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martes, 7 de junio de 2011

¿Sería posible un Top 5 en España?

“Always do right. This will gratify some
people and astonish the rest.”

Mark Twain.

Hace aproximadamente un año, Enrique Bernal y Vicente Ortún publicaron un interesante artículo en Gaceta Sanitaria, en el que consideraban que el nuestro era un buen sistema, pero con mal pronóstico. Pronóstico que empeora por momentos, a la vista de los errores cometidos por los que han gobernado y la irresponsabilidad de los que aspiran a ello.
Ortún y Bernal señalaban una vez más que es la innovación tecnológica, y no el envejecimiento de la población, el principal factor explicativo de la expansión del gasto. Es decir, la pelota está más bien en el tejado de los profesionales que en el de los pacientes, por mucho que queramos echarles la culpa del mal pronóstico.
Tal vez por ello hace unos meses un equipo de expertos en bioética de Alemania y Reino Unido proponían en el BMJ la utilización de criterios de Efectividad clínica a la hora del racionamiento: ya que hay que elegir prescindamos de aquello sobre lo que no exista suficiente demostración de su efectividad ( comenzando por las nuevas aportaciones al arsenal tecnológico, pero siguiendo si es necesario por las ya incorporadas al sistema), en cuyo proceso deberían jugar un papel clave las propias organizaciones profesionales.
En este sentido el Dr. Howard Brody, del Institute for the Medical Humanities de la Universidad de Texas,  proponía hace un año en New England para el sistema americano, que cada sociedad científica identificara 5 intervenciones de amplia utilización, coste significativo y dudosa utilidad para el manejo de los respectivos pacientes. Parafraseando a Casajuana, dejar de hacer este tipo de intervenciones ,además de significar un importante ahorro en intervenciones innecesarias, podría permitir poder hacer otras intervenciones quizá más necesarias.
Lo que parecía poco más que un desiderátum se ha concretado un año después en la Top 5  List en Atención Primaria en Estados Unidos, publicada en los Archives of Internal Medicine y promovido por la National Physicians Alliance, consensuando la lista de las 5 intervenciones clave en medicina de familia, medicina interna y pediatría ( las tres especialidades que trabajan en atención primaria en el modelo americano), a través de técnicas de consenso con diferentes grupos de trabajo. En conjunto seleccionaron 12 intervenciones, tres comunes para internistas y médicos de familia. Como ejemplo, las que seleccionaron éstos  eran las siguientes:
-    no realizar ninguna técnica de imagen para dolor lumbar en las primeras 6 semanas ,salvo que estuviera presente alguna “bandera roja” ( signos neurológicos por ejemplo).
-    No prescribir de forma rutinaria antibióticos en sinusitis leve o moderada a menos que los síntomas duren más de 7 días o empeoren tras una mejoría inicial.
-    No pedir ECG  o cualquier otra prueba de screening cardiológico en pacientes asintomáticos , de bajo riesgo.
-    No solicitar citología  a mujeres menores de 21 años o mujeres histerectomizadas por enfermedades benignas.
-    No utilizar cribado con DEXA para osteoporosis en mujeres menores de 65 años u hombres menores de 70 sin factores de riesgo.

Los internistas incluyeron también entre las pruebas a excluir  los “chequeos” mediante analíticas anuales en adultos sanos, que no fuerosn sin embargo priorizadas por los médicos de familia al considerar que no sería una medida fácil de implantar.
En un entorno tan complicado como el que nos espera en los próximos años,
- ¿sería imaginable una intervención similar , promovida desde un nuevo enfoque del profesionalismo en España y liderada por las sociedades profesionales, o este tipo de asociaciones solo existen en América?
- ¿Serían capaces de respaldar a los médicos que dejaran de hacer intervenciones inútiles las consejerías que han recomendado “chequeos" sin ninguna evidencia científica?
- ¿Cómo se podría revertir el mal ejemplo de un jefe del estado que presume públicamente de los chequeos que le realizan, para mayor agravio siempre en centros  privados”?

viernes, 3 de junio de 2011

Atención primaria. Más ignorada que nunca

Hace una semana JAMA publicaba un artículo original de investigadores de Dartmouth y Toronto en el que encuentran asociación entre la existencia de una mayor fuerza de trabajo en atención primaria y mejores  resultados en pacientes atendidos ( mortalidad, hospitalizaciones por ACSCs, y gastos del programa Medicare), estudiando a más del 20% de los beneficiarios de este programa ( más de cinco millones de personas).
La base de la reforma sanitaria de la Administración Obama (plasmada en al Affordable Care Act) , como señala Iglehart en New England, es la creación de Accountable Care Organizations construidas sobre la Atención primaria, paradójicamente en uno de los países con mayor debilidad en este nivel.
A este lado del Atlántico acaba de publicarse también en Reino Unido  el informe de la King´s Fund sobre calidad de la atención primaria en el NHS, concluyendo que la mayor parte de los cuidados prestados son buenos. También en este país, la muy controvertida reforma de los conservadores británicos se sustenta en la constitución de “general practitioners commissioning groups” , en los que los médicos generales deberían desempeñar un papel clave en el sistema sanitario. Otro original muy reciente de varias universidades inglesas sobre resultados en investigación en Atención primaria comparando a través de análisis bibliométrico de la producción de 6 países ( Estados Unidos, Canadá, Alemania, Australia, Holanda y Reino Unido), demuestra que estos dos últimos países (Holanda mucho menor que España),lideran la producción científica en este campo.
En definitiva , buena parte de las reformas sanitarias en el mundo, independientemente de su modelo sanitario o nivel de ingresos, se sustentan en un fortalecimiento de la atención primaria, línea en la que la Organización Panamericana de la Salud lleva trabajando desde hace años y la OMS refrendaba en su documento estratégico “ La Atención Primara más necesaria que nunca”.
¿Y España? Por desgracia todas y cada una de las medidas puestas en marcha por el Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales, como responsable último de la política sanitaria en España, así como de las consejerías de las comunidades autónomas van precisamente en dirección opuesta. La ambiciosa APXXI no se llegó a desarrollar nunca, los presupuestos en Atención primaria siguen sin crecer mientras aumenta la financiación hospitalaria, las unidades de investigación en Atención Primaria brillan por su ausencia ( cuando no son penalizadas por los financiadores), los fundamentos de la Atención primaria se diluyen en áreas integradas gestionadas por los hospitales, cada médico de familia sigue viendo cada día un número de pacientes inconcebible para un colega de otro país, y las escasas decisiones que toma el Ministerio ( desde las unidades docentes multiprofesionales a la creación de la especialidad de urgencias,  pasando por estrategias de atención a pacientes terminales centradas en cuidados hospitalarios) socavan los avances obtenidos a  lo largo de 30 años. En nuestro país la Atención primaria es el patio trasero de la casa sanitaria, abandonado desde hace años, donde crece la maleza del desprestigio y la desmotivación.
La semana que viene se celebrará un nuevo congreso de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria. Posiblemente vuelva a inaugurarlo la Sra. Ministra. Posiblemente vuelva a decir que el Ministerio apuesta decididamente por la Atención Primaria. En algún momento habrá que decirle al emperador, como en el cuento de Andersen , que está desnudo. Y que esas ropas lustrosas que dicen los políticos que tiene la Atención primaria española, no existen.