplicarán, simplemente se depositan por una temporada en el inconsciente colectivo para que acabemos haciéndolas propias.
Representan un recrudecimiento de los ataques invisibles que lleva soportando la población española desde hace 7 años: minoración de ayudas para el mantenimiento de escuelas infantiles ( medida 103), tasas para las prestaciones de la Administración de Justicia, copagos sin evidencia de efectividad ( ahora se castigará al incumplidor de las citas, a la que aborta que ya se sabe que lo hace por gusto, al que simplemente va al médico o necesita recetas, al que está ingresado y debe pagar la tasa hostelera como si estuviera en un parador). Se propone una regulación más clara para la atención sanitaria a la población inmigrantes ( se siguen colando), y la intensificación del empobrecimiento de los funcionarios públicos, los sospechosos habituales: reducción del importe de sexenios de los docentes, reducción de otro 10% del complemento específico, eliminación de pagas extras, revisión del gasto en acción social y formación,  ampliación de la jornada hasta las 40 horas semanales y eliminación de los días de libre disposición, prohibiendo la declaración de 24 y 31 como no laborables.
Se prepara  la ofensiva final sobre el sistema sanitario público , tras el contratiempo sufrido en Madrid: “compatibilidad del Sistema Público con el Sistema Privado, con posible desgravación fiscal para usuarios de aseguramiento privado” ( medida 11), o " concesión privada sobre determinados servicios públicos" (medida 170).
De forma sibilina, perdida en un batiburrillo de lugares comunes y medidas sobradamente conocidas se cercenan sine die las posibilidades de mantenimiento y renovación de los maltrechos servicios públicos: “eliminación del exceso de plazas vacantes y no creación de nuevas plazas salvo en servicios prioritarios”(119), “contención de las ofertas de empleo público/no reposición de efectivos (120), limitación a la incorporación de personal interino (121) o laboral (122), "suspensión del nombramiento de personal interino y laboral así como reducción del personal de sustitución y eventual", o la imaginativa “nombramiento de personal estatutario a tiempo parcial” ( medida 49) . Por si alguien se despista, nada mejor que aplicar la medida 139 de “prohibición o suspensión de acuerdos retributivos sectoriales o generales que impliquen aumentos de los gastos de personal “.
Los argumentos para todo ello o no existen o son folclóricos ( véase el concepto “tipo NICE” en la medida 25, como si supieran que es eso).
En definitiva, se reducen los derechos sanitarios de los ciudadanos, se otorga a empresas privadas de ubicación y propiedad incierta los servicios públicos (con opción de rescate si las cosas van mal ), se precariza a los que ya tienen empleo , y se da definitivamente con la puerta en las narices a los que no lo tienen o tienen un trabajo  miserable. “Todo lo poseíamos, pero nada teníamos”.
Historia de dos ciudades plantea, sin excesivo rigor histórico (en palabras de Harold Bloom), el contraste entre la tranquila y pacífica Londres y la prerrevolucionaria París.
Los que tuvimos la suerte de poder acceder a un puesto de trabajo estable hasta hace 8 años, vivimos en el mejor de los tiempos, por lo que no conviene protestar demasiado, no vaya a ser que las cosas empeoren.
Hace unos días el gran CC Baxter escribía un largo tweet que pone en cuestión las bondades de las revoluciones, extraído de un clásico del western hoy casi olvidado ( The Professionals , de Richard Brooks). En él , el revolucionario Raza ( un malvado Jack Palance) se marca un parlamento magnífico: “la Revolución es como un gran amor. Al principio, ella es una diosa; una causa sagrada. Pero…cada amor tiene un terrible enemigo: el tiempo. La vemos como es. La Revolución entonces no es una diosa, sino una puta; nunca es pura, ni santa ni perfecta. Y escapamos, encontramos otro amor, otra causa. Rápidamente, un asunto sórdido. Lujuria, no amor. Pasión, no compassion. Sin amor, sin causa, no somos nada. Permanecemos porque creemos. Abandonamos porque nos desilusionamos. Volvemos porque estamos perdidos. Morimos porque nos comprometimos”.
No creemos en nada, abandonamos lo que conseguimos, no nos comprometemos.
Estamos muertos.

lunes, 24 de diciembre de 2012

British Christmas. El último caso de 007

Hay dinero que mata y actividades financieras que están arruinando la economía y destruyendo el planeta”
Vicens Navarro y Juan Torres, 2012.

Según informaba ayer Andrew Rawsley para The Guardian el agente Bond fue convocado por M, su enigmático jefe en vísperas de Navidad a una reunión del más alto nivel.
Tras ser recibido por la siempre eficiente Moneypenny en la sede del SIS (el servicio secreto de inteligencia), Bond preguntó:
- ¿ De qué se trata  esta vez? ¿Ciberterrorismo?, ¿Chantaje nuclear?, ¿quizá otro megalomaníaco que quiere dominar el mundo mientras da de comer a los tiburones que cría en la piscina?
Con semblante grave Moneypenny respondió : “Mucho más cerca de lo que creemos, y mucho más grave”.
Mientras Bond se cepillaba la chaqueta esbozando una escéptica sonrisa , entró por fin en el despacho M, el carismático jefe de la inteligencia británica.
-    Feliz Navidad, jefe.
-    No hay ninguna razón para suponer que esta vez serán felices, 007.
M pasó a exponer sin preámbulos el caso. Le habló de que sospechaban una conspiración contra la Gran Bretaña. Durante el  último año todo lo británico había sido objeto de desprecio, mofa o ridículo: la iglesia anglicana, la policía, la BBC, la familia real,  y por supuesto la detestable prensa. Hasta la Merkel hacía bromas de los ingleses.
- Bueno, no todo fue malo. Las Olimpiadas fueron un éxito- respondió escéptico Bond
- No nos cabe duda de que disfrutarías de la ceremonia- M, parecía francamente molesto.- el numerito que protagonizaste con la Reina nos costó una semana sin dormir para garantizar su seguridad. En cualquier caso, vayamos al grano. Aquí tienes toda la información que disponemos sobre La Conspiración.
M entregó el inevitable dossier con la portada que 007 había visto tantas veces: “Top Secret. For your eyes Only”. En él había información sensible sobre el número 1 de la organización ( llamada “la coalición” en lenguaje cifrado).
-Pero si este es David Cameron - respondió Bond- Coincidí con él en Oxford. No jugaba mal al tenis, tenía un peligroso revés..Pero, ¿cómo va a querer destruir Inglaterra el primer ministro?
M se impacientaba: - Bueno Bond, ¿acaso no lee los periódicos? ¿la recesión económica, el incremento exponencial de niños bajo el nivel de pobreza, la privatización de los servicios públicos…?
Bond se sintió cogido en renuncio:- Bueno jefe, ya sabe que he estado muy ocupado salvando el mundo, y no he leído mucho las noticias.
Bajo la vista para encontrarse con la foto del número 2, un peligroso personaje bien parecido, que hablaba casi tantos idiomas como Bond, casado con una española , de nombre Nick y apellido Clegg.
Gracias a The Guardian sabemos que la última misión de Bond, tal vez la misión más compleja que 007 haya tenido nunca, consiste en infiltrarse en las filas de la Coalición y averiguar sus intenciones. Como dice M: “Esta gente son políticos. La traición es su forma de  negocio. ¿Existe realmente una despiadada conspiración para acabar con Gran Bretaña o simplemente una pandilla de necios incompetentes que no tienen ni idea de lo que están haciendo?
A 007 se le acumula el trabajo. Cuando acabe con su misión en Reino Unido debería pasarse por aquí si desea aventuras excitantes. Le esperan enigmas tan interesantes como el  Rajoy-Cospedal, o el aún más apasionante González-Lasquetty, en los que se repite de nuevo el dilema capital: ¿empeñados en cargarse el país o simplemente una pandilla de lerdos incompetentes?
Si alguien piensa que esto es una exageración se le recomienda la lectura de “los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero” de Vicens Navarro y Juan Torres, para comprobar que por desgracia esto no es una broma.

PD: Por cierto, como informa Rawsley, Bond ya no puede disponer de su Aston Martin. Moneypenny le pasó un bonobús, que también le sirve para el metro. Ni 007 sel ibra de los recortes.
(Esta crónica supone una traducción bastante libre de la magnífica columna de Andrew Rawsley en The Observer)


viernes, 24 de septiembre de 2010

Juguetes rotos: el peligro está en Lotso

Andy pasa su infancia utilizando incansablemente a sus juguetes: Woody, Buzz Lightyear, el Sr y la Sra Potato...Días enteros convirtiendo en realidad lo que genera su imaginación. Pero un día Andy se hace mayor, le esperan nuevas horizontes ( en este caso la universidad) y los juguetes sobran. Por simple nostalgia decide conservar al más querido (Woody.) Los demás acaban , de forma más o menos fortuita, en Sunnyside, un lugar  estupendo (aparentemente),donde siempre habrá niños interesados en los juguetes.,aunque el interés sea el de despedazarlos. Sunnyside es el asilo de los juguetes rotos, de aquellos que cayeron en desgracia, porque no respondieron a las expectativas de sus dueños, o porque ya no son necesarios una vez que cumplieron su función. Y el que maneja el cotarro allí es Lotso, un osito siniestro, con "gran capacidad de liderazgo", tan demandada hoy en día. Los muñecos que aceptan las normas de Lotso no tienen nada que temer; pero los que tienen opinión propia suelen acabar en el vertedero.
Toy Story 3 cuenta esta historia, una triste historia de juguetes abandonados. Por cierto, ¿para cuando un Oscar a una película de animación?, Esta magnífica película de Lee Unkritch lo merece, de la misma forma que ya lo mereció el año pasado la estupenda Up..
Como decía David Denby en New Yorker, Toy Story aborda uno de los temores más  antiguos: el miedo a que se deshagan de uno, a quedar descontado. La gestión sanitaria guarda también sus similitudes con los avatares de los juguetes de Andy. A la espera del día en que los gestores puedan ser profesionales (situación que,que al paso que vamos, no verán ni nuestros nietos),  por desgracia los gestores sanitarios son, a menudo, juguetes en manos de los políticos de turno. Y éstos se hacen también mayores , como Andy, y abandonan su infancia "sanitaria "en busca de nuevos y más interesantes horizontes políticos. Y en esos casos, buena parte del trabajo de esos gestores que , con aciertos y errores han dejado unos buenos años de su vida profesional gestionando lo que  sus jefes encargaban,  apenas quedan en nada. A partir de entonces le queda al ex gestor un fatigoso camino de vuelta: a  su plaza de médico de familia, a un quirófano que no pisa desde hace  décadas, a un nuevo negociado de  la administración  que ni conoce ni le interesa, a esa consultora feroz...¿Puede un sistema como el nuestro permitirse ese despilfarro ?
Y a pesar de ser sí desde hace al menos treinta años, sigue habiendo muchos Lotsos, gestores que utilizan su liderazgo a través del miedo , ignorantes de que también ellos, más pronto o más tarde, también acabarán en el vertedero.


sábado, 13 de marzo de 2010

Apostillas sobre Kahneman



En el último post comentábamos la conferencia de Kahneman en TED en relación  con las diferencias entre las experiencias y su recuerdo cuando hablamos de felicidad. Al acabar la misma, Chris Anderson , conductor de TED ( no confundir con Chris Anderson , el autor de The Long Tail y editor de Wired) le preguntaba sobre uno de sus últimos trabajos, una encuesta realizada para Gallup con una amplia muestra de norteamericanos ( alrededor de 600.000).
El dato más relevante de la encuesta es un número: 60.000 dólares.
Con respecto a la experiencia de felicidad, si el salario anual es menor de esa cantidad, la experiencia de felicidad dismiuye de forma proporional a los ingresos. Pero, sin embargo, por encima de la misma, no se observa un incremento proporcional en la experiencia de felicidad según aumentan los ingresos, sino una línea completamente plana.Como bien dice Kahneman " el dinero no compra tu experiencia de felicidad, pero ciertamente su ausencia si compra tu miseria".
Nuestro recuerdos respecto a la felicidad,en cambio, dice algo bien distinto: "cuanto más dinero ganes , más satisfecho estarás".
El que está dispuesto a mantener el salario o incluso a perder un poco de dinero  a cambio de una oferta de trabajo más estimulante o interesante, ha sido tradicionalmente tachado de idiota, cuando no de loco. pero al final parece que tal vez tenga razón..
Cuando en la maravillosa Les Enfants de Marais ( La Fortuna de vivir) Jacques Villeret le dice a Michel Sarrault: "A mi me encantaría ser rico" , éste último, millonario en los últimos años de su vida , le responde "nunca he sido tan rico como cuando vivia en el pantano".Un pantano en el que se pescaban ranas, se bebía vino, se reía mucho y se compartía todo.

lunes, 8 de marzo de 2010

El gatopardo sanitario

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        "Algo habría que cambiar para que todo siguiera como estaba"
                                    El gatopardo. 1958.Giuseppe Tomasi di Lampedusa 

Es conocida sobradamente la novela de Lampedusa, las andanzas del príncipe Fabrizio Salina en la Sicilia de finales del XIX, sobre la que Luccino Visconti rodó un clasico del cine italiano: los turbios manejos del príncipe, el papel mezquino de la iglesia representado por el padre Pirrone, la pasión entre Tancredi y Angelica... o entre Alain Delon y Claudia Cardinale.
Leyendo el estupendo post de Alain Ochoa en Aquí viene la plaga, de la que se hacíe eco Salud con cosas ayer, uno tiende a pensar en los Príncipes Salina del sistema sanitario español, empeñados en generar cambios a todo velocidad , para que en el fondo todo siga igual.
Como comenta Alain no deja de ser deprimente que las noticias, los titulares, los problemas, las soluciones que se plantean para nuestro sistema sean igual hoy que en 1993: la atención primaria abandonada, los profesionales hartos de un sistema que no abandonan, el gasto farmaceútico como gran preocupación, la coordinación entre niveles como asignatura pendiente, la investigación que está a punto de reventar de éxito... Y cada servicio de salud innovando más que el vecino, algo que se repite hasta la naúsea.
Como dice el Gatopardo " los sicilianos no harán nada por superarse porque se creen perfectos. Su vanidad es más grande que su miseria" .Siendo el  cuarto mejor sistema sanitario del mundo , ¿para qué necesitamos cambiar?

                                                                                                                                                                 

jueves, 18 de febrero de 2010

Jugando con el enemigo

(Publicado hoy en Diario Médico )
“Hola, soy Nelson Mandela.
Si alguno de ustedes prefiere acogerse al convenio,
es libre de marcharse.
Váyanse. No hay problema.
Pero se lo pido, ¡quédense¡
Cinco años nada más .
Ustedes conocen esto.
Necesitamos ese conocimiento.
Necesitamos esa experiencia que tienen”.
Playing the Enemy (El Factor Humano).
John Carlin.2008

La última película de Clint Eastwood, Invictus, basada en el relato del prestigioso periodista inglés John Carlin , va camino de convertirse en una referencia de estudio en el entretenido mundo del Management, siempre ávido de nuevas sensaciones. En las últimas semanas se han realizado diferentes actos de análisis de la película y sus enseñanzas en reputadas escuelas de negocio.No es, en mi modesta opinión, una de las mejores películas de Eastwood, que parece mucho más dotado para reflejar “el lado oscuro” del ser humano, que “el triunfo del humanismo” ,como comentaba recientemente el crítico Carlos Boyero.
Carlin describe los años del ascenso al poder de Mandela en la Sudáfrica del ignominioso Aparthaid, desde la cárcel en la que permaneció más de veintitrés años, hasta su retirada de la presidencia del gobierno tras ganar las primeras elecciones democráticas en el país. A buena parte de los entrevistados en el relato les asombra la capacidad de ignorar las graves afrentas a las que fue sometido por los blancos, de perdonar, de renunciar a la venganza. Es cierto que es asombroso. Pero si no fuera porque lo ocurrido es historia, aún sorprendería más, que fuera capaz de conseguir lo que consiguió (fundar una nueva democracia, superar el odio racial, evitar la creación de un estado “afrikaner” dentro de otro), con unos instrumentos tan débiles como los que empleó.
Al menos en la gestión sanitaria, no se usan habitualmente, y si se usan rara vez parece que funcionen.Este comentario se abre con las palabras que dirigió Mandela al personal de la Presidencia surafricana el día que tomó posesión de su cargo como presidente. ¿Imagina alguien algo semejante, cuando se producen los relevos de responsables políticos en los servicios sanitarios, incluso ante cambios con el mismo partido gobernante? Es cierto que “Necesitamos ese conocimiento, necesitamos esa experiencia”, y sin embargo la perdemos a menudo, para volver a inventar la rueda.
Mandela tenía claro cual era su objetivo, y no permitía que los detalles le hicieran perder de vista el fin último: en cambio a menudo perdemos el tiempo, los esfuerzos, la ilusión, en peleas por nimiedades, que poco representan en el conjunto. Su idea de utilizar un campeonato de rugby para unir a un país partido en dos, es un ejemplo de la importancia de “salirse del marco”, de utilizar algo menor, casi frívolo, como instrumento para alcanzar un objetivo mayor.Su viaje no comenzó cuando es nombrado presidente, sino en la cárcel, cuando nadie pensaba en él, empeñado en aprender todo de su enemigo, desde su idioma a su historia. Los cambios, para Mandela, son cuestión de tiempo, de paciencia y perseverancia, a pesar de las adversidades, en los que se requiere un infinito respeto al adversario y sus símbolos, la renuncia a todo aquello que no sea esencial, y la confianza casi insensata en la palabra del enemigo.
Principios éstos (respeto, confianza, renuncia,…) escasamente arraigados en nuestras organizaciones. Podría pensarse que Mandela es la excepción a la regla de la condición humana, una mezcla de Jesucristo, Evita Perón y Beckham, en palabras de Carlin. Sin embargo, éste sostiene que su estrategia no se basaba en la bondad, sino en el pragmatismo: estaba convencido que era mucho más útil. Era consciente de que destruir al enemigo no era posible: su baza era “jugar con él, cuidarlo, persuadirlo”. Nosotros parece que tenemos otras tácticas.

sábado, 13 de febrero de 2010

La Cara Ve


Mi amigo José Francisco García considera, con razón , que este blog está comenzando a ser un a batiburrillo poco organizado ( posiblemente similar a nuestro despacho en la Escuela), en el que se suceden listas de artículos, comentarios, y canciones pintorescas.
Como buen Maximizer me encanta hacer listas. Pero como posiblemente esas listas solo me importen a mi, he buscado otro nicho donde hacerlo. Se llama La Cara Ve; está aquí cerca, donde colocaré los comentarios de los que el Gerente de Mediado se sentiría abochornado.
Va de música, libros, películas y otras hierbas.
Por si interesan a alguien.