“Aunque se me ha causado daño, vivo con esperanza…Una vez
creí que era el único hombre que perseveraba en su amistad con el hombre blanco
pero, desde que ha venido a expoliarnos de nuestro hogares me es difícil seguir
creyendo en los blancos”
Motavato ( Black Kettle). Cheyenne
Black Kettle siempre creyó que la única forma de sobrevivir
era negociar con el hombre blanco. Jefe de los cheyennes del sur,
su vida fue un largo rosario de tratados firmados y sistemáticamente
incumplidos por parte del gobierno norteamericano: Fort Wise, Camp Weld, Little
Arkansas River, Medicine Lodge… Pero él era un hombre fundamentalmente
pragmático y consideraba el poder del blanco irresistible. En la matanza de
indios de Sand Creek (
principalmente mujeres y niños) llevada a cabo por el ejército de Chevington, siguió ingenuamente los
consejos del presidente Lincoln quine le aseguró que ningún mal podría
ocurrirle si se colocaba debajo de
la gran bandera americana que éste le regaló (junto a una medalla), cuando Black
Kettle visitó Washington. En aquella ocasión salvó la vida de milagro, pero más
de 100 mujeres y niños fueron salvajemente mutilados y asesinados. Aún así, el
jefe cheyenne siguió defendiendo la negociación y la búsqueda de
la paz a cualquier precio, a diferencia de otros jefes cheyennes como Roman Nose (Wokini) partidarios de emprender el sendero de la guerra. La forma en que le recompensaron fue repitiendo la
masacre, esta vez junto al Washita, de la que esta vez no escapó. La perpetró un tipo engreído llamado Custer, que
seguía instrucciones del General Sheridan, quien pasó a la historia por un dicho que hizo fortuna: “los
únicos indios buenos que he conocido estaban muertos”. Sheridan despreciaba a Tetera Negra, aunque el cheyenne era de una dignidad infinitamente mayor que la suya.
Obviamente no son fenómenos comparables la estrategia de exterminio de los
indios norteamericanos por parte del gobierno americano, y la de demolición del
sistema nacional de salud español. Pero tienen un punto en común: la discusión sobre cual es la mejor forma de resistencia ante una agresión. Desde tiempos
inmemoriales aquellos que sienten amenazada su forma de vida y limitados o
abolidos sus derechos, pugnan entre adoptar formas más conciliadoras o formas
más beligerantes de defensa.
Las organizaciones que suscribieron el Acuerdo con el
Gobierno de España consideran que la única alternativa razonable es
recorrer la senda de la
negociación. Posiblemente tengan razón. Quizá manifestaciones, escritos, o
huelgas como la de Madrid y Cataluña no sirven para nada.
Pero al igual que ocurría en la época de Black Kettle la
arrogancia y soberbia de la parte más poderosa hace muy difícil creer que sus
intenciones sean honradas. Gente de este país, enrolados en Médicos sin
Fronteras, ha sido capaz de dar lecciones de heroísmo,casi temerario, en Somalia
por atender médicamente a la población civil de ese territorio. Si alguien de
esa población civil somalí llegara a España, los que jaleamos el compromiso de
nuestros compatriotas miraríamos para otro lado cuando las normas vigentes, (aprobadas por el gobierno actual), les priven de asistencia sanitaria.
Solo unos días después de la firma del Acuerdo citado, el
gobierno de la comunidad de Madrid dio una vez muestras de su capacidad de
diálogo ante la oposición abrumadora de los profesionales sanitarios de esa
comunidad , aprobando sin vacilación la adjudicación de la gestión sanitaria de
tres hospitales de Madrid a Ribera Salud y BUPA-Sanitas, quedando pendiente la
inmediata adjudicación de otros tres a una compañía portorriqueña llamada Hima
San Pablo de nula implicación en el sector.
No es cierto que todas las formas de gestión consideradas “privadas” sean
iguales, Desde este blog hemos comentado en múltiples ocasiones que los GPs
británicos son profesionales independientes a los que contrata el NHS. En ese
sentido son proveedores privados. Pero cuidado: no son Capio. No es lo mismo una EBA que
una empresa pública, una fundación que una concesión administrativa. El camino que ha emprendido el
gobierno de Madrid ( siguiendo el ejemplo de su admirada mentora espiritual la
Sra Thatcher)es el peor de todos: vender la atención sanitaria que era pública
y de muy alta calidad a empresas de capital riesgo , que hoy invierten en salud
y mañana quizá dejen un agujero inmenso que deberá asumir el estado.Para beneficio de unos pocos que entran y salen del sistema público a su antojo.
Por todo ello me resulta muy difícil creer en las buenas
intenciones del gobierno del Sr. Rajoy. En cualquier caso me temo que ya sea la
respuesta tan negociadora como la de Black Kettle o tan beligerante como la de Roman Nose, el resultado final será
el mismo que en el caso de éstos: el mundo, que conocimos y disfrutamos,
tiene los días contados.
(Fotografía: acuerdo de Camp Weld entre el gobierno americano y las tribus cheyenne y arapahoe)
He leído la réplica del Dr. Rodríguez Sendín y también este post.
ResponderEliminarHe leído el texto del acuerdo recientemente firmado. Efectivamente parece idóneo para una exégesis estéril porque propiamente no dice nada más allá de una declaración genérica de intenciones. No hacía falta acuerdo alguno en señalar que la salud es deseable y unas cuantas obviedades más. La redacción del texto se alinea con la aparente pobreza de su contenido; por ejemplo, lo de “poner en valor nuevos valores” tendría gracia de ser escrito por un alumno de doce años, pero que personas tan ilustres afirmen eso da idea del nivel en que nos hallamos.
Es decir, sin contenidos concretos, sólo hay lo que hay: una foto, que expresa, ella sí, el acuerdo aparentemente real, tácito, un beneplácito, que posiblemente suponga mucho más que las vaguedades de tan triste texto.
Me acabo de enterar de que quienes tienen capacidad de ser oídos por una personalidad de la altura de la Sra. Ministra, para hablar de sanidad o, mejor dicho, para no hablar de nada, son una federación de asociaciones científico médicas españolas, como si los problemas de la administración de servicios de salud fueran propiamente algo científico y como si esas propias asociaciones fueran estrictamente científicas, la conferencia nacional de decanos de facultades de Medicina, como si el decanato confiriera un saber especial, y el consejo estatal de estudiantes de Medicina, que en calidad de tales parecen saber también mucho de enfermos y enfermedades. Me entero ahora de la importancia de esas entidades, cuya existencia ignoraba, no de las otras dos.
La CESM recuerda claramente a esos indios acogidos por el Padre Blanco a los que se alude en el blog (http://www.cesm.org.es/index.php/noticias-cesm/general/2566-la-negociacion-del-grupo-de-trabajo-del-pacto-por-la-sanidad-entre-el-foro-de-la-profesion-y-el-ministerio-se-alarga ) Después de lograrse, por acción, omisión o imposibilidad de actuación, unas condiciones laborales y profesionales para los médicos que el Ministerio sólo puede juzgar como altamente eficientes (pérdidas económicas, de días de libre disposición, jubilaciones masivas con tasas de reposición más bien escasas a base de contratos precarios, designación de jefaturas a dedo y de contratados nuevos también a dedo, etc.), no es sorprendente que firmen ese texto y se hagan fotos.
En cuanto a la OMC, organización colegial, organización surgida de los Colegios, estructuras centenarias o decimonónicas, según se prefiera, es de esperar esa elegancia previa a la firma y la foto. Hay compañeros que insistentemente preguntan para qué sirven los colegios de médicos, ignorando el valor de una entidad como el Patronato de Huérfanos Príncipe de Asturias, que ha permitido y permite paliar la desgracia de la orfandad, facilitando los estudios de quienes han perdido a su padre colegiado. Además de esa benéfica actividad, digna de alabanza, los colegios de médicos sirven para organizar celebraciones, entregar medallas, hacer peregrinaciones, fotos y seguro que para muchas más cosas que yo desconozco, a pesar de haberme colegiado hace casi cuarenta años y pese a haber sido Secretario General de un colegio provincial siete de ellos.
Lo que no acierto a comprender es que ese gran pacto, que entrará sin duda en alguna antología de algo, parezca ignorar la expresión de la ciudadanía que sabe de la enfermedad porque la padece o la puede sufrir.
Yo no creo en el gran Padre Blanco. Ni en el Padre Negro lejano, que dicen que nos espía a todos. Soy un indio un poco rebelde.
Muchas gracias como siempre Javier. me doy cuenta por tus palabras de que lo más valioso del acuerdo es precisamente la foto, de cuya importancia también hacía referencia el dr Rodriguez Sendín. Respecto a al papel de los colegios profesionales y los sindicatos en estos tiempos creo que es precisa una reflexión en profundidad. La ofensiva desde los diferentes poderes económicos es tan intensa que creo que han sido desbordados en la función y poder que tenían solo hace diez años.
ResponderEliminarGracias a ti, Sergio, por recoger mi comentario. Sólo quisiera hacer un breve apunte a lo que dices. Efectivamente, se precisa una reflexión de cierta profundidad; la mía ha sido muy rápida y, por ello, un tanto superficial. Creo que el mayor problema con que nos encontramos los médicos reside en un individualismo creciente. Así como he criticado el papel de la CESM y de los Colegios, justo es reconocer también que su capacidad de convocatoria es mínima en gran parte por esa atomización en la que nos hallamos, fruto probablemente como dices de diferentes poderes económicos.
ResponderEliminarSergio ,los sindicatos y los colegios no han sido desbordados , han sido integrados , como órganos de poder , son una parte más de las muy mencionadas elites extractivas, en parte , por omisión de la mayoria de profesionales.
ResponderEliminarAntoni, con respecto a los colegios comparto tu opinión. Incluso creo que, en algunos casos, más que integrados a posteriori, sus presidencias han sido directamente promovidas desde el poder político; es decir, se daría una integración ya a priori. Efectivamente eso puede hacerse, como muy bien apuntas, gracias a la "omisión de la mayoría de profesionales". Se explica así, por ejemplo, la ausencia de alternativas, con renovaciones automáticas de juntas directivas al finalizar su período de mandato. De ese modo, el colegio, que tanta gente dice que no sirve para nada, acaba sirviendo en el peor de los sentidos, como siervo. Por supuesto, no pretendo con esto decir en absoluto que estemos ante una situación idéntica en todos los colegios provinciales de nuestro país. Quiero imaginar que hay de todo.
EliminarLo que señaláis los dos, Javier y Antoni es sumamente importante. Abducidos e integradas las organizaciones profesionales clásicas, convertidas en élites extractivas como diría Acemoglu , poco futuro nos queda atrincherados cada uno en nuestra madriguera. Mal asunto
ResponderEliminarBueno, Sergio. Creo que ejemplos como tu blog inducen a cierto optimismo. Considero muy relevante que, por ejemplo, el Dr. Rodríguez Sendín, lo haya tenido en cuenta y participado con su réplica.
ResponderEliminarBlogs, redes sociales, comentarios en periódicos (cuando no son censurados)... van sumando a la presión ciudadana. Creo que todo eso es esperanzador.
Y ya que hablamos de blogs, me voy a permitir sugerir el de un amigo que trabaja en Atención Primaria: http://pablovaamonde.blogspot.com.es/ Escribe en gallego, pero creo que se puede entender perfectamente sin serlo.