miércoles, 31 de diciembre de 2025

El mercado de la sobrevaloración de la salud

En el último número de Babelia del pasado sábado 27 de diciembre de 2025 le preguntaban a la filósofa Marina Garcés qué consideraba que estaba socialmente sobrevalorado en el momento actual. Para Garcés estaba claro: “ en estos momentos la salud. Es el nuevo mercado”

No es cualquier persona quien así opina, sino una de las voces más lúcidas de la sociedad española. Pero en el mismo periódico, El Pais, uno de los medios más sibilinamente implicados en el desarrollo de ese mercado del que hablaba Garcés, dos noticias venían a fomentar esa sobrevaloración de la salud.

La primera aparecía en El País del 26 de diciembre firmada por Jessica Mouzo y Oriol Güell y lleva por título “la crisis de los cribados pone en jaque la estrategia contra el cáncer”. En dicho artículo el cribado de los diferentes tipos de cáncer no se plantea como un medio para alcanzar un fin ( que debería ser reducir la mortalidad) sino como un fin en sí mismo, que está siendo obstaculizado en su desarrollo nada menos que por la propia evidencia científica: “La razón de que no haya más cribados es la dificultad de establecer con la evidencia científica disponible que el plan realmente mejore la salud de la población”. Pese a este pequeño detalle, según el artículo, Trujillo, coordinador del proyecto Cassandra sobre el cribado del cáncer de pulmón (una voz objetiva como se ve), se muestra optimista sobre el desarrollo de los cribados a pesar de la crisis de gestión del cribado de cáncer de mama en Andalucía: “Quizás pueda dificultar la implementación o el arranque de otros programas. Puede que tengamos que solucionar detalles (sic) con cribados ya consolidados, pero mejorar esos no debería frenar el arranque de otros”. Nadie debería frenar los cribados, por tanto, aunque la evidencia sobre su efectividad sea muy débil, aunque su eficiencia sea más que discutible, aunque contribuye a aumentar las listas de espera de los pacientes que sí tienen un problema grave. Y para ello nada mejor que fomentar la demanda ciudadana. Señala también el artículo:” A principios de noviembre una mujer diagnosticada con cáncer de mama metastásico a los 43 años empezó a recoger firmas para ampliar la edad del cribado de este tumor a los 40-el chequeo bienal suele empezar a los 50. La petición suma ya más de 55.000 apoyos, pero la decisión de ampliar o no la edad de un cribado es un asunto extremadamente complejo…”. ¿Qué quieren sugerir los periodistas? ¿Tal vez que a partir de ahora las intervenciones médicas deban ser establecidas por sufragio popular? ¿Cuántas firmas serían suficientes para aprobar el uso de un procedimiento, aunque no exista ninguna evidencia de su utilidad? ¿Por qué no someter a referéndum el empleo sistemático de Resonancias Magnéticas para catarros de vías altas? ¿O un neurocirujano en cada pueblo?

En el debate sobre la deficiente gestión de las citas y seguimiento para cribados en Andalucía ( que no es un problema exclusivo del cribado, sino de la gestión integral de procesos y procedimientos en el sistema) nadie osó discutir el procedimiento en sí. Todas las autoridades sanitarias de cualquier signo político abundaron en un tono sensiblero con el argumento de que los cribados “salvan vidas”, frase de alto impacto y escaso sentido, puesto que en el mejor de los casos retrasarían muertes. Lo que no es el caso de la mayor parte de los cribados: En 2023 Bretthauer et al publicaron en el JAMA Internal Medicine una revisión sistemática con metanálisis sobre la estimación del tiempo de vida ganado con los cribados de cáncer. Su conclusión fue la siguiente.”  Los hallazgos de este metanálisis sugieren que la evidencia actual no respalda la afirmación de que las pruebas comunes de detección del cáncer salvan vidas al prolongar la vida, excepto posiblemente la detección del cáncer colorrectal con sigmoidoscopia, que podría prolongar la vida aproximadamente tres meses”.

En la información sobre el cribado se parte de una base: no es discutible la bondad de los mismos, independientemente de la evidencia científica al respecto.  Hace ya muchos años Jorgensen publicó en BMJuna revisión sobre la información que se daba en diferentes países europeos en los folletos sobre cribado del cáncer de mama. En ninguno se mencionaba efectos adversos alguno; las cosas se han mantenido así desde entonces.

Sería deseable que los periodistas de El País en teoría especializados en noticias de salud, los expertos en cribados y los políticos sanitarios leyeran el magnífico libro de Margaret O’Sullivan de La era del diagnóstico ( incluso está traducido al español). En él señala que los programas de cribado se introducen en los sistemas sanitarios sin ninguno de los rígidos requerimientos al que cualquier fármaco ha de enfrentarse, dando por hecho que los cribados son buenos por definición. Por ignorancia o deliberado desprecio, todos ellos pasan por alto que el cáncer ni es homogéneo, ni todas las células cancerosas se comportan igual: en un estudio realizado en Detroit sobre autopsias de hombres que murieron de causas diferentes al cáncer de próstata se observó que en un 45% de dichas autopsias existían hallazgos de cáncer de próstata temprano en hombres mayores de 50 años, y de un 70% en mayores de 60 años. Dado que el riesgo de cáncer de próstata en Estados Unidos es de un 13%, ello significa que la mayor parte de los cánceres de próstata encontrados en las autopsias eran hallazgos causales (incidentalomas) que nunca causarían problemas de salud a las personas en que se existían. Existe, por tanto, como señala O’Sullivan una gran diferencia entre los cánceres encontrados en un programa de cribado y aquellos detectados en una auto-exploración o que causen síntomas. Éstos últimos, señala, son los que manifiestan signos de crecimiento. Al no diferenciar estas dos formas de cáncer los programas de cribado actúan ante todos los tipos de cáncer detectados de la misma forma: como si todos fueran a progresar, interviniendo ante ellos agresivamente. Los efectos adversos, inevitables en la terapia oncológica, son especialmente graves si el cáncer no hubiera progresado nunca. Por ejemplo, la cirugía prostática ante la sospecha de un cáncer produce disfunción eréctil en uno de cada tres hombres sometidos a ellos. Por ejemplo, por cada 2000 mujeres sometidas a un programa de cribado por cáncer de mama se evitará una muerte prematura, pero 10 de ellas serán sometidas innecesariamente a tratamientos oncológicos que nunca hubieran necesitado, es decir mastectomías, radioterapia o quimioterapia, según la revisión Cochrane. Y más del 50% de las mujeres sometidas a cirugía de la mama sufren experiencias negativas en su autoimagen y sexualidad. Se considera que un 30% de los cánceres detectados en un programa de cribado son sobrediagnóstico, uno de cada 6 en el cáncer de próstata.

Interesantes también las opiniones del artículo de El Pais sobre la detección. Castells, director médico del Clinic en Barcelona, señala que es más beneficios ampliar el cribado de los 70 a los 75 años porque allí la incidencia de colon es mayor… Por supuesto, la incidencia de cáncer es mayor con la edad como hemos visto antes, y por supuesto cuanto más cribado hagamos más será la incidencia. Pero esto iba en teoría no de detectar más sino de evitar muertes prematuras. Y como señala O’Sullivan tratar a personas que nunca necesitarían tratamiento sin duda aumentaría las cifras de supervivencia y por supuesto la satisfacción del paciente, al sentirse muy afortunados por tratarse de un cáncer aunque nunca les hubiera producido problema alguno (hablaremos de ello en el próximo post).

Sin embargo, lo que necesitamos saber es cuales el el impacto en la mortalidad global de las personas sometidas a cribado de este tipo de problemas. Y a este respecto ya hemos comentado el metanálisis de Bretthauer en que evaluaba el impacto global de los programas de cribado de cáncer que incluía próstata, mama y colon, en un total de 2 millones de personas no demostró evidencia de aumento de supervivencia salvo en el de colon en que aumentó 110 días.

No se trata de deslegitimar los cribados de manera radical. Simplemente de reconocer que, como cualquier otra intervención médica, tiene beneficios y daños. Un programa de cribado , para O’Sullivan, debería prevenir los cánceres en estadios avanzados de la enfermedad, evitar muertes por cáncer y por supuesto reducir la mortalidad global. Y esta información debería ser conocida por medios de comunicación, políticos y la sociedad en su conjunto.

Salvo que de la mano del buenismo de querer salvar vidas lo que estemos haciendo es fomentar el mercado. En este caso de la prevención, que también existe.

En el próximo post hablaremos de la segunda muestra de promoción mercantilista de El país de los últimos días y las contradicciones que supone para la defensa de un sistema público.

sábado, 20 de diciembre de 2025

El malestar de los médicos

 


El malestar de la profesión médica no está limitado a un continente, país o modelo sanitario. Se mire a Reino Unido, Estados Unidos, Latinoamérica o Europa un profundo sentimiento de irritación y traición crece cada año entre los médicos. Una visión superficial del fenómeno lo achacaría a la siempre creciente demanda de más salarios y menos trabajo. Por desgracia creemos que el problema es mucho más complejo. A partir del extraordinario trabajo de Caroline Engen ( que ya comentamos en este blog), Iona Heath y el autor de este blog publicamos en el British Medical Journal un artículo el pasado miércoles 17 sobre ello , que afecta de manera especial a la gente más joven (¿Qué está haciendo la sociedad a los jóvenes médicos?).

Los países de ingresos medios y bajos padecen un problema endémico con la profesión médica: el coste personal y económico de realizar los estudios de medicina lleva a los que lo consiguen a buscar la forma más rápida de recuperar la inversión realizada, lo que significa su concentración en las grandes ciudades de dichos países ( donde más fácil es alcanzar salarios altos), abandonando a su suerte a las personas que viven en lugares lejanos, pobres o de especial violencia. Y en cuanto hay posibilidad, se busca la salida a los países de ingresos altos generando una auténtica sangría de recursos humanos para sus países (brain drain).Pero en el otro extremo del espectro, los países más ricos, el hartazgo de los médicos con el ejercicio de la profesión alcanza niveles nunca vistos. En el estudio de la Commonwealth Fund del año pasado ( club exclusivo que sólo incluye a Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Alemania, Francia, Suecia y Suiza) el porcentaje de los médicos de Atención Primaria mayores de 55 años que pensaban dejar de ver pacientes en los próximos 3 años superaba en todos ellos el 40% (salvo Australia y Países Bajos que andaban cerca), llegando al 67% en Reino Unido. En los menores de 55 el porcentaje alcanzaba el 10% en la mayor parte de ellos, alcanzando de nuevo el 20% en Reino Unido. En otro de los países en la cima del desarrollo, Noruega , el suicidio de una residente por las circunstancias en que ejercía su trabajo generó un movimiento de reflexión profesional sobre el sufrimiento de los médicos (Doctors must live) que dio origen al trabajo de Engen. El fenómeno de decepción, agotamiento, renuncia y huida de los médicos es común a casi cualquier país

Engen centra precisamente su análisis en el sufrimiento: primero porque es necesario un alto nivel de sufrimiento para que alguien abandone la profesión que voluntariamente eligió, máxime si dicha profesión es tan exigente como la carrera de medicina y sus especializaciones. Y segundo porque teóricamente el alivio del sufrimiento se encuentra entre las razones de ser de dicha profesión. Pensar que todo ello se debe a la búsqueda de más salario y la espiral interminable de reivindicaciones frente a los gobiernos de turno es demasiado simplista. La reciente situación de fenómenos de protesta y huelga en países como Francia, Reino Unido o España, con modelos sanitarios muy diferentes y condiciones de trabajo tan distintas, pone de manifiesto que el problema es mucho más estructural, casi existencial. En todos ellos la irritación hacia sus respectivos gobiernos supera una mera demanda salarial, y tiene que ver con el sentimiento de abandono, desesperanza y traición percibida por buena parte de los médicos en el ejercicio cotidiano de su trabajo. Y la desmoralización crece conforme las condiciones laborales se deterioran cada año.

Una primera mirada, superficial, consideraría esta situación como recurrente, la continua demanda de los médicos de más dinero, más estatus, más poder. Pero si se mira con más detenimiento se observa que ya sea en la urgencia, la consulta de Atención primaria, el quirófano o la guardia, el sentimiento dominante es de extenuación, de agotamiento, no ocasional sino continuado y creciente, derivado de una necesidad de sobreproducción y de respuesta a cualquier demanda o requerimiento ( ya sea de pacientes o autoridades) frente a la que no sólo no hay posibilidad de cuestionamiento, sino que además se acaba aceptando como inevitable, como describía Han en su sociedad del cansancio. Cuando ,además, buena parte de esa demanda de trabajo no está directamente vinculada a la atención a la persona enferma, sino a ese “perimundo” creado alrededor de la medicina basado en indicadores, objetivos, acreditaciones y programas, de utilidad más que discutible.

En casi cualquier sistema sanitario se tiende a considerar cada vez más el ejercicio de la medicina como una actividad más, estandarizable, simplificable, abaratable, cosificable como se fuera el modelo de negocio de Amazon. Algo que con la irrupción de la Inteligencia Artificial alcanza su completo delirio al suponer que ésta hará innecesarios a tipos tan molestos como los médicos.

Pero como escribía hace poco más de un año, también en el BMJ Andrew Elder “la medicina es difícil”. Sencillamente es muy difícil de practicar “bien”porque cada ser humano al que trata o atiende es único, no estandarizable, no uniformable. Su biografía y su biología hacen a cada persona distinta a todas los demás: “requiere escucha, observación, pensamiento cuidadoso, juicio y tiempo. Frecuentemente prevalece la incertidumbre, y la habilidad para manejarla no se aprende en los libros de texto”.

Si una sociedad ignora estas características específicas (que son por las que buena parte de los médicos eligieron esta profesión), si sus gobernantes persisten en la vulneración de la esencia del trabajo médico ( que no es un trabajo industrial sino artesanal) y en la falta de reconocimiento formal y explícito del mismo, seguirá creciendo año tras año la sensación de traición, la renuncia y la ira. El malestar de los médicos requiere tomárselo en serio.

martes, 2 de diciembre de 2025

Una apuesta esperanzadora por proteger la longitudinalidad

 


 

 Ayer, 1 de diciembre fue presentado en el Ministerio de Sanidad de España, la Policy Note elaborada en colaboración entre OMS Europe, el European Observatory on Health Systems and Policies y el propio Ministerio sobre cómo fortalecer la continuidad relacional en España.  El documento (“Strengthening Relational Continuity in Primary Care in Spain: Key Insights and Recommended Policy Actions”) puede encontrarse y descargarse aquí, así como puede revisarse la presentación del mismo en este enlace. Desde mi humilde punto de vista supone un hito en materia de reformas sanitarias.

En primer lugar porque la revisión narrativa sobre la continuidad relacional que realiza es de una solidez metodológica muy relevante, donde es evidente el soporte tanto de OMS Europa como el Observatorio Europeo de Políticas y sistemas. Cualquiera que quiera acceder a una fuente actualizada sobre el impacto de la longitudinalidad tiene aquí una fuente inmejorable de referencia que compila la extensa bibliografías sobre el tema.

En segundo lugar porque no sólo resulta de interés para España , sino para cualquier país, en especial todos aquellos que llevan décadas ignorando que la mejor manera de fortalecer su Atención primaria no son las declaraciones pomposas y laudatorias sobre Alma Ata, sino algo tan simple como facilitar que el contacto regular entre un médico de cabecera y un paciente se prolongue el mayor tiempo posible.

Y en tercer lugar porque aunque no haya habido responsable político ni presidente de sociedad científica que  no se haya llenado su boca de panegíricos sobre la importancia de la longitudinalidad y lo buena que es en España ( no ya más que ver los falsos resultados sobre continuidad en España presentado en el conocido trabajo de Dionne Kringos) la realidad es que la longitudinalidad en España deja mucho que desear. Con datos de otro informe clave, el PARIS ( DoesHealthcare Deliver?: Results from the Patient-Reported Indicator Surveys(PaRIS), OECD Publishing, Paris), sólo el 45 % de la población con enfermedades crónicas mantiene el mismo médicos de familia desde hace más de 5 años ( qué será de los que no tienen enfermedades crónicas).

Por todo ello es un hito, infrecuente e inusual, que unos responsables políticos decidan poner el foco en una de las intervenciones sanitarias de mayor impacto, constituyan un equipo de trabajo para elaborar una propuesta con tiempo suficiente y expertos acreditados ( como José Cerezo, Tomás Zapata o Toni Dedeu), y busquen la participación y el consenso de las comunidades autónomas.

Hay muy pocas intervenciones sanitarias con un impacto tan tremendo en los objetivos de un sistema sanitario que definió inicialmente Berwick y completaron después Leape o Brechat: contención del coste, reducción del uso de urgencias y de hospitalizaciones, reducción de la inequidad, aumento de la accesibilidad, aumento de la satisfacción de ciudadanos y profesionales y hasta una reducción en la mortalidad del 30%, demostrados en estudios poblacionales de toda la ciudadanía de Noruega o Dinamarca. Que si fuera un fármaco o un robot sería materia de debate en los bonitos programas de Francino, Alsina o del Pino. Pero como no genera royalties no merece su atención mediática.

El Policy Note impulsado por la Secretaría de Estado y OMS Europa no se queda en la revisión de la literatura sino que propone recomendaciones concretas para los gestores de este país, algunas nunca escuchadas hasta ahora.

Comienza por donde hay que comenzar, proponiendo medir la continuidad relacional, algo que nunca se ha hecho y para lo cual existe multiplicidad de instrumentos validados y utilizados en otros países que aquí resultan desconocidos. Pero que continua con múltiples propuestas que abarcan desde la política de recursos humanos a la organización del trabajo, de los incentivos de todo tipo a los herramientas digitales.

Y un aspecto capital: se aproxima a la identificación de lo que de verdad fortalece o debilita esa continuidad relacional tan beneficiosa.

Todo ello permitirá conocer cual es la verdadera postura de responsables políticos, sindicatos de diversa índoles, colegios y sociedades científicas ante la longitudinalidad. De su posicionamiento frente a esas propuestas, de sus potenciales reticencias o resistencias se desvelará que podemos esperar de todos ellos respecto a un fortalecimiento real de la Atención Primaria.

En este sentido ocurrencias como la de la Comunidad de Madrid de asignar aleatoriamente cualquier médico de familia con citas disponibles con tal de disponer un acceso inmediato , no sólo no ha tenido efectos beneficiosos donde se ha implantado ( Babylon en Inglaterra) sino que demuestra el nulo conocimiento y poco valor que se le da a la Atención Primaria en esa comunidad.

viernes, 14 de noviembre de 2025

En apoyo a Pablo Simón y su compromiso ético

 


Conozco a Pablo Simón desde que comenzó su residencia en Medicina Familiar y Comunitaria como residente de primer año en el hospital Ramón y Cajal de Madrid hace más de 30 años. Desde aquellos primeros momentos , en la incertidumbre de las guardias de puerta de urgencias y el trabajo en los pasillos del hospital o en las consultas de l centro de salud destacó siempre no sólo por una gran competencia clínica, sino especialmente por un impresionante compromiso personal con los pacientes y con los verdaderos valores de la profesión médica. Cuando en aquel entonces buena parte de sus compañeros desconocían lo que era la bioética, él se embarcó primero en un Magister en Bioética liderado por el profesor Diego Gracia, y más además en la elaboración de una tesis de las de antes ( no de las de ahora, de entrar en grupito puntero de investigación para publicar de décimo autor tres artículos en un año). Le dedicó varios años de su vida y se convirtió e un documento de referencia sobre El consentimiento informado, de la teoría a la práctica. Recorrió todos los escenarios profesionales: la clínica, la gestión, la academia, y de nuevo volvió a la clínica , como médico rural en la localidad granadina de Chauchina. En ese camino fue vocal de la comisión autonómica de ética e investigación de Andalucía y de la Comisión Nacional de Bioética. Su papel en la promulgación de leyes fundamentales en el terreno de la bioética ( específicamente en el de voluntades vitales ) fue esencial. Ha sido profesor invitado en Universidades como Oxford y Columbia, y es reconocido como uno de  los mayores expertos en esta materia a nivel nacional e internacional.

Son precisamente su compromiso y sus valores profesionales los que le llevaron a implicarse completamente en la denuncia del genocidio sobre la población de Gaza y la agresión a los profesionales sanitarios que ahí asisten a través especialmente de HW4PS (Profesionales de la Sanidad por Palestina, España). Precisamente sobre este conflcito publicó un trabajo excepcional en su análisis desde el punto de vista ético en AMF. A título exclusivamente personal planteó su objeción ética a prescribir medicamentos de la compañía Teva Pharmaceutical Industries, señalada por diversas organizaciones internacionales por su participación en el suministro y financiación del aparato militar israelí. No se ha escondido para ello, sino que ha manifestado públicamente su decisión, como tantas otras veces en su vida. Por ello ciertas organizaciones, como la autodenominada “Comisión Sanitaria contra el Antisemitismo” ha formulado una queja al Colegio de Médicos de Granada, imputándole de conductas de incitación al odio y de antisemitismo. Curiosa esta forma de proceder que considera que cualquier crítica a un individuo u organización concreta supone una llamada al odio a la nación o etnia entera a la que pertenece.

El Colegio de Médicos de Granada se encuentra ante una tesitura clave:  tiene la obligación institucional de proteger el honor y la libertad de conciencia de sus colegiados, y más específicamente de uno de sus colegiados más brillantes y comprometidos con los valores éticos y humanitarios nucleares a la profesión médica. No sería comprensible en modo alguno que no fuera apoyado, protegido y respaldado, precisamente en la defensa de dichos valores.

martes, 30 de septiembre de 2025

En WONCA por fin se habla español

 


La Asociación Mundial de Médicos de Familia (WONCA) aglutina a las sociedades científicas de medicina familiar y comunitaria de los diferentes países del mundo. Por supuesto su idioma es monolíticamente el inglés. Hasta la toma de posesión de la Dra. Viviana Martinez-Bianchi en el pasado congreso de WONCA celebrado en Lisboa ninguna persona latinoamericana había sido presidente o presidenta de dicha organización en sus 53 años previos: de 20 personas que ocuparon el cargo hasta ese momento ¡4¡ fueron australianas, 3 estadounidenses, 2 canadienses, dos holandeses, dos británicos, otros tres europeos, un africano y tres asiáticos ( dos de ellos de Hong Kong que ya se sabe es referente mundial en medicina familiar). Sólo tres eran mujeres, no sorprendentemente en la última década (Amanda Howe, Anna Stevdal, Karen Flegg). No es difícil concluir que WONCA ha constituido siempre un lobby de un determinado mundo y una determinada forma de entender el mundo.

Por eso sorprende la elección de Viviana Martinez Bianchi, y sorprende aún más que ese cambio podrá tener continuidad con la elección de la Dra Pilar Astier como próxima Presidenta, elegida en el mismo congreso de Lisboa.

Aunque Viviana trabaja de médica de familia y profesora en la Universidad de Duke en Carolina del Corte, es argentina de nacimiento, y ha estado permanente involucrada en toda la región latinoamericana desde que comenzó su participación en foros internacionales. No sólo es una excelente profesional de la medicina y de la formación de los futuros especialistas en medicina de familia, sino que domina muy bien una habilidad clave para conseguir cambios, que es la capacidad de actuar como lobby de influencia y poder.

Pilar Astier también compatibiliza su trabajo de médica de familia asistencial, de trinchera y consulta con su actividad académica, habiendo sido una persona fundamental en la sensibilización y formación en seguridad del paciente desde el grupo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunidad (semFYC) en esta materia, entre otras muchas acciones. Por primera vez, y sin que sirva de precedente, existe la posibilidad de que otras formas de ver, pensar y difundir la medicina familiar tengan la voz que hace tiempo que merecían, porque (como ha puesto de manifiesto muchas veces los SIAP) son múltiples las experiencias y conocimientos brillantes a uno y otro lado del Atlántico que hablan español o portugués.

También excepcionalmente los medios de comunicación de forma sorprendentemente generalizada se han hecho eco de la noticia de la elección de Pilar Astier. Bueno. Todo no, claro. El País no lo consideró relevante, como no considera relevante nada que tenga que ver con una especialidad que suele menospreciar, alejada como está del poder tecnológico y farmacéutico que tanto gusta al periódico.

Por desgracia semejante noticia no tendrá impacto en los responsables políticos de salud de este país. En su mayor parte piensan que la WONCA debe ser la fábrica de chocolate en el mejor de los casos, y la medicina de familia ese tormento que siempre se queja y del que ya casi nunca se encuentran efectivos.

Martinez- Bianchi y Astier tienen un gran reto por delante: darle visibilidad a la especialidad más importante de un sistema sanitario.

martes, 12 de agosto de 2025

Carta abierta a WONCA: ¡israel fuera ya¡

 

Carta abierta al Comité Ejecutivo y a las asociaciones miembro de WONCA Mundial: ¿Por qué se ignora a la población y a los médicos de familia de Gaza en su momento de mayor necesidad?

WONCA es la Organización Mundial de Médicos de Familia/Médicos Generales, con 500.000 miembros en 111 países.

 

Llamamos a todos los médicos de familia/generales y residentes a firmar esta carta dirigida a la WONCA para pedirles que: 

 

1. Condenen el asedio y la hambruna en Gaza, así como la destrucción de la atención médica y el asesinato de profesionales sanitarios y sus familias.

 

2. Exijan la provisión inmediata de ayuda humanitaria y suministros médicos.

3. Insten a los médicos de sus países a no recetar medicamentos fabricados por TEVA, la farmacéutica israelí, a menos que no haya alternativa.

 

4. Brinden material y otro tipo de apoyo a los médicos y estudiantes de medicina palestinos.

 

5. Suspender a la Asociación Israelí de Médicos de Familia (IAFP) de WONCA World por graves violaciones de la ética médica y por violar los objetivos y la misión fundamentales de WONCA.

 

6. Soliciten a las organizaciones nacionales de médicos de familia que rompan vínculos con la IAFP hasta que esta condene la hambruna en Gaza, la destrucción de la atención médica y el asesinato de profesionales sanitarios.

 

Por favor, firme y comparta esta carta abierta con médicos de cabecera, médicos de familia y médicos residentes en formación.


https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScV91BV8LjHhypYlZVapXWsku0PJ9yTOPxJtcu3-mRvZ8VCRg/viewform?usp=header

viernes, 1 de agosto de 2025

Gaza: abriendo la caja de Pandora

 


“La ruptura del sistema ético y jurídico mundial es ahora casi completa .Por eso, las consecuencias de esta debacle no van a afectar solo a lo que está sucediendo en Gaza.Gaza es una caja de Pandora abierta que trasciende a la propia Gaza. Lo que está pasando va a afectarnos a todos y todas en cualquier punto del planeta, porque nos devuelve a las puertas de Auschwitz,al mundo sin ley, sin moral y sin piedad donde todas las formas de violencia eran posibles”
Pablo Simón. AMF 2025;21(7):395-403

Esta semana se han difundido dos referencias respecto a lo que está ocurriendo en Gaza ante la insólita indiferencia de la mayor parte de la humanidad: el artículo de Pablo Simón en AMF, y la jornada celebrada en el Colegio de Médicos de Toledo, organizada por su Presidente Raúl Calvo.

Es sobradamente conocida la trayectoria profesional, compromiso y conocimiento de Pablo Simón. Además de ser uno de los mayores referentes de la Bioética en España, responsable en buna parte de lo mejor que se ha desarrollado legislativamente en este país. Pablo tiene una extraordinaria capacidad para explicar lo complejo, con claridad y rigurosidad. Su “Ética médica y genocidio en Gaza. Los retos para los profesionales y sus organizaciones, debería ser de lectura obligada para todos los médicos. Primero porque comienza describiendo fríamente por qué deberíamos estar preocupados e interpelados por lo que allí ocurre, donde argumentaciones como las de no tener responsabilidad sobre ello, pillarnos muy lejos o no poder hacerse nada no dejan de ser excusas injustificables. Esa “ceguera moral” , esa indiferencia estremecedora de todas las llamadas “democracias” no hacen más que facilitar la escalada genocida de un tirano llamado Netanyahu, quien humilla cada día con sus actos la memoria de todos los judíos que murieron por las decisiones de otro tirano de similar grado de brutalidad humana llamado Adolf Hitler. Pablo Simón desmonta en una ilustradora tabla la falsedad de los argumentos utilizados por el gobierno israelí, el norteamericano, la mayor parte de los europeos y la gran mayoría de medios de comunicación para justificar la barbarie: desde que todo comenzó el 7 de octubre de 2023 hasta que Israel tiene derecho a defenderse pasando por el lugar común de que la oposición a Israel es antisemitismo. Además de ello, Simón sitúa a la profesión médica ante el espejo, ante las obligaciones éticas que tienen todos y cada uno de los médicos y sus organizaciones en relación con una vulneración tan absoluta de los derechos humanos como la que está perpetrando el gobierno de Israel con el beneplácito de sus ciudadanos. Por ello no deja de resultar asombroso el silencio descomunal de los corderos de los colegios de médicos de todas y cada una de las provincias españolas (salvo Toledo) y por supuesto de la Organización Médica Colegial. Como bochornoso  es el silencio de buena parte de las sociedades profesionales, en cuyas páginas web se ignora completamente el genocidio, ocupados como están en organizar sus próximos colegios. Por eso tiene tanto valor la iniciativa del colegio de Toledo de dar la voz a los que habitualmente nunca la tienen. Es muy recomendable volver a ver la grabación íntegra de dicha jornada, en la que Pablo Simón termina su intervención señalando la que el trabajo realizado por el gobierno de España a este respecto es absolutamente insuficiente, sustituyendo las intervenciones realmente efectivas por declaraciones emotivas en redes sociales tan bienintencionadas como insuficientes , y en el que el Ministerio de Sanidad español no ha hecho ni la mitad de lo que podrían haber hecho, como publicaron los miembros de Health Workers for Palestine en un medio de comunicación. En esa carta desesperada se proponían medidas concretas a tomar por el gobierno español que, evidentemente, no solucionarán la situación, pero contribuirán de alguna forma a aumentar la presión para parar esta matanza. Escuchar en este contexto al Ministro de Asuntos Exteriores español Albares decir que España es el país del mundo que más está haciendo por Palestina es tan ridículo como en el fondo ofensivo para los que soportan tanta brutalidad.

Cuando uno lee los antecedentes y el desarrollo del ascenso de Hitler al poder, la estrategia de aniquilación de judíos, gitanos, discapacitados y adversarios políticos, cuesta mucho entender la pasividad de entonces de los llamados gobiernos democráticos, británico, francés, norteamericano, que ya estaba muy presente en el desenlace de la Guerra Civil española, y que , con su aquiescencia , permitió que aquel horror fuera posible. Hoy cuesta mucho entender que al menos no se haya suspendido cualquier tipo de relación diplomática con Israel, suspendido cualquier colaboración con instituciones israelíes del tipo que sea ( incluyendo las académicas, o científicas), prohibido el intercambio comercial con ese país, más específicamente en materia de suministro de productos sanitarios procedentes de allí. No sirve el argumento de que la población de Israel no es responsable de lo que hacen sus dirigentes: primero porque propiciaron ese gobierno, y segundo porque mayoritariamente apoyan esa política de exterminio en una amplísima mayoría.

Como señala Simón hemos vuelto al punto de partida de 1936: a un al mundo sin ley, sin moral y sin piedad donde todas las formas de violencia van a ser posibles. De la misma forma que ser neutral ante el ascenso del nazismo era colaborar en aquel exterminio, ser neutral hoy es participar en este genocidio.

Fotografia. Mahmoud Issa